Félix Carrillo Hinojosa

Colombia ha vivido en carne propia, todas las consecuencias que encierra las conspiraciones, traiciones, pactos incumplidos, deslealtades al interior de los partidos y movimientos que han surgido, cuyas propuestas han llenado de ilusiones a un pueblo, que ve como los mismos se diluyen por la falta de sinceridad en nuestros líderes y gobernantes.

Son muchos los que han perdido la vida, por volverse incómodos con los centros de poder, cuyos casos no han sido esclarecidos y quienes luchan para lograrlo, son perseguidos de diversas maneras. El riesgo más grande que puede vivir un ser humano en nuestro país, es construir verdad. A sus escasos diez años, empezó a vivir su propia tragedia, la misma que tanto ella como el pueblo de a pie no han podido superar, al ver como el hombre que pregonó las ideas que podían cerrar las insuperables brechas sociales, que siguen vivas, caía ante el asesinato que la conspiración estatal fabricó.

Fue un 9 de abril de 1948, cuando se oscureció el camino, que esa generación quería decidir al lado de su líder, en donde perdimos todos. Le tocó como muchos niños azotados por la guerra, que persiste de varias maneras en Colombia, ser criada por su madre e irse de su mano para Suiza. Estudió en Ginebra, en Lausana y nueve años después, decidió regresar a la ciudad donde vivió el horror de la muerte.

Estudió en 1959 y 1968, Filosofía y Economía en la Universidad de los Andes. Tuvo dos hijas con Luis Emiro Valencia, dirigente del Partido Socialista, de quien se divorció en 1971. Fue directora de la editorial América Libre y de los Semanarios Batalla de un Pueblo y Gaitán: yo no soy un hombre, soy un pueblo, en los años 60′.

Se desempeñó como asesora económica en el Gobierno de Salvador Allende, Chile 1973, hasta el golpe de Estado, que la llevó asilarse de Colombia en ese País, del que muchos años después, manifestó haber tenido una relación con él y haber salido embarazada. En los años 70′ creó el Partido Movimiento Popular Gaitanista con el que logró ser Representante a la Cámara por el departamento de Risaralda.

En 1982 fue embajadora de Colombia en Rumania. De 1982 a 1993 dirigió el Centro Jorge Eliecer Gaitán, adscrito al Ministerio de Educación. En 1994 postuló su nombre como precandidata a la Presidencia de la República por el Partido Liberal. Del 1995 al 2002 dirigió el Nuevo Instituto Colombiano de la Participación Jorge Eliecer Gaitán, COLPARTICIPAR. Fue candidata a la Alcaldía de Bogotá, 2003 y a la Cámara de Representantes, 2006.

El legado de su líder padre, ha sido una tarea dura de llevar, que le ha permitido estar en diversas iniciativas de la izquierda internacional y los diversos procesos de Paz. El 9 de abril de 2017 en pleno Congreso en la conmemoración de un aniversario, cuya fecha a partir del 2011 fue decretada por el gobierno como «El Día de la Memoria Histórica y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado», denunció de la persecución que era objeto, por parte del entonces Senador Álvaro Uribe Vélez, representado en 41 procesos judiciales en su contra, al señalar a la CIA de la operación Pantomima ejecutada contra su padre y de otras actividades al interior del Plan Colombia.

Ha publicado las obras, «Gustimbol, Formación y desintegración de un latifundio cafetero», Universidad de los Andes, 1969, «El compañero Presidente, Alfonso Rentería Mantilla», 1974, «Colombia, la lucha por la tierra en la década del treinta: génesis de la organización sindical campesina», ediciones tercer mundo, Bogotá, 1976, reeditada en 1984 por Ancora Editores, con el título «La lucha por la tierra en la década del treinta: génesis de la organización sindical campesina», «Arquitectura Liberal», ARCO, 1990, «Bolívar tuvo un caballo blanco, mi papá un Buick Graficsa», 1998.

Salió avante en su lucha contra la Universidad Nacional al considerar que esta ha desarrollado un «Memoricidio» con los objetos que le pertenecieron a la familia Gaitán Jaramillo, los cuales están deteriorados y otros no aparecen, hecho que la institución niega. En el 2002 tuvo que abandonar la dirección de la Casa Museo Jorge Eliecer Gaitán, al ser amenazada por las Autodefensas Unidas de Colombia y no recibir protección del Estado.

Es una insistente en el tema del mal llamado «Bogotazo», «porque decirle a la jornada heroica que fue la insurrección de esa fecha, es darle cabida a la mente perversa de los enemigos de Gaitan», dice. Considera que su padre era un buen intérprete de lo popular y que nunca se cansó de decir, «yo no me siento a la cabeza del pueblo, me siento empujado por él» y que su visión socialista lo llevó a propugnar por la expulsión de las oligarquías en sus diferentes frentes.

No deja de señalar, que los medios de comunicación en manos del poder económico, han distorsionado la imagen de su padre. Cree en la democracia directa y no esta representativa, que se abroga un poder que no tiene. Pudo ver como su madre defendió, todo lo que tenía que ver con la historia de su padre vivo y después de su muerte. El saqueo de la oficina, la pérdida de importantes documentos que enrutaban hacia los verdaderos comprometidos con todo ese complot. Todo eso está vivo, al igual que la esperanza que alberga de ver a la ciudadanía levantarse contra quienes la han oprimido siempre.

Se aferra al cambio que pronto ha de venir, mientras sigue rondando el fantasmas de los Juan Roa Sierra con sus revolveres hechizos, que quieren a toda costa impedir, la llegada de un hombre que no traicione al pueblo»-Fercahino

Gloria Amparo de las Mercedes Gaitán Jaramillo nació en Bogotá, el 20 de septiembre de 1937. Padres Amparo Jaramillo y Jorge Eliecer Gaitán). #vocesenoposición

Félix Carrillo Hinojosa