Por Henry Pacheco

Los ucranianos modernos tienen tres líneas de ascendencia:

 Ruso occidental,  Cosacos de la Gran Rusia y una pequeña minoría de tártaros de Crimea.

Esta multiplicidad étnica ha generado y genera muchas diferencias socio-políticas que los aíslan entre sí. Los rusos-occidentales desarrollaron una fuerte identidad étnica donde su premisa es un fuerte odio hacia los rusos,

Los cosacos de la Gran Rusia y una pequeña minoría de tártaros de Crimea se identifican con los rusos de la gran Rusia.

Estas rivalidades étnicas son consecuencias de los dos principados feudales rusos proyectados en tiempos imperiales y seguidos por las purgas de Stalin durante el periodo soviético algo que para todos aquellos que les tocó vivir esa época (Unión Soviética, años 1970 y hasta mediados de los 80) claramente podían diferenciarlo, el odio hacia los rusos de la Gran Rusia era dominante, y toda la retórica xenofóbica anti-rusa era saludada con entusiasmo así como posiciones contrarias hacia el estado soviético, sobre por los rusos occidentales que conformaban Ucrania. Esta representa contradicción fundamental de Ucrania y reto que ninguno de los presidentes que ha tenido la Ucrania moderna pudo ni podrá resolver, son posiciones irreconciliables.

Desde el derrumbe de la URSS, Ucrania al igual que las demás republicas han experimentado la instauración capitalista, se desmontaron todas las conquistas en materia de educación, salud, previsión social y desarrollo urbano, todo esto acompañado de una gigantesca campaña anticomunista en los medios de comunicación, destinada a bloquear la memoria histórica de sus pueblos. La globalización ha exacerbado la cultura del consumismo, la competitividad y la violencia, trayendo consigo el espejismo de un presunto bienestar para un núcleo reducido de la sociedad y golpeando las conquistas sociales y el bolsillo de las grandes mayorías. Un puñado de ex funcionarios del régimen se adueñó de todas las empresas estatizadas, generando fortunas multimillonarias que avergüenzan.

La REVOLUCIÓN NARANJA es el comienzo de la crisis en Ucrania la misma data desde el 2004, la cual es originada por ucranianos occidentales y surge para revelarse en contra de la victoria de Victor Yanukovitch, que era considerado el candidato del Este. Esta «revolución» se enmarca dentro de las denominadas «Revoluciones de Colores» que tuvieron lugar entre 2003 y 2005 en tres ex Repúblicas Soviéticas, promovidas por EEUU. En el caso de la Revolución Naranja, la segunda en tener lugar, comenzó tras el fraude en las elecciones presidenciales y estuvo caracterizada, al igual que el resto de las Revoluciones de Colores, como ̈NO VIOLENTAS ̈ La plaza la independencia (Maidán Nezalezhnosti en ucraniano, es de destacar que con el Maidán nació el fascismo) fue el epicentro de las protestas que posteriormente dio nombre a un partido político. El objetivo de estas protestas era revertir el triunfo de Victor Yanukovitch y se logra a través de una tercera ronda electoral antidemocrática e inconstitucional que le da el triunfo al candidato de este (occidente) Víctor Yuschenko quien teóricamente encaminaría a Ucrania a formar parte de la Comunidad Europea. «La revolución fue exitosa, pero tras la toma de poder no funcionó» Ucrania no pasa a formar parte de la Comunidad Europea y las condiciones socio-económicas del pueblo de Ucrania no mejoraron. Ucrania empezaba un proceso de destrucción y separatismo de niveles incalculables, deja de existir de manera irreversible Ucrania, Crimea a través de un referéndum en el cual el 96,77% de los votantes se pronunció por la incorporación de este territorio a Rusia, y pasa a convertirse en epicentro de una de las mayores crisis internacionales desde la desintegración de la URSS en 1991. Donetsk y Lugansk, regiones situadas en la zona oeste de Ucrania, son prorrusas. Allí hay una guerra civil latente entre los nacionalistas ucranianos y los prorrusos, un conflicto que lleva más de una década presente. Ambas provincias se han autoproclamado independientes de Ucrania y cuentan con el apoyo de Moscú.

