«No podemos permitir que países como China utilicen su posición en el mercado de […] productos clave para perturbar nuestra economía o ejercer una influencia geopolítica», afirmó Janet Yellen.

La secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen, declaró que los países occidentales deben comprometerse a tomar medidas duras contra los Estados que «violen el orden económico mundial» y habló de las presuntas amenazas que suponen Rusia y China durante un discurso en Seúl. La alta funcionaria se halla en la capital surcoreana en la última etapa de una gira oficial de once días en la región del Indo-Pacífico.

«Estados Unidos y nuestros aliados, como Corea [del Sur], trabajarán juntos para seguir exigiendo un compromiso firme con las normas y valores que sustentan el orden económico mundial«, afirmó, agregando que Occidente impondrá severas restricciones contra aquellos países que pongan en peligro las cadenas de suministro globales y alteren la intercomunicación entre las economías nacionales.

Según Yellen, «la integración económica ha sido utilizada por Rusia como arma y con gran efecto», citando las crisis alimentaria y energética desatadas tras el conflicto en Ucrania.

«Rusia amenaza ahora con provocar una crisis alimentaria mundial al bloquear los puertos de Ucrania, y […] ha provocado un aumento de los precios de la energía en Estados Unidos y en todo el mundo», aseguró la funcionaria y recalcó que no habrá ninguna nación que no sea afectada por las consecuencias de la situación. Moscú, por su parte, ha rechazado en reiteradas ocasiones tales acusaciones.

Evitar colaborar con China

Asimismo, Yellen defendió que EE.UU. y Corea del Sur deben estrechar sus lazos comerciales para evitar colaborar con ciertos Estados, entre ellos China, que, según ella, se aprovechan de su posición en el mercado para obtener ventajas injustas.

«No podemos permitir que países como China utilicen su posición en el mercado de materias primas, tecnologías o productos clave para perturbar nuestra economía o ejercer una influencia geopolítica no deseada«, afirmó.

Tras rechazar las «prácticas desleales de China que perjudican los intereses de seguridad nacional [de EE.UU.]», la secretaria llamó a sus aliados a acordar prácticas comerciales que fomenten la producción y reduzcan los riesgos en las cadenas de suministro.

Rusia y China critican la hegemonía de EE.UU.

Moscú ha rechazado repetidamente las acusaciones de la Casa Blanca, afirmando que es Washington el que, al poner sus intereses hegemónicos por encima de la paz y seguridad internacional, trata de alterar el orden mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial, así como perturbar todo el sistema de la ONU.

El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, declaró recientemente que la crisis en Ucrania es precisamente una de las consecuencias de la «desconsiderada y sangrienta» política de EE.UU., que radica en «satisfacer sus propios intereses geopolíticos y financieros» y pretende «mantener su hegemonía en los asuntos mundiales por cualquier medio», incluso a través de «desencadenar guerras en otras regiones del planeta».

A su vez, Pekín considera que el discurso estadounidense sobre la política de China «está lleno de mentiras e invierte el blanco y el negro», de acuerdo con las palabras del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian. El alto diplomático aseguró a finales de mayo que EE.UU. se ha convertido en «la mayor fuente de caos en la paz y estabilidad internacionales» y lo calificó como el principal «reto» para el orden mundial. Lijian también coincidió con Moscú en que las autoridades estadounidenses «no respetan el orden internacional basado en la Carta de la ONU y el derecho internacional».