Entre disciplinarias, penales y fiscales, el controvertido Rodolfo Hernández tiene a sus espaldas un largo listado de procesos que se han derivado por su mal comportamiento como servidor público. En la Procuraduría, de las 26 investigaciones en su contra ya han sido falladas -entre otras- tres en su contra, dos de ellas en segunda instancia. Si se confirma la tercera, la cantaleta de ser candidato presidencial se esfumará.

El mayor número de investigaciones contra Hernández Suárez son de carácter disciplinario. De ellas hay tres que ya han sido falladas, dos en segunda instancia y una en primera instancia.

El polémico exmandatario tendría que dejar atrás su cantaleta de ser candidato a la presidencia de la república, la Ley 734 de 2002 establece como inhabilidad para desempeñar cargos públicos, el haber sido sancionado disciplinariamente tres o más veces en los últimos cinco años por faltas graves o leves dolosas o por ambas. Esta inhabilidad tendrá una duración de tres años contados a partir de la ejecutoria de la última sanción.

El panorama es bastante gris para Hernández Suárez, toda vez, de confirmarse el tercer fallo en segunda instancia y cuya decisión inicial fue en su contra, la inhabilidad de la que habla el Código Disciplinario lo dejaría por fuera de la contienda electoral, incluso antes de meterse en ella.

El aspirante de la derecha se hizo rico en los años 70 como un hábil negociante y especulador inmobiliario en Bucaramanga, una ciudad de 600.000 habitantes situada a unas cinco horas en coche de la frontera con Venezuela. Los activos de su empresa, conocida como Constructora HG, ascienden a los 100 millones de dólares, según aseguró el empresario en una entrevista con el diario El Tiempo.

Su temperamento colérico ha dejado un compendio de imágenes que sus detractores difunden estos días para ilustrar de qué está hecho el personaje. La más recordada data de 2018, cuando era alcalde de Bucaramanga y, entre gruñidos e insultos, golpeó a un concejal de la capital del departamento de Santander.

El núcleo de su propuesta enfatiza en la lucha sin cuartel contra la corrupción, que le cuesta unos 50 billones de pesos anuales a las arcas públicas colombianas (casi 11.000 millones de euros). El mismo Hernández, sin embargo, tiene abierta una investigación en la Fiscalía por presuntas irregularidades en un contrato de 2016 vinculado a la adjudicación y manejo de basura con una empresa donde su hijo trabajaba como lobbista durante los años de su alcaldía. También suma varios procesos disciplinarios y sanciones ante órganos de control.

La catarata de señalamientos planteó en algún momento la posibilidad de que fuera inhabilitado para participar de la contienda presidencial. De manera discreta, sin embargo, el proyecto independiente continúa adelante, con el apoyo de los políticos más corruptos que tiene Colombia, todos ubicados en la derecha, a los cuales él plantea combatir.

Una prueba contundente, acerca de lo cínico, falaz y traidor, que es en realidad este aspirante a Presidente de Colombia, tendrá usted la oportunidad, de escucharla a continuación, en una denuncia que hace uno de sus hermanos, cuando le secuestraron su Padre, y Rodolfo le pidió al grupo armado, que «mataran ese viejo hp», que él no iba a soltar dinero, por ese ‘malparido’, con el ánimo de apropiarse de las tierras, que tenía su progenitor, un campesino analbabeta, poseedor de muchas hectáreas agrícolas, con las cuales, al final se quedó, sin tener en cuenta a sus hermanos, a quienes traicionó.

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