Rusia apoya abiertamente al Este y al Sur. Estados Unidos y la OTAN respaldan al Oeste. Un Oeste fascista que durante la segunda guerra mundial algunos factores anti-rusos apoyaron a Hitler, hoy convertidos en fascistas nacionalistas. Estos grupos fascistas-nacionalistas y grupo de mercenarios denominados Academy (antes Backwater) mantienes asediados a las regiones independientes de Donetsk y Lugansk, que algunos han denominados ataques genocidas todos ellos dirigidos y armados por el complejo industrial económico estadounidense interesado en una guerra en Europa y contra Rusia, para mantener la hegemonía imperial. Es una realidad incuestionable que los noticieros occidentales callan.

Después de la desintegración del bloque socialista, la hegemonía norteamericana ha pretendido adueñarse del mundo, la OTAN se ha extendido y Europa es una colonia de EEUU, desde donde ha instalado arsenal nuclear apuntando hacia Rusia, sin mencionar los intentos de EEUU por en derrumbar a China, otro de los objetivos estratégicos el imperio norteamericano.

El desarrollo de Rusia y China han convertido el mundo en una estructura tripolar, y las contradicciones del gran capital han puesto a la vista de todo el mundo la crisis, y la consiguiente decadencia del poder imperialista ya parece imparable. En medio de su desesperación los EEUU alborota un avispero muy peligroso en Ucrania, el antecedente fascista del presidente del estado fallido y anticonstitucional de Ucrania y su dirección nazista amenaza incluso con la utilización de arsenal nuclear en medio de una guerra civil, no deja de ser un buen negocio para la industria armamentista norteamericana, nuevamente una guerra en Europa muy lejos de sus fronteras y con la capacidad de sacarle todo el beneficio económico que la misma representaría.

Han acusado a la República Federativa de Rusia de romper con los acuerdos de Minsk (I y II) tratados que fueron firmados por Ucrania, y de las dos Repúblicas, Donesk y Lugansk, Rusia, Francia y Alemania participaron como mediadores no como firmantes de ambos tratados, deforman la información de los demás se encargan las redes sociales. El conflicto no es entre Ucrania y Rusia, es entre Ucrania y las dos repúblicas Donesk y Lugansk, el propósito es incriminar a Rusia y llevarla al conflicto en pelo corazón de Europa. Por muy lejos que se encuentren EEUU está haciendo mal los cálculos, ya que estaríamos a las puertas de un conflicto atómico y nadie saldrá bien librado del mismo.

Las provocaciones de los nazistas ucranianos y su ejército, así como sus mercenarios han continuado de manera reiterada, provocando a las fuerzas militares rusas acantonadas en las zonas limítrofes, Rusia ha respondido a esos ataques y no permitirá que violen su frontera.

La prensa occidental quiere hacer ver el mundo que Rusia  invadir a Ucrania (15 03 22), algo totalmente incierto, en los actuales momentos ´presta ayuda humanitaria a las repúblicas Donesk y Lugansk asediadas ante el bloqueo inhumano del régimen nazi que ha cortado el agua, la luz y todo tipo de servicios, Ucrania ha roto los tratados de paz firmados en Minsk, no ha cumplido con los acuerdos que firmaron y EEUU sigue generando conflictos en los países que formaron la URRS. Ucrania quiere entrar en la OTAN, lo que significa para Rusia tener misiles nucleares apuntando a su corazón, sería tener a EEUU y sus servidores amenazando su casa. Rusia quiere la paz, paz que EEUU no está dispuesto a negociar, Ucrania es el títere de turno y cede a los deseos del imperio, ante la grave crisis política y económica que enfrenta hoy, los nazis y sus promotores necesitan la guerra para no hundirse en su ruina.   Lo cierto del  caso, es  que  Ucrania  en plena  guerra  está  en  ruina,  como sobreponerse  a  este holocausto causado por los  ucranianos occidentales. La prensa, la UE,  La OTAN,  EEUU, LOS BANQUEROS,  EURO NORTEAMERICANO  FALLARON  EN  SUS PLANES   Y DESTRUYEROS  SU BASTION (UCRANIA).

