La Habana, 31 ago (Prensa Latina) Cuba ofrece al mundo lo que tiene y no lo que le sobra, y bajo ese principio solidario recibe también el abrazo de naciones a favor de la unidad y el respeto mutuo.

En el contexto de las celebraciones hoy del Día Internacional de la Solidaridad, la isla caribeña recuerda los momentos en los que la amistad llegó de manera precisa, segura y sin más pretexto que el de salvar.

   Recientemente, el incendio ocurrido en la Base de Supertanqueros de la ciudad de Matanzas evidenció que la isla no está sola y que a pesar de los intentos de desestabilización mediante noticias falsas y el bloqueo de Estados Unidos, países de todos los continentes enviaron alimentos, medicinas e insumos médicos.

   Desde 1963, con el arribo a Argelia de la primera colaboración médica cubana, la salud de la isla llega a los lugares más recónditos para brindar esperanza, aliviar y dejar la huella de humildad que enseñó siempre el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro.

   La solidaridad inspira la lucha por la justicia social, manifestó recientemente el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien reafirmó que ese sentimiento es hoy la fuerza telúrica de los pueblos movilizados.

   El Día Internacional de la Solidaridad es un pretexto para inspirar a los pueblos en la búsqueda de la unidad y la paz, «sin dejar a nadie atrás», como pide la Organización de las Naciones Unidas para concretar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

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