La Sergio Arboleda ha sido considerada la trinchera ideológica del uribismo, fuente de financiación de sus figuras públicas y ahora una presunta oficina alterna de la Fiscalía. ¿Por qué?

En menos de cuatro meses, la Universidad Sergio Arboleda ha estado en medio de dos escándalos que, de cierta manera, se conectan con el uribismo y el duquismo.

Primero, por una denuncia de supuesta malversación de fondos, formulada por Leonardo Espinosa, director general de la División de Investigación de esa alma mater.

Luego, por otra denuncia que hiciera Angélica Monsalve, egresada de esa universidad y hoy fiscal seccional que tiene a su cargo un proceso penal contra una poderosa familia de contratistas y empresarios de las basuras y energía eléctrica en el país: los Ríos Velilla.

Y en medio de ambos escándalos, reconocidas fichas del uribismo y del duquismo, como el actual fiscal general Francisco Barbosa, pasando por el exfiscal Néstor Humberto Martínez Neira, la esposa y suegro del exministro Andrés Felipe Arias y hasta la esposa e hija del mismo rector de la universidad, Rodrigo Noguera.

Esos dos episodios, sumados a otros menos recientes, pusieron sobre la mesa la creciente influencia que viene ejerciendo esa universidad, no solo en el uribismo, sino dentro del mismo gobierno del presidente Iván Duque y hasta en la Fiscalía General de la Nación.

A las denuncias sobre presunto tráfico de influencias y malversación de fondos, se añade que Zayda Barrero, esposa del rector Rodrigo Noguera, fue candidata al Senado por el Centro Democrático en 2018.


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Aunque ella se quemó, en el ambiente quedó la molestia de los estudiantes y empleados del alma mater, porque usaron sus bases de datos para enviarles mensajes invitando a votar por ella.

Nada de lo anterior impidió que la señora Barrero (esposa del rector) fuera nombrada directora de Justicia Transicional de la Fiscalía, en la era de Francisco Barbosa.

A ese detalle se agrega que, Catalina Noguera (hija del rector) estuvo en la cúpula de la Fiscalía hasta hace poco. Llegó a esa entidad de la mano de Néstor Humberto Martínez y fue promovida por Barbosa.

Todo lo anterior sin mencionar que, por las aulas y auditorios de la Sergio Arboleda han pasado uribistas pura sangre, ya sea como estudiantes, docentes o conferencistas: el propio fiscal, Francisco Barbosa, el exministro Andrés Felipe Arias; la senadora María del Rosario Guerra; el exmagistrado Jorge Pretelt Chaljub; el excomisionado de Paz de este gobierno Miguel Ceballos. A estos nombres se suman los de Alfredo Rangel, José Obdulio Gaviria, Óscar Iván Zuluaga y hasta el presidente Iván Duque (egresado de esta universidad).

“Qué asco”: fiscal Angélica Monsalve

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La copa se rebosó esta semana cuando el país conoció detalles de la denuncia que hizo la fiscal Angélica Monsalve, sobre el presunto tráfico de influencias y obstrucción a la justicia que se estaría direccionando desde la rectoría de la Sergio Arboleda.

De acuerdo con la propia fiscal, esos contactos desde la universidad tenían como propósito impedir la imputación de cargos por los presuntos delitos de violación al régimen de inhabilidades e incompatibilidades en concurso heterogéneo con interés indebido en la celebración de contratos, contra la familia Ríos Velilla.

El tema se remonta a la forma como se concesionó el recaudo de los pasajes de TransMilenio en Bogotá, porque para la época (2008-2011) uno de los Ríos era concejal de la ciudad y la firma proponente que ganó era de su familia.

En efecto, los investigados y próximos a ser imputados (audiencia programada para el 25 de abril) son los hermanos Carlos Mario y Javier Francisco Ríos Velilla y su sobrino el exconcejal Felipe Ríos Londoño.

Este último es el hijo de Alberto Ríos Velilla, el reconocido paisa dueño de empresas de basuras como Servigenerales y Aseo Capital (Bogotá); y parte de las compañías de energía Enerpereira y Enertolima. Es decir, todo un zar de los servicios públicos en el país.

Hay que precisar que Alberto Ríos Velilla es el esposo de la periodista Darcy Quinn, quien resultó salpicada en el escándalo, porque según audios revelados por el periodista Daniel Coronell, en una de las reuniones en la rectoría de la Sergio Arboleda, Catalina Noquera (hija del rector Rodrigo Noguera) hace mención de la entrega de un documento que, según ella, fue escrito por Darcy Quinn.

“(…) sí fue el desayuno, te dejó unas hojas ahí que fue lo que hizo Darcy Quinn para entregarle a Angélica (Monsalve)”, se le escucha decir a Catalina Noguera en los audios revelados por Coronell.

La importancia de ese documento radica en que contendría los argumentos con los que se pretendía impedir que la fiscal Monsalve imputara a la familia Ríos Velilla.

En esos mismos audios quedaría clara la participación de otro personaje en el presunto delito de tráfico de influencias. Se trata del exfiscal Néstor Humberto Martínez Neira, quien sería el enlace entre los Ríos Velilla y el rector Rodrigo Noguera, para hacerle llegar el mensaje a la fiscal Monsalve.

“No, pero yo sí te cuento, yo haría lo mismo. El caso de Néstor Humberto. Oiga, Néstor Humberto es amigo de fulano de tal que es fiscal. Y le dice al tipo: es fulano de tal porque no me ayuda en eso… yo lo haría también, yo me imagino que tú también. Yo soy el fiscal y usted necesita: “Oiga ayúdeme a ese tipo” ¿O no?”, se le escucha decir al rector Rodrigo Noguera.