En  conclusión.
1.
 El pueblo ucraniano es un subgrupo étnico-cultural de la nación rusa igual que el pueblo bielorruso. Se puede afirmar que se trata de una nación indivisible con tres pueblos, ha sido así a lo largo de su historia común desde sus orígenes más remotos. Con el pasar de los siglos se fue dando un proceso de diferenciación en el idioma ruso con expresiones dialectales que son el ucraniano y el bielorruso. Así, tanto desde el punto de vista étnico-cultural como lingüístico estos tres pueblos conforman una familia ESLAVA ORIENTAL que comparte además la fe cristiana ortodoxa. La capital ucraniana Kiev fue el primer principado ruso, embrión de la nación rusa y al pasar del tiempo fue cediendo su primacía ante el fortalecimiento del principado moscovita. En esos tiempos de los primeros estados rusos: Kíev, Moscú, Suzdal, Yaroslav, Riazán, Vladímir, Nóvgorod y Kírov originados hace más de mil años aún no existía la diferenciación entre rusos, ucranianos y bielorrusos, todos eran rusos.
La tradición cosaca también es un elemento de unidad histórico-cultural entre Rusia y Ucrania.

2. Durante el período de tiempo del IMPERIO RUSO ZARISTA se fue forjando la diferenciación étnica y lingüística entre estos tres pueblos pero imperaba la opresión de las minorías étnicas en el imperio y no había reconocimiento de autonomías hasta que todo ello cambió drásticamente con la REVOLUCIÓN DE OCTUBRE de 1917 cuando se instauró una política de reconocimiento de los derechos soberanos de todos los pueblos y naciones que habitaban ese vasto territorio. Así NACE UCRANIA COMO REPÚBLICA (federada en la UNIÓN SOVIÉTICA) junto a otras catorce (14) repúblicas federadas y veinte (20) repúblicas autónomas dentro de las federadas, y regiones autónomas y distritos nacionales a lo largo y ancho del territorio de la Unión Soviética. Por primera vez Rusia reconocía, valoraba y respetaba a todas las naciones y pueblos antes oprimidas por el zarismo.

3, Si no me equivoco la única nación de la URSS que tenía una historia como Estado-nación era Armenia que fue destruida no precisamente por Rusia sino por Turquía que provocó un genocidio-etnocidio armenio. Con lo que quedó de la diezmada Armenia la Unión Soviética gestó una república federada para esa nación y logró su rehabilitación y su desarrollo económico y social a niveles impensables en tales condiciones histórico-sociales de letargo feudal y asedio internacional, ello se hizo así en todas las demás repúblicas federadas. Las naciones y pueblos indígenas y pastoriles también fueron reivindicadas. Mientras en EE.UU. se diezmaba a los aborígenes y se les acorralaba y encerraba en «reservas» sin autonomía y sometidos a la implantación del alcoholismo y la evangelización compulsiva, la Unión Soviética creó distritos nacionales para los pueblos indígenas con autonomías político-administrativas y respeto a sus culturas e idiomas que pasaron a ser oficiales junto al ruso.

4. Es curioso e irónico que la NARRATIVA RUSO-FÓBICA DE LA EXTREMA DERECHA UCRANIANA haga demagogia con el nacionalismo ucraniano cuando Ucrania que nunca existió como una entidad político-administrativa nació como república con amplia soberanía precisamente gracias a la política soviética tutelada por Rusia. Ucrania no solo fue dotada de su república por primera vez en su historia sino que se convirtió en la segunda república soviética de mayor desarrollo económico. La política soviética impulsó la prosperidad en Ucrania que se convirtió en un granero y emporio industrial. Además, el Ejército Rojo liberó con la GRAN GUERRA PATRIA a Ucrania y a Bielorrusia abatidas y diezmadas por el nazismo tras la invasión alemana. Ese triunfo soviético costó unos 27 millones de víctimas mortales en su gran mayoría hijas e hijos de estos tres pueblos eslavos orientales. Esa guerra hermanó a rusos, ucranianos y bielorrusos.

