Félix Carrillo Hinojosa

Los pasos que dio pese a su corta edad y lo poco que la dejaron vivir, sirve como claro ejemplo para ratificar con el paso del tiempo, en donde más de tres siglos la consolidan como una heroina de las causas libertarias, en donde no se necesita vivir demasiado, para dejar unos caminos sólidos llenos de dignidad y defensa férrea de los ideales que se tiene. Fue la quinta de siete hermanos de una familia de comerciantes y agricultores.

Sobre su nombre real se tejen muchas visiones. Para unos fue Apolonia o Polonia, para la historia quedó como «La Pola».Nació en un lugar del Virreinato de Nueva Granada, donde algunos manuscritos de la parroquia, aseguran que fue bautizada en la población de Tenjo. Según el tomo XII del boletín de historia y antigüedades sus hermanos fueron, María Ignacia bautizada en la Parroquia de San Miguel de Guaduas el 12 de agosto, 1789, Eduardo el 3 de noviembre, 1792, ambos murieron niños, Caterina, 1791, María de los Ángeles, 12 de agosto, 1790, Manuel, 26 de mayo, 1796, Ramón confirmado en Bogotá, 1800, Francisco Antonio, bautizado en la parroquia Santa Bárbara, el 26 de septiembre, 1798 y Bibiano en Bogotá, 1801Pasó cierto tiempo de su infancia y adolescencia la Villa de Guaduas junto a su familia considerada y acomodada, sin poseer ningún estatus de hidalguía.

Su casa se conserva y es un patrimonio convertido en museo.Tenía dos años cuando sus padres con sus hermanos se trasladaron a Bogotá. Vivieron en una casa baja de tapia en el barrio Santa Bárbara. A los cinco años se edad, la capital fue azotada por una epidemia de viruela, que la dejó huérfana de padre y madre más la muerte de sus hermanos María Ignacia y Joaquín. Esta desgracia disolvió a la familia por distintos caminos. José María y Manuel hicieron parte de la Comunidad Agustina, Ramón y Francisco Antonio se trasladaron a Tena y trabajaron en una finca, Catalina, la hermana mayor se fue a Guaduas en 1804 con sus hermanos menores Policarpa y Bibiano.

Con nueve años regresó a Guaduas. Se establecieron en la casa de la madrina Margarita Beltrán, hermana de Manuela, quien la matriculó en la Escuela del Convento de la Soledad, donde aprendió a leer y escribir estudió la doctrina e historia española y se dedicó al aprendizaje de la ejecución de la guitarra y a cantar. . Al Casarse Caterina con Domingo García, sus dos hermanos se fueron a vivir con ellos.Allí ofició de costurera e hizo de profesora en una escuela pública de Guaduas, lugar de tránsito obligado entre la capital y el río Magdalena.

Su cuñado Domingo y hermano Bibiano hicieron parte del grupo que luchó al lado de Antonio Nariño. Esto la hizo abrazar el espíritu patriótico. Mientras su padre la llamó Apolonia al otorgarle el poder de testar, ratificado por el presbítero Salvador Contreras cuando selló el testamento el 13 de diciembre de 1802, mientras su hermano Fabiano, el más cercano en sus afectos a ella, le decía Polita. Ambrosio Almeyda quien la hizo su protegida y conspiró con ella, siempre le dijo Policarpa.

Ya estando en la Capital, en casa de Andrea Ricaurte de Lozano, donde gozó del apoyo de ella, lugar en que fue hecha prisionera, su nombre era Policarpa, pero al reducirla y requisarla se le encontró un pasaporte falso, expedido en 1827,con el nombre de Gregorio Apolinaria.Personas cercanas a ella como Ambrosio Almeyda, José María Caballero, José Hilario López y Francisco Mariano Fernández siempre le dijeron «La Pola.

Fue una activista a sus quince años en el grito de independencia de 1810. En el ejército patriota de los Llanos fue vital al recibir y enviar comunicación, compra de material de guerra, labor de convencimiento para que jóvenes se vincularan a esos movimientos, actividad de espionaje, donde su hermano Bibiano siempre estuvo cerca.Alejo Sabarain Ramos quien estuvo con Antonio Nariño y luego de ser apresado el 1816 fue indultado, se convirtió junto a ella, en su prometido y compañero permanente, que los hizo ser, los más destacados protagonistas de esos movimientos libertarios.Ante la delación del granadero venezolano Facundo Tovar, infiltrado por los españoles y los documentos que le encontraron a los hermanos Almeyda que comprometieron a Policarpa Salavarrieta Ríos.

El ser llevada a prisión y ser encerrada en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario convertida en cárcel y luego trasladada al patíbulo, luego de ser condenada el 10 de noviembre de 1817 por un Consejo de Guerra junto a Alejo Sabarain Ramos y varios patriotas, cuya hora, fecha y lugar determinó que debía ser a las nueve de la mañana del viernes 14 de noviembre de 1817.

En compañía de dos sacerdotes y de espalda, por ser traidores al reino de España. Los condenados solicitarse hacerse de rodillas por considerarla más religiosa y acorde con sus principios.Sus palabras todavía retumban en las cuatro esquinas de Colombia. Es una realidad que cubre a la poca conciencia que tiene la ciudadanía, la cual no se compromete a buscar los verdaderos cambios. Ella no estaba lejos de lo que ha sido una constante en la vida nacional, es por ello que ese reclamo sigue vigente y se levanta como un llamado por lo que se avecina como realidad.

No está demás, repetir hasta quedarnos sin voz, «Viles soldados, volved las armas a los enemigos de vuestra patria. Pueblo indolente! Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad! Pero no es tarde: ved que, aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más.

No olvidemos este ejemplo, miserable pueblo, yo os compadezco. Algún día tendreis más dignidad!. Muero por defender los derechos de mi patria».En la cárcel su compatriota Joaquín Monsalve redactó el famoso anagrama identotorio que sirve le sirve como epitafio, «Yace para salvar la Patria». Su cuerpo no fue expuesto en las calles Bogotanas como ocurrió con los de sus compañeros por ser mujer. Sus hermanos José María y Manuel convertidos en sacerdotes, lo reclamaron y lo guardaron en la iglesia de San Agustín»-Fercahino

Policarpa Salvarrieta Ríos, nació en San Miguel de Guaduas, el 26 de enero de 1795 y falleció en Santafe el 14 de noviembre de 1817. Padres Mariana Ríos y Joaquín Salavarrieta .#vocesenoposición

Félix Carrillo Hinojosa