En su primer discurso como candidato oficial, aseguró que ya no habrá más «gobiernos de la muerte» en Colombia.

El candidato a la Presidencia de Colombia por el Pacto Histórico, Gustavo Petro, prometió este viernes, tras inscribirse oficialmente como aspirante a la jefatura del Estado, que su eventual gobierno velará por lograr «la paz real» y «permanente» en Colombia y que en ese sentido se dedicará «a hacer trizas la guerra y la violencia» que sufren diariamente los ciudadanos colombianos.

Petro, quien lidera las encuestas para las presidenciales colombianas del próximo 29 de mayo, sostuvo que en Colombia la paz «es una palabra olvidada» e hizo referencia a la oportunidad que representó, en septiembre de 2016, la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo que implicó la desmovilización de los guerrilleros y la formación de su partido político. 

«Hoy esos acuerdos de paz firmados por el gobierno de Santos se miden en muertos», declaró Petro al hablar sobre la violencia en el país suramericano. Además, el candidato izquierdista recordó que aquel pacto era «la antesala a una promesa que debió ser continuada, que era la paz integral de la sociedad colombiana». 

En mayo de 2017, durante la convención nacional del partido derechista Centro Democrático, el exministro uribista Fernando Londoño declaró que el primer desafío de esa organización política era «volver trizas ese maldito papel que llaman acuerdo final con las FARC». 

En ese contexto, Petro habló esta jornada de «volver realidad esa promesa que quedó incumplida» con el Acuerdo de Paz y, en oposición a la postura que mantuvo Centro Democrático, el candidato del Pacto Histórico declaró: «Lo que hay que hacer trizas en Colombia no es la paz, es la guerra».

Así, afirmó que en caso de llegar a la presidencia, su gobierno «va a hacer trizas la guerra y la violencia en Colombia»

Flanqueado por su compañera de fórmula a la Vicepresidencia, Francia Márquez, Petro expresó que en Colombia se impone la necesidad de un cambio «desde el punto de vista político, económico y social», porque si todo se mantiene como está en la actualidad, se llevaría a la sociedad colombiana a «un suicidio».

«Cambiar, por tanto, es un imperativo», dijo, y acotó que uno de los cambios fundamentales por los cuales se podrá medir la eficacia de su posible gobierno será la realización de la paz.

«Los gobiernos de los cementerios se quedan en el pasado»

En su primer discurso como candidato oficial a la Presidencia, sostuvo Petro que ya no habrá más «gobiernos de la muerte» en Colombia.

«No es posible la vida sin la paz, y no es posible la paz sin la vida. No es través de una construcción de cementerios, de fosas, de cruces, de tumbas, como construiremos indudablemente ni la vida ni la paz. Los gobiernos de la muerte, los gobiernos de los cementerios, se quedan en el pasado«.

El aspirante resaltó además que a Colombia le urge cambiar los sistemas políticos y de gobierno, así como la mentalidad «de élite excluyente», de la violencia, la corrupción, la desigualdad y la injusticia, que ahora son vistas por una parte de la sociedad como algo normal y le quitan al país la posibilidades de desarrollarse como nación.

También manifestó que la anhelada paz se logra con «el encuentro diverso de toda la sociedad colombiana para transformar» al país, lo que a su vez garantizará derechos fundamentales como las pensiones, la salud pública, la educación y, sobre todo, la vida «como eje central de la política».