El ministro de Defensa británico, Ben WallaceJames Manning / PA / Gettyimages.ru

El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia recordó la Batalla de Balaclava, en la cual fue acuñado el concepto ‘carne de cañón’, luego de que una brigada de caballería inglesa fuera aniquilada por la artillería rusa en esa contienda.

El ministro de Defensa británico, Ben Wallace, arremetió este miércoles contra el presidente ruso, Vladímir Putin, afirmando que el Reino Unido puede derrotar a Rusia en un conflicto militar.

En una reunión con varios soldados y la ministra del Interior, Priti Patel, en Westminster, Wallace dijo que el Ejército británico «va a ser un ejército ocupado» y agregó: «Desafortunadamente, tenemos a un adversario ocupado en Putin, que se ha vuelto completamente loco». Comparó la situación con la de la Guerra de Crimea de 1853-1856.

«La Guardia Escocesa pateó el culo al zar Nicolás I en Crimea en 1853, siempre podemos hacerlo de nuevo», aseveró Wallace. «El zar Nicolás I cometió el mismo error que Putin, no tenía amigos ni aliados», continuó.

En un comentario, el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, Ígor Konashénkov, calificó las declaraciones de Wallace como «no más que mitología» y rememoró la Batalla de Balaclava, uno de los mayores enfrentamientos de la Guerra de Crimea, que tuvo lugar el 25 de octubre de 1854.

«Pasó a la historia no por la terquedad del 93° regimiento escocés, del que Wallace habló tan entusiasmado. La única hazaña de esta unidad fue que simplemente no huyó, como el resto, del ataque de la caballería rusa», señaló Konashénkov.

«Mucho más brillantemente entró en la historia de la Batalla de Balaclava la legendaria destrucción de toda una aristocrática brigada inglesa de caballería ligera bajo el mando de Lord Cardigan por la artillería rusa en tan solo 20 minutos. Fue esta ‘hazaña’ de los británicos en la Guerra de Crimea la que enriqueció todos los idiomas del mundo y los libros de texto militares con el concepto de ‘carne de cañón'», indicó el portavoz.

«Recomendamos que el personal militar británico estudie bien no solo la geografía, sino también la historia de Rusia, para no enriquecer con sus vidas nuestra historia militar común por el bien de los políticos británicos poco educados», indicó.