Lic. José A. Amesty R.
20-diciembre-2021

El Domingo 19 de diciembre 2021, cierra con dos noticias.

1. Una, al parecer alegre, de triunfo, por parte del candidato a la presidencia de Chile, Gabriel Boric, del Partido Apruebo Dignidad, ante su oponente de ultraderecha pinochetista, José Antonio Kast, quien gana la presidencia, con el 83,03% de los votos escrutados y donde Gabriel Boric, obtiene el 55,52%.

Y decimos, al parecer alegre y de triunfo, porque los candidatos de centro izquierda en Chile, han dado cambios, un ejemplo inobjetable es la actitud de la presidenta Bachelet, en su gestión de gobierno, aparentemente de izquierda o socialista.

También porque Boric, dio unas declaraciones ambiguas en relación al presidente Nicolás Maduro, diciendo que en Venezuela se violan los Derechos Humanos. Entonces tenemos que esperar el desarrollo de los acontecimientos, luego de sus primeros días de gobierno supuesto de izquierda.

Lo que, si es cierto, es que este triunfo de Gabriel Boric, da un portazo a la continuidad del gobierno de derecha en el país y cierra el ciclo del pinochetismo, con un duro golpe al fascismo.

2. La segunda noticia es triste y lamentable. La muerte en Venezuela del periodista y actual diputado de la Asamblea Nacional, por el Partido Socialista Unido de Venezuela PSUV, Earle Herrera.

Además, destaco como, poeta, cronista, escritor y cuentista venezolano. Earle Herrera fue merecedor del Premio Nacional de Periodismo, en cuatro ocasiones, además de otros importantes reconocimientos.

Asimismo, tenía un doctorado en Ciencias de la Información, por la Universidad de la Laguna en España, también fue profesor de la Escuela de Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela.
También fue diputado a la Asamblea Nacional desde 2006, y fue miembro de las Asambleas Nacionales Constituyentes de 1999 y 2017.
Desde sus inicios en el mundo periodístico, Earle Herrera se caracterizó por su estilo mordaz, incisivo y con toques humorísticos en sus artículos. Trabajó en medios como Ciudad CCS, donde redactaba su columna El Kiosco de Earle” y conducía un programa de televisión, llamado el “Kiosco Veraz”, por Venezolana de Televisión.
Sinónimos de Kiosco: quiosco, pabellón, templete, caseta, garita. Puesto de venta callejero, (en este caso de periódicos y revistas); tenderete, estanco, expendio, comercio minorista.
Fue autor de los libros, Penúltima tarde (1978); Los Caminos borrados (1979); El reportaje y el ensayo (1983-1991-2012), entre otros múltiples textos.
Es considerado una institución del periodismo venezolano, un maestro de varias generaciones de periodistas venezolanos, un hombre lúcido y fiel a sus ideas. Sus crónicas nos acompañaron con humor e inteligencia, en días de sol y de lluvia, y ahora con su silencio seguirá exigiéndonos.
Parte a la eternidad Earle Herrera, un hombre de la palabra, un periodista brillante y un revolucionario imprescindible. Earle Herrera, la dignidad y la solidaridad en cada acto, en cada respuesta. Hombre de ideas. Intelectual de la praxis y las transformaciones sociales. Un hombre coherente con sus convicciones.
Earle en la cátedra, Earle en la marcha universitaria, Earle en asamblea en el Aula Magna de la Universidad recitando, Earle, compañero en la Constituyente de 1999, Earle, amigo, Earle en la resistencia contra el golpe fascista del 11 de abril.
Earle Herrera, fue de los políticos más conciliadores en las etapas de mayor conflicto. Sin declinar sus creencias, siempre abrió el debate desde el respeto.
Su palabra, siempre la lanzo sin tapujo, sin pelos en la lengua, honesto e íntegro, sabio, sencillo y siempre sonriente y con curioso buen humor.
El periodista nació en la ciudad de El Tigrito, Estado Anzoátegui, el 23 de abril de 1949. Su esposa fue la también periodista y docente universitaria, Asalía Venegas (1950-2019), con quien tuvo 2 hijos: Argimiro y Simón.
Con todos estos atributos, además lo catalogamos como un Intelectual Orgánico.
Un intelectual se define como aquella persona que dedica una parte importante de su actividad vital al estudio y a la reflexión crítica sobre la realidad y la sociedad en general. Generalmente y en la historia el término está dotado socialmente de un valor de prestigio.
Aunque también sabemos sobre el desprecio y la desconfianza hacia el intelectual, que fue una constante del movimiento obrero en general y de sectores marxistas en particular, sobre todo durante el estalinismo, en que el intelectualismo era visto como un desvío, perseguido y reprimido, mediante violentas purgas; oponiéndolo al obrerismo, la valoración de la condición de los que se habían formado en la lucha del movimiento obrero desde el trabajo manual. En esta época era insultado con expresiones como: cabeza de chorlito, tonto útil, pequeño burgués. Todavía actualmente el intelectual es visto con cierta desconfianza y recelo.
Ahora bien, en términos marxistas y según Antonio Gramsci, existen dos tipos de intelectuales, el tradicional, enunciado arriba y el orgánico, el cual definimos a continuación:
Es el que, puede optar por el compromiso con los más desfavorecidos, trabajando intelectualmente para ellos como intelectual orgánico.
Sin duda alguna, este es el caso de Earle Herrera, en términos de ser un intelectual, que puso toda su teoría, experiencia y conocimientos al servicio de las comunidades más humildes, es decir, unía teoría y práctica en su diario vivir. Era un hombre que compartía todo su bagaje cultural y hasta emocional, con las comunidades. Es lo que llamamos la praxis histórica de un ser humano.
En algunos casos, el intelectual actúa contrariamente, que proveniente de una clase inferior, pasa a identificarse con los intereses de las clases dominantes. Este no fue el caso del profesor Earle. ¡Vuela alto camarada!

Lic. José A. Amesty