Soc. Ingrid C. Carmona A. / @IngridCCarmona1

Colombia se encuentra de cara a un proceso electoral con características diferentes a las anteriores, no es un evento electoral más, como aquellos que se dieron posterior al asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, con coyunturas geopolíticas en las cuales el hegemón imperialista estadounidense mantenía el control político, táctico y estratégico de gran parte del mundo, con una moneda patrón del aparato económico y financiero global, no. Hoy las elecciones de Colombia con sus marcadas e históricas desigualdades, con su política de terror, tienen variables adicionales de gran importancia y trascendencia que vislumbran la posibilidad del inicio de cambios políticos en el marco de la nueva era mundial.

La fórmula electoral Gustavo Petro – Francia Marquez, significa para Colombia el cambio del ejercicio de la política del terror, de asesinatos y amenazas, de exterminio a quienes lideran posturas distintas. Estas elecciones se desarrollan en el marco de un proceso de transformación global, donde la arena de la geopolítica mundial está marcada por las garras del imperialismo norteamericano que se niega a asumir que no es el dueño del mundo, generando guerras y destrucciones a través de su aparato belicista la OTAN, en un escenario donde nuestros pueblos se niegan a continuar siendo su patio trasero. Hoy los ciudadanos del mundo, las mujeres y los hombres que creen en otro mundo posible se suman a la consolidación de un Mundo Pluricéntrico y Multipolar, por la paz, la preservación de la humanidad, la autodeterminación, la soberanía.
En cada rincón de nuestros países, nuestros territorios, caseríos, barrios, urbanizaciones, calles, avenidas, campos de Nuestra América transita la espada libertaria de Bolívar junto a la dignidad de nuestros pueblos que Chávez despertó. Petro y Marquez significan para Colombia la esperanza, el deseo de un país por una política humana para la paz, a favor de la incorporación a grandes transformaciones y nuevos retos de una Patria Grande, de un Mundo nuevo.
Colombia retoma el pulso de su historia, su pueblo, la Patria Grande anhelan paz, viva la esperanza, los sueños.