Konstantín Yaroshenko, uno de los más conocidos presos rusos en EE.UU., fue canjeado por el estadounidense Trevor Reed. Piloto de profesión, fue detenido en mayo del 2010 en Liberia por agentes de la Administración de Control de Drogas estadounidense, que lo trasladaron en secreto a EE.UU., donde fue condenado a 20 años de prisión acusado de preparar un envío de cocaína. Yaroshenko niega su culpa y asegura que todo el proceso fue un montaje. Ahora cuenta su historia en ‘Entrevista’, de RT.

El piloto ruso Konstantín Yaroshenko, quien regresó el mes pasado a Rusia tras pasar 12 años encarcelado en Estados Unidos, habló de cómo fue víctima de un montaje orquestado por el sistema estadounidense y reveló cuáles eran las eran las verdaderas intenciones detrás de su captura.

Yaroshenko fue detenido en 2010 en Liberia y trasladado a EE.UU. acusado de traficar cargamentos de miles de kilos de cocaína, parte de la cual estaría destinada al país norteamericano. El aviador fue intercambiado por el exmarine estadounidense Trevor Reed, condenado a nueve años de prisión en Rusia por agredir en estado de embriaguez a dos policías en Moscú en 2019.

«Desarrollaron una operación planificada para tenderme una trampa e inculparme, lo hicieron por una serie de causas: una de ellas fue forzarme a que empezara a colaborar con ellos», relata Yaroshenko en ‘Entrevista’, de RT. Según afirma, los agentes estadounidenses «querían que fuera su informador y declarara en falso contra ciertos ciudadanos de Rusia», incluido Victor But, acusado de tráfico de armas.

Yaroshenko denuncia que fue «secuestrado» por agentes de la Administración de Control de Drogas​ (DEA) y la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA) el 28 de mayo de 2010 en un hotel en Liberia y trasladado a una dependencia estadounidense en ese país africano, donde fue torturado.

De igual forma, señala que todo su caso «fue un montaje», ya que en los expedientes oficiales no está claro cómo llegó hasta EE.UU. «Los estadounidenses violaron todas las leyes posibles de los derechos internacionales, tengo todas las pruebas», agrega.

Respecto a sus planes para el futuro, Yaroshenko dice que quiere recuperar su salud tras los malos tratos y la poca atención médica que recibió en prisión, y lamenta que ya no puede ser piloto: «Soy prácticamente un discapacitado, eso es imposible».

Asimismo, asegura que intentará hacer que los estadounidenses «asuman sus responsabilidades, mostrar su verdadera cara», ya que «prescinden de todas las leyes y hacen lo que les da la gana en el mundo».