Javier Benítez

El asesor del presidente de Ucrania, Alexéi Arestóvich, anunció la fórmula del régimen de Kiev para derrotar a Rusia en la operación especial y la bajó a tierra en una nueva ‘lista de la compra’ que ha presentado a sus socios occidentales, y que se trata de armas con el potencial de golpear territorio ruso. Pero Occidente no tiene con qué.

La receta

Arestóvich presentó los ‘ingredientes’ del menú para someter a Rusia con lujo de detalles, en una entrevista que concedió al medio The Guardian, horas más tarde que el ministro de Defensa británico, Ben Wallace, anunciara que Reino Unido enviará a Ucrania lanzacohetes múltiples M270 para hacer frente a la artillería rusa.

«Si conseguimos 60 sistemas como este, los rusos perderán toda capacidad de avanzar, les detendremos en seco. Si conseguimos 40, avanzarán, aunque muy lento y con muchas bajas; con 20 seguirán avanzando con más bajas que ahora», disparó Arestóvich.

Pero desde la cadena BBC llegaron malas noticias para el funcionario ucraniano: Reino Unido planea enviar a Ucrania tres sistemas M270 en un principio y entrenará a militares ucranianos en el manejo de estas lanzaderas que pueden disparar 12 misiles superficie-superficie por minuto a una distancia de hasta 80 kilómetros. Mientras, Washington anunció el envío a Kiev de cuatro sistemas similares, M142 [HIMARS]. Parece que Occidente ya no tiene con qué asistir a Ucrania y no es más que un kamikaze que se autodestruirá.

En este contexto, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió que si se envían misiles de largo alcance, Rusia golpeará objetivos que ha evitado atacar hasta la fecha, mientras que el canciller ruso, Serguéi Lavrov, dijo este lunes que si Kiev recibe armas de mayor alcance, las tropas rusas se van a adentrar más en territorio ucraniano.

Occidente sin control

«Es una situación muy preocupante porque el conflicto en Ucrania tiene su origen en la constante expansión de la OTAN ha experimentado en los últimos 25 años: cinco grandes oleadas de expansión, que evidentemente preocupan, y mucho, a Rusia», constata al respecto el analista internacional Higinio Polo.

De acuerdo al experto, «no es habitual en las relaciones entre las grandes potencias en el último siglo, que se lleven dispositivos militares de esa envergadura a las puertas de otra gran potencia, que es lo que ha hecho EEUU. No estamos asistiendo al traslado de misiles y de tropas rusas hacia las fronteras norteamericanas, sino al contrario, la expansión del dispositivo militar de la OTAN hasta las mismas fronteras de Rusia», advierte.

«La política norteamericana y occidental en general, está presidida desde hace muchas décadas por una enorme hipocresía. Ahora se llenan la boca con la defensa de la soberanía y de la integridad territorial de Ucrania, pero curiosamente esa defensa de la integridad territorial la olvidaron hace 30 años cuando impulsaron decididamente la partición de la Unión Soviética en 15 repúblicas distintas. La olvidaron también a la hora de reventar el tablero de los Balcanes y hacer que la vieja Yugoslavia se dividiese en siete países distintos como es hoy. Incluso, EEUU, la OTAN y la Unión Europea, olvidaron la defensa de la integridad territorial de Serbia, impulsando la secesión de Kosovo», apunta Higinio Polo.