5. Tras el triunfo soviético sobre el fascismo en 1945 -que fue en verdad un triunfo de los pueblos del mundo contra el fascismo gestado con el martirio del pueblo eslavo oriental entonces soviético- Ucrania y Bielorrusia ampliaron sus territorios hacia el Occidente, aproximadamente la mitad occidental del territorio de ambas repúblicas les fue incorporado tras el triunfo soviético en la Segunda Guerra Mundial. Es decir, Ucrania cuenta con el doble del tamaño de su territorio originario ¡gracias a Rusia! Es por eso que en la actual Ucrania occidental hay minorías étnicas rumanas, húngaras, eslovacas y polacas. No solo la Alemania nazi sino también Polonia oprimía a ucranianos, bielorrusos y judíos eslavos en el oriente de su territorio antes de su liberación por la Unión Soviética tutelada por Rusia.

6. Después de la INDEPENDENCIA DE UCRANIA tras la disolución de la URSS en 1991 los gobiernos rusos de Medviédev y Putin apoyaron a Ucrania para que se en-rumbara, prestándole ayuda económica y financiera y amplias facilidades comerciales incluyendo las ventajosas ganancias para Ucrania por el paso del gas ruso a Europa a través de su territorio. Mientras tanto Occidente saquea a Ucrania imponiéndole una POLÍTICA NEOLIBERAL Y MILITARISTA con la COMPRA DE ARMAS Y LA DOCTRINA OTANISTA, especialmente por parte de EE.UU., también Francia, Inglaterra, Alemania y Canadá participan del festín de obligar a Ucrania a endeudarse hasta el infinito comprando armas «para defenderse de Rusia», con el agravante de que no tendrá con qué pagar esa inmensa deuda con Occidente porque la oligarquía «pro-europea» ucraniana ha quebrado a ese país no solo económicamente sino además lo ha hundido en la pobreza.
7. Si en la época soviética Ucrania fue próspera e industrializada hoy ha derivado en una colonia de Occidente, una especie de «REPÚBLICA BANANERA DE UCRANIA» siguiendo el modelo griego pero en peores condiciones, condenada a la pobreza y a la dependencia, a privatizar todos los activos del Estado, las empresas públicas, los servicios públicos, a congelar salarios, a abrir su mercado indiscriminadamente a los productos occidentales aplastando su producción nacional, en fin, sometida a la política neoliberal y su estela de des-nacionalización, empobrecimiento y desigualdad social. Para Occidente Ucrania no representa más que un MERCADO CAUTIVO para sus productos de exportación (incluyendo armas), un ejército de MANO DE OBRA BARATA y una FUENTE DE MINERALES  y potencialmente de energía (no en vano el hijo de Mr. Biden emprende sus negocios gasíferos en Ucrania) y, desde la perspectiva geopolítica y geo-estratégica, una PLATAFORMA POLÍTICO-MILITAR CONTRA RUSIA.
8. Es improbable que la Unión Europea «premie» la obediencia y el ruso-fobia del régimen de Kíev incorporando Ucrania al bloque, por el contrario, a Ucrania se le tendrá como a Turquía en una lista de espera interminable llena de excusas del tipo «aún no es el momento». Europa Occidental teme a cualquier influencia en su seno que abra brechas en su civilización cimentada en el equilibrio latino-germánico y cristiano católico-protestante. Turquía es turania-musulmana y Ucrania eslava oriental-cristiana-ortodoxa, ambas son por tanto incompatibles con el proyecto civilizatorio hegemónico Occidental. Cuando los nazis asesinaron a tantos millones de eslavos orientales, judíos y gitanos es porque éstos no tienen cabida en la «Culta Europa», el odio a los judíos en Europa no ha sido solo por motivos religiosos o por los resquemores provocados por los negocios usureros de la burguesía judía sino además -y de esto no se habla- por el hecho de que la mayoría de los judíos europeos son de origen ruso que migraron progresivamente a Europa durante generaciones. El racismo anti judío europeo está solapado con su racismo anti ruso.

