Félix Carrillo Hinojosa

Inició sus estudios en el Colegio La Enseñanza que funcionó con autorización del Rey el 8 de febrero de 1770. Se casó a los veintitrés años con Antonio Nariño y este con veinte años, en el templo de Nuestra Señora de las Nieves de Santafe, cinco días después que el padre le entregara un cuantioso dote. Tuvo seis hijos cuyos nombres son Gregorio, Francisco, Antonio, Vicente, Mercedes e Isabel.

El recién casado realizó en su casa unas tertulias a las que asistieron Francisco Antonio Zea, José Joaquín Camacho y José María Lozano, hermano este de Jorge Tadeo Lozano. Todas estas continuas reuniones dieron lugar a la traducción por parte de Antonio Nariño de «Los Derechos del Hombre y del Ciudadano», que originó ser acusado de subversión y conspiración por el oidor Joaquín de Mosquera y Figueroa, que lo llevó a ser condenado a prisión el 29 de agosto de 1794. Esto originó en el hogar una crisis de todo tipo, que se volvió más crítica al ser exiliado a Cadiz el 30 de octubre de 1795 como reo de alta traición.
Todo esto originó en el desarrollo social de ella y sus hijos a una postración miserable, que la obligó a vender sus posiciones y mendigar un dinero para poder mantener a sus hijos. Antes de viajar Nariño al exilio, le entregó cuatrocientos pesos para su manutención, que le fueron útiles al escapar de la prisión.
Mientras el purgaba su condena, ella hizo grandes esfuerzos por su libertad, prueba de ello fue el memorial que dirigió a la Corona Española donde solicitó su regreso. Fueron quince años de penurias que vivió con sus hijos.

La mañana del trece de junio de 1797 fue de grata recordación al ver cómo Nariño regresó desde Burdeo, Francia, disfrazado. Este festejo duró muy poco, al tener que presentarse ante las autoridades Virreinales y ser puesto prisionero.
Ante la aparición de serios problemas de salud en 1803, entre ellas, la Tisis que contrajo en prisión, su esposa y José Celestino Mutis logran que él fuera trasladado a la Hacienda de Montes, para su recuperación.

El virrey Antonio José Amar y Borbón nunca dejó de tener una vigilante acción sobre Antonio Nariño, por lo que decidió el 23 de noviembre de 1809 llevarlo de nuevo a prisión.
Su visión contra el poder español fue de una tiranía atroz, cuya injusticia no tenía presentación, además de ello, era despótico.
Pese a esa realidad, tuvo una postura humanística al defender a Francisca Villanova, esposa del Virrey Amar y Borbón, cuando esta fue trasladada a la cárcel de mujeres por orden de la Junta Suprema de Gobierno en cabeza de José Miguel Pey.

Varios meses antes de fallecer, un 8 de diciembre de 1810, logró reencontrarse con Antonio Nariño, quien fue puesto en libertad bajo fianza y luego ser nombrado como secretario del Congreso de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, al tiempo que recuperó su labor como periodista en el periódico La Bagatela.
En 1995 la historiadora y directora en ese tiempo del Museo del 20 de julio, Carmen Ortega Ricaurte presentó ante la Sociedad Nariñista de Colombia, los resultados de una investigación con relación a un óleo que se encontraba en el museo que dirigía. Es un cuadro pintado por Joaquín Gutiérrez, a finales del siglo XVIII donde aparece una mujer con un niño en brazos y un medallón con el rostro de un hombre. El medallón estuvo oculta más de un siglo, por una alteración a la pintura original. Su investigación, que originó muchas críticas, arrojó que la imagen de la mujer era la de Magdalena Ortega y la de la niña, Mercedes, su cuarta hija, y la imagen del medallón era Jorge Tadeo Lozano, que llevó a una conclusión: mientras Nariño estuvo en prisión, Magdalena convivió con Lozano. Este hecho le dio la fuerza necesaria para concluir que sus dos hijas eran de Jorge Tadeo Lozano.

Esto generó entre los tratadistas e investigadores sobre la vida del prócer, furibundas crónicas contra la investigación realizada por Ortega Ricaurte, al presentar diversas pruebas, entre ellas, que la mujer de la foto era María Tadea Lozano e Isasi y que el hombre del medallón era su tío y esposo Jorge Tadeo Lozano.
La Academia Colombiana de Historia en un acto salomónico solicitó que el cuadro no fuese presentado en el Museo como el retrato de Magdalena sino como el de una «Dama Santafereña».

Mientras todo eso aconteció, muchos tiempo después de su fallecimiento, las historias recogidas por los investigadores cuentan todo lo contrario, que ella fue una compañera incansable frente a la desgracia que vivió Antonio Nariño, que fue tanto así, que padeció en carne propia todos los desmanes del régimen español, que la llevó a estar postrada en una cama durante semanas, fallecer por sus continuas dolencias y ser sepultada en el templo de la Candelaria»-Fercahino

Magdalena Ortega Mesa, nació en Santafe el 22 de julio de 1762 y murió el 16 de junio de 1811. Padres Petrona Mesa y Moreno y José Ignacio Ortega y Gómez de Salazar.
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Félix Carrillo Hinojosa