Las declaraciones del mandatario se produjeron durante una rueda de prensa en Berlín con el canciller alemán, Olaf Scholz.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbás, desató indignación este martes en Israel tras acusar al país hebreo de cometer «50 holocaustos» contra los palestinos.

«Desde 1947 hasta hoy, Israel ha cometido 50 masacres en 50 localidades palestinas. 50 masacres, 50 holocaustos», dijo Abbás durante una rueda de prensa en Berlín con el canciller alemán, Olaf Scholz, quien horas después condenó enérgicamente sus palabras.

Las declaraciones del mandatario llegaron después de que un periodista le preguntara si pediría disculpas a Israel con motivo del 50 aniversario del atentado terrorista contra el equipo israelí en los Juegos Olímpicos de Múnich en septiembre de 1972, que acabó con la vida de once atletas israelíes y un policía alemán.

Las palabras de Abbás han causado críticas y un gran malestar tanto en Israel como en Alemania, y algunos incluso lo acusaron de negacionista y de trivializar el Holocausto.

El canciller alemán, más tarde, aseguró que relativizar este hecho histórico es inaceptable.

«Estoy profundamente indignado por las declaraciones indescriptibles del presidente palestino Mahmud Abbás», escribió Scholz en su cuenta de Twitter. «Para nosotros, los alemanes en particular, cualquier relativización del Holocausto es intolerable e inaceptable. Condeno cualquier intento de negar los crímenes del Holocausto», agregó.

Sin embargo, su reacción inmediata provocó muchas críticas, sobre todo, en su país. Así, el tabloide de derecha Bild calificó de «incomprensible» la forma en que Scholz manejó la situación y defendió que tuvo que haber contradicho de forma clara e inequívoca al presidente palestino en el momento.

Un «comportamiento imperdonable»

Por su parte, el primer ministro de Israel, Yair Lapid, tachó las declaraciones de Abbás de «desgracia moral», después de recordar que «seis millones de judíos fueron asesinados, incluido un millón y medio de niños».

«Mahmud Abbás acusando a Israel de haber cometido ’50 holocaustos’ mientras estaba en suelo alemán no solo es una desgracia moral, sino una monstruosa mentira«, tuiteó.

Asimismo, Dani Dayan, director del Museo del Holocausto (Yad Vashem), calificó los comentarios de Abbás como «espantosos» e instó al Gobierno alemán a responder a ese «comportamiento imperdonable».

Mientras tanto, el ︎vicepresidente ejecutivo del Comité Internacional de Auschwitz, Christoph Heubner, censuró duramente al presidente palestino, acusándolo de «utilizar deliberadamente la arena política de Berlín para difamar la cultura alemana de la memoria y la relación con el Estado de Israel».

Las palabras del mandatario fueron «despreciables y falsas» y un «intento de distorsionar y reescribir la historia», tuiteó por su parte el ministro de Defensa israelí, Benny Gantz. «La reprobable comparación entre el Holocausto, que fue llevado a cabo por los nazis y sus facilitadores en un intento de exterminar al pueblo judío, y las FDI [Fuerzas de Defensa de Israel], que defienden a los ciudadanos y la soberanía de Israel contra el terrorismo brutal, es la negación del Holocausto«, sostuvo.

Mientras tanto, Abbás ha tratado de calmar la controversia causada sus comentarios. En una declaración escrita citada por la agencia de noticias palestina Wafa, la oficina presidencial dijo que el mandatario «reitera que el Holocausto es el crimen más atroz en la historia humana moderna», enfatizando que «su respuesta no tenía la intención de negar la singularidad del Holocausto que ocurrió en el siglo pasado, que condena en los términos más enérgicos».

«Lo que se entiende por los crímenes de los que habló el presidente Mahmud Abbás son los crímenes y masacres cometidos contra el pueblo palestino desde la Nakba a manos de las fuerzas israelíes. Estos crímenes no se han detenido hasta el día de hoy», concluye el comunicado.

La visita de Abbás a Alemania se produjo en un contexto de aumento de las tensiones en la región tras una operación de las fuerzas israelíes en la ciudad de Nablús (Cisjordania) la semana pasada que se saldó con tres muertos y decenas de heridos.