9. Lo dramático de la fallida ELECCIÓN «PRO-EUROPEA» de la élite derechista ucraniana es que esa des-nacionalización, militarización, pérdida de soberanía y empobrecimiento masivo de las masas populares se ha estado haciendo en nombre de la «grandeza de Ucrania», del ingreso de Ucrania «a la civilización» y al «Mundo Libre». Rusia ya transitó un desastre económico, político y social similar implantado por Occidente con la complicidad de la dupla Gorbachov-Yeltsin que dejó a ese país y sociedad al borde de la destrucción. Para imponer su nefasta política la élite fascista ucraniana se ha valido de un golpe de Estado y de la inoculación del odio, secuestrando el poder político ejerciéndolo contra millones de ciudadanas y ciudadanos de Ucrania con su política económica y su persecución de los rusos étnicos de ciudadanía ucraniana que representan más del 20% de la población del país. Los rusos étnicos han vivido en Ucrania por generaciones y son unos doce millones, concentrados en su mayoría en las provincias del este y el sur de Ucrania, en los casos de las provincias del Donbás y de Crimea los rusos étnicos son la gran mayoría de la población, pero en otras provincias representan junto a los ucranianos étnicos ruso-parlantes aproximadamente un tercio de sus poblaciones.
10. EXISTEN DOS «UCRANIAS», una occidental identificada con Europa, con una población inoculada con el odio a Rusia estigmatizada como la «culpable de todos los males de Ucrania» y con un inocente imaginario de progreso que la lleva a anhelar su incorporación a la Unión Europea como una especie de salvación y, otra Ucrania, la sud-oriental que abarca a la mitad de las provincias del país, identificada con Rusia, de habla rusa no solo por parte de los rusos étnicos sino también por parte de millones de ucranianos étnicos de habla rusa, es decir, ucranianos étnicos cuya lengua materna es el ruso y no el ucraniano, la cual también es reprimida aún siendo étnicamente ucraniana por el solo hecho de hablar en idioma ruso, esto da una idea de la irracionalidad, el fanatismo y del odio del fascismo ucraniano. Los rusos étnicos y los ucranianos étnicos ruso-parlantes son la mayoría de la población en el este ucraniano y el mensaje que reciben desde Kíev es más o menos este: «el que hable en ruso aún siendo étnicamente ucraniano y se niegue a odiar a los rusos o el que sea ruso étnico descendiente de rusos por generaciones establecidas en Ucrania y con ciudadanía ucraniana  tiene que irse de Ucrania, y si se resisten tienen que ser aniquilados». Se trata de una población víctima de una política de genocidio-etnocidio de signo neo-nazi que representa aproximadamente un tercio de la población ucraniana ¡y tiene que irse de su país o morir!.
11. Es necesario aclarar aquí que en la época del Imperio Ruso Zarista y después durante la época soviética los cientos de pueblos de Eurasia se mezclaron en el territorio mediante migraciones, por eso hay tantos rusos étnicos en Ucrania y también por ello tantos ucranianos étnicos son ruso-parlantes. En Rusia también habitan millones de ucranianos étnicos y por ejemplo en la ex república soviética de Kazajistán en el Asia Central la mitad de su población es rusa étnica y un 5% ucraniana étnica, entre ambos pueblos eslavos hacen así poco más de la mitad de la población aunque la etnia típica del país que le da su nombre y su identidad básica es la kazaja de lengua turca y religión islámica. Cuando se desintegra la Unión Soviética quedan separados pueblos que antes compartían un mismo país. Afortunadamente los ucranianos étnicos no son discriminados en Rusia y están plenamente integrados a la sociedad rusa, de igual manera los rusos y los ucranianos étnicos están plenamente integrados a la sociedad de Kazajistán. Actualmente casi la cuarta parte de la población de la Federación rusa cultiva la fe islámica e incluso hay minorías étnicas tártaras y otras en el corazón de Rusia, en el Cáucaso y en otras regiones que tienen sus propias repúblicas o regiones autónomas. Se trata de SOCIEDADES MULTIÉTNICAS Y PLURICULTURALES  y, por si fuera poco, multi-religiosas y plurilingues que tienen que aprender a hilar fino sus vínculos para que otros desde afuera no puedan usarlos unos contra otros atizando las diferencias étnicas y religiosas con fines políticos para implosionar su unidad.

