«Es mejor arriesgarse a una alta inflación que dejar de pagar los salarios de los soldados», afirmó el ministro de Finanzas ucraniano, Serguéi Márchenko.

Kiev está experimentando dificultades para pagar a sus soldados y las autoridades ucranianas se han visto obligadas a imprimir dinero para cubrir los gastos militares, informó este viernes The Wall Street Journal, haciendo referencia al ministro de Finanzas ucraniano, Serguéi Márchenko.

Según el periódico, los ingresos fiscales cubren solo alrededor del 40 % del gasto público, mientras que el gasto militar supera el 60% del presupuesto. Asimismo, el Gobierno ucraniano necesita alrededor de 5.000 millones de dólares adicionales al mes para cubrir los costos restantes. Hacer cuadrar los números en estas condiciones es «un dolor de cabeza constante», lamentó Márchenko. 

En consecuencia, y teniendo en cuenta la lentitud con la que Kiev recibe la ayuda financiera prometida por Occidente, el Banco Central de Ucrania se ve obligado a imprimir dinero para que el Gobierno pueda pagar el sueldo a los soldados, así como adquirir armas y municiones.

Esta medida ya ha debilitado la moneda ucraniana, la grivna, y no deja de alimentar la inflación. Sin embargo, el ministro de Finanzas del país opina que «es mejor arriesgarse a una alta inflación que dejar de pagar los salarios de los soldados». 

Las agencias S&P y Fitch estimaron este viernes que Ucrania entra en ‘default’, después de que las autoridades ucranianas aplazaran  los pagos de su deuda externa por dos años. El ‘default’ es la situación en la que un país no puede cumplir con sus compromisos ante sus acreedores, ya sean otros países, organismos internacionales o inversores individuales.

El Ministerio de Finanzas de Ucrania comunicó este miércoles que los acreedores aceptaron que los pagos de la deuda externa sean suspendidos hasta el 2024. «Gracias a la solidaridad con Ucrania que han mostrado los inversores comerciales junto con el sector oficial, podremos satisfacer las necesidades del presupuesto estatal del Estado que se encuentra en guerra y mantener seguras nuestras finanzas estatales», dijo Márchenko.