El Gobierno de Alemania «se sintió aliviado» de que Canadá «despejara el camino para la entrega» de una turbina fabricada por el consorcio Siemens para el gasoducto Nord Stream que se encontraba en mantenimiento técnico en suelo canadiense, recoge el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung.

«Damos la bienvenida a la decisión de nuestros amigos y aliados canadienses», comentó el canciller Olaf Scholz en respuesta a la excepción hecha en las sanciones antirrusas para que la turbina regrese a Alemania.

A falta de la turbina en el tramo alemán del gasoducto transbáltico, las entregas de gas a Europa Occidental han estado severamente limitadas. El ministro de Economía del país europeo, Robert Habeck, advirtió sobre un «escenario de pesadilla» en caso de la paralización de las entregas, mientras que Rusia aseguró, por su parte, que volvería a aumentar el suministro de gas a Europa cuando regrese el artefacto.