12. Como nos ha enseñado la historia, las crisis económicas sistémicas del capitalismo son «resueltas» por las élites acudiendo al fascismo y a la guerra. La promoción de regímenes fascistas en la Argentina de Macri, el Brasil de Temer-Bolsonaro, la Bolivia de Quiroga-Añez, el Chile de Piñera, el Paraguay de Cartes-Benítez, la Honduras de Micheletti-Hernández, la Colombia de Uribe-Duque, el Ecuador de Moreno-Lasso y la Venezuela de Guaidó-López han sido entusiastamente apoyados y sostenidos -cuando no impuestos- por Occidente, que ha optado por esa misma política de promoción de regímenes fascistas cipayos en Europa Oriental con las «REVOLUCIONES DE COLORES» que van instalando a títeres fascistas donde van triunfando: Croacia, Georgia y Ucrania, sin contar los intentos fallidos en Rusia, Bielorrusia y Kazajistán. No es espontánea la vinculación orgánica del fascismo croata o del sionismo judío-polaco con las aventuras desestabilizadoras en Bolivia y en Venezuela. La lección histórica es inequívoca, la cacareada opción «por la civilización y el progreso» va de la mano de la ruina de los pueblos y no solo los de Eurasia.

13. UCRANIA JUEGA EL PAPEL QUE JUGÓ LA ALEMANIA NAZI apoyada por las élites políticas y empresariales estadounidenses para lanzarla contra la Unión Soviética. Rusia ha sido desde los tiempos de Napoleón y, sobre todo desde la Revolución de Octubre un obstáculo y una obsesión para Occidente en su pretensión de dominación planetaria. Hoy Rusia ha recuperado su soberanía y su economía es estable y se fortalece y el pueblo ruso mejora sus condiciones de vida de manera sostenida, recuperación económica, política y social que ha provocado una política de SANCIONES COERCITIVAS UNILATERALES dirigida a contener dicha recuperación y a revertirla. Si las sanciones no dan el resultado esperado el mal llamado «mundo libre» vende armas a Ucrania, amplía el área de influencia de la OTAN y, tras lograr su objetivo de provocar la reacción defensiva rusa que justifique más sanciones ilegales y la destrucción de las relaciones comerciales ruso-europeas y, más recientemente, arma la «resistencia ucraniana» con terroristas extranjeros como lo hizo en Siria. Vuelven los contratistas de la guerra con sus mercenarios, los «cascos blancos», y se atiza la Guerra Híbrida: Económica, Informativa, Psicológica y Simbólica: «Salvemos a Ucrania de los rusos malos».
14. En reciente votación en la ONU de fecha 17-12-21 promovida por Rusia contra el auge y el peligro del nazismo fue casi unánime la condena, únicamente dos (2) países votaron en contra -por deducción a favor del nazismo-: EE.UU. y … Ucrania, el promotor del neo-nazismo y su títere. De nuevo se le presenta al pueblo ruso el reto y la misión de salvar a la humanidad del peligro del nazi-fascismo. Los gobernantes y los pueblos del mundo aún no tienen claridad acerca de los riesgos y las amenazas que conlleva la crisis sistémica del capitalismo por la proliferación de crecientes violencias que desata en todos los ámbitos de la vida: económica, política, empobrecimiento y descomposición social, destrucción del equilibrio ecológico y demás manifestaciones evidentes. Mucho menos claro está para la mayoría de las personas lo que representa Rusia en los días que corren y en la dramática prospectiva que se debate entre libertad y opresión.

NO HAY NADA MÁS EXCLUYENTE QUE SER POBRE

Henry Pacheco

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