Pero existe otro audio aún más contundente, en el que Catalina Noguera (hija del rector de la Sergio Arboleda) confirma el propósito ilegal de la intermediación del exfiscal Néstor Humberto Martínez.

“(…) Que Néstor Humberto vino a hablarte del caso de los Díaz Velilla para que tú intercedieras con Angélica y no le imputaran a Felipe Ríos dentro del caso de Recaudo Bogotá, pero como Angélica te explicó no puede hacerse la de la vista gorda porque es evidente y la prueba está muy fuerte con eso”, dice sin rodeos la hija del rector Rodrigo Noguera.image.png

Todo ese escándalo se atizó aún más, cuando la propia fiscal Monsalve denunció que fue trasladada a la seccional de Putumayo, como aparente castigo por insistir en imputar a la familia Ríos Velilla.

Al respecto, la Fiscalía Barbosa respondió este miércoles 30 de marzo a través de un escueto comunicado, asegurando que la funcionaria Angélica Monsalve “fue reubicada por necesidades del servicio”.

En ese mismo comunicado el fiscal Barbosa aclaró que, “nunca ha contemplado la posibilidad de variar la asignación respectiva”. Eso quiere decir que el proceso judicial contra los Ríos Velilla seguirá en manos de la fiscal Monsalve, pero desde el Putumayo.

Pese a ello, el escándalo ya escaló a niveles internacionales y motivó la reacción de Diago García-Sayán, relator especial de la ONU sobre la Independencia de magistrados y abogados.

¿La caja menor del uribismo?

Otro de los escándalos contra la Sergio Arboleda y concretamente contra el rector Rodrigo Noguera, nació de las entrañas de la propia universidad.

Se trata de la denuncia que hizo, a finales de 2021, Leonardo Espinosa, director general de la División de Investigación de esa universidad.

En síntesis, lo que reveló el exdecano de la Facultad de Derecho es que la Sergio Arboleda se habría convertido en la caja menor del uribismo.

Por ejemplo, denunció que al actual fiscal general, Francisco Barbosa, le hicieron millonarios pagos durante un año, por clases que no dictó y que para esa época él (Barbosa) ya era consejero presidencial para los Derechos Humanos del gobierno Duque.

Espinosa también sembró dudas en torno al presunto manejo irregular de los dineros de la universidad, a través de la triangulación para la compra de predios que quedaban en manos de familiares de Rodrigo Noguera.

Sobre los pagos millonarios a personas cercanas al rector y que tenían en común ser uribistas pura sangre, figuran la esposa y el suegro del exministro Andrés Felipe Arias, condenado por el escándalo de Agro Ingreso Seguro.

Hay evidencias, incluso señaladas por los denunciantes, para inferir que la Sergio Arboleda es la universidad que sirve de bastión doctrinal y centro de pensamiento del uribismo.

Para no ir muy lejos, en 2005 cuando la universidad cumplió 20 años, el discurso central estuvo a cargo del entonces presidente Álvaro Uribe, quien la denominó como su propia casa y a un día de culminar su gobierno, el rector Rodrigo Noguera le otorgó a Uribe un doctorado Honoris Causa.

Nadie olvida que el Centro Seguridad y Democracia que dirigió el uribista Alfredo Rangel, es de la Universidad Sergio Arboleda. Y que la creación de la Fundación Causa Justa, para financiar a los abogados que defenderían a todos los exfuncionarios del gobierno Uribe, también fue obra de la Sergio Arboleda.

Cómo olvidar el Centro de Estudios Estratégicos Políticos que fue manejado por el general en retiro Jorge Enrique Mora Rangel, excomandante de las Fuerzas Militares en la era Uribe.

Sergio Arboleda y los negocios del gobierno Duque

Podría decirse que a la universidad Sergio Arboleda le ha ido bien en representación de egresados dentro del gobierno Duque.

A la presencia del fiscal general Francisco Barbosa, se agregan otros nombres que hacen parte de esa línea fuerte y pura sangre del uribismo o duquismo. No es un secreto la estrecha amistad entre Rodrigo Noguera, Uribe y Duque.image.png

Por ejemplo, como fiscal ad hoc para el caso de la multinacional Odebrecht, cuyo escándalo salpicó a dos expresidentes (Uribe y Santos), nombraron a Leonardo Espinosa Quintero, decano de la Escuela Mayor de Derecho de la Sergio Arboleda.

O el excomisionado de Paz Miguel Ceballos, decano de la Escuela de Política y Relaciones Internacionales y director del Instituto de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de esa misma universidad.

En el gobierno Duque también aterrizó Ernesto Lucena como director de Coldeportes y ahora ministro. Lucena es abogado de la Sergio Arboleda y también fue decano de la Escuela de Derecho y Escuela de Ciencias de la Salud y el Deporte.

Duque trajo a su amigo de tertulias universitarias, el periodista Juan Pablo Bieri, egresado de la Sergio Arboleda. Lo nombró como gerente de la RTVC, cargo al que debió renunciar al poco tiempo, por denuncias de censura contra el presentador Santiago Rivas, del programa Los puros criollos.

Por todo lo anterior y que ahora aparece la sombra de una especie de ‘Fiscalía alterna’ donde se discuten las investigaciones penales contra poderosas familias del país, es que la universidad Sergio Arboleda se encuentra en el ojo del huracán.