Mujeres afganas desfilando el día de la mujer en la República Socialista de Afganistán

Por Semanario Voz

Estados Unidos armó a los Talibán para destruir el socialismo y ellos terminaron pulverizando las torres gemelas

José Ramón Llanos

En marzo de 1919 la República Soviética se convierte en el primer Estado que reconoce la independencia de Afganistán, ningún país capitalista reconoció esta independencia porque se había desvinculado del Imperio Británico. A raíz de esto hubo una guerra anglo-británica pero debido al apoyo de Rusia el Imperio Británico no pudo evitar la separación.

Entre los años 70 y 80 del siglo pasado el pueblo afgano inició un proceso para liberarse de las tribus beligerantes, los rezagos feudales e iniciar la construcción de un estado democrático moderno. Para entender como en esa década de los 70 del siglo XX el proyecto socialista de Afganistán contó con el apoyo de la Unión Soviética debemos tener en cuenta lo acontecido en la década el XX, en el momento de la liberación afgana del coloniaje británico. Debemos recordar que tan pronto Afganistán se liberó del coloniaje británico intentó establecer relaciones amistosas con los soviéticos. Inicialmente el Emir Amanullah le dirigió una carta en diciembre de 1920 a Lenin en la cual le agradecía su disposición a mantener relaciones amistosas con su nación.

En la carta, entre otras cosas, le decía que él reconocía en Lenin su lucha para acabar con el imperialismo en todo el mundo y especialmente en la región. La carta terminaba así: “Espero que los esfuerzos que estamos haciendo, cuyo objeto es la liberación de todo el mundo oriental, se vean coronados por el éxito, y le ruego que acepte la expresión de mi extraordinario respeto. Su amigo Emir Amanullah”. Esta relación explica aún más porque los soviéticos le prestaron su apoyo a Afganistán en los años 70 cuando se dispuso a construir un país socialista.

La construcción de una sociedad socialista

En 1978 el Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA) se propuso construir el socialismo en Afganistán y una de las primeras determinaciones fue decretar igualdad de los derechos de la mujer con la de los hombres, estimuló la participación de las mujeres en la vida política. Hizo una reforma agraria mediante la cual asignó entre 6 y 12 hectáreas a los habitantes del campo que carecían de tierra.

La URSS ayudó a construir proyectos de infraestructura, de energía eléctrica, organizar la explotación de recursos hídricos, medios de transporte y las comunicaciones. Para cualificar la mano de obra y consolidar su preparación y formar un núcleo de intelectuales de avanzada los soviéticos matricularon miles de jóvenes afganos en las escuelas técnicas en las universidades de ese país.

Además, se produjeron cambios muy radicales entre otros la libertad de expresión, de asociación y de manifestaciones pacíficas. Se reconocían tres formas de propiedad: la estatal, la cooperativa y la privada, además las riquezas naturales fueron controladas por el Estado. Se adoptó como principio construir una nación libre de la explotación del hombre por el hombre.

El Estado organizó el uso racional de la tierra y para ello organizó cooperativas agrícolas y amplió el fondo de tierras de uso común expropiando a los latifundistas.

La reorganización de la economía

De 1978 a 1985 la industria transformadora pasó de crecer 3.3 por ciento en 1978 al 10 por ciento en 1985 del producto nacional bruto. En ese período de siete años las inversiones en la industria nacional superaron los 55 mil millones de afganis equivalentes al 80 por ciento de las inversiones hechas en los 20 años anteriores. En 1984 las inversiones del sector estatal y mixto y aumentaron un 50 por ciento. En ese año se crearon 100 nuevas empresas entre otras: procesadoras de gas, fábricas de hormigón armado, empresas textiles, fábricas de cemento. Al año siguiente con el apoyo de la Unión Soviética se construyeron 200 empresas las que satisfacían las necesidades nacionales.

Se debe destacar la construcción de las centrales hidroeléctricas en Naghlu y Puli-Humri, una fábrica de fertilizantes nitrogenados, panificadoras y la de casas prefabricadas.

Checoslovaquia apoyó la creación de una línea de trolebuses en Kabul, se iniciaron las actividades en las minas de hulla, se construyó otra fábrica de cemento. Con el apoyo de Bulgaria se construyeron granjas avícolas, criaderos de ovejas, producción de seda, se organizó una granja lechera, fábrica de ladrillos, curtiembres y dos empresas procesadoras de pescado. Alemania Democrática construyó una central telefónica automática en Kabul, se instalaron las líneas de comunicación, se amplió el sistema de distribución eléctrica y se instaló una fábrica de fármacos.

El gobierno socialista promulgó una serie de decretos mediante los cuales se eliminó la usura, se ilegalizó el cultivo del opio, se amplió la campaña de alfabetización, estimularon las actividades sindicales socialistas, se estableció un salario mínimo y disminuyó entre un 20 y un treinta por ciento los precios de los artículos más necesarios.

Empoderamiento de las mujeres

Se eliminaron algunas conductas de origen feudal, se abolió la dote, la dependencia de las mujeres de los hombres, se estimuló la participación de las mujeres en el trabajo. En pocos años 245.000 mujeres entraron a laborar en las empresas. Se estimuló el ingreso de las mujeres a las universidades y por eso en poco tiempo el 40 por ciento de quienes ejercían la medicina eran mujeres. El 60 por ciento del profesorado de la universidad de Kabul eran mujeres; había 440 mil maestras y ochenta mil participaban en la campaña de alfabetización. En el periodo de la República Democrática fue en el que hubo más mujeres profesionales en Afganistán.

En la época del socialismo cientos de miles de personas fueron alfabetizadas; el número de médicos aumentó en un 50 por ciento, se duplicó la capacidad de los hospitales y por primera vez en toda la historia de Afganistán se crearon los jardines de infancia y casas de reposo para los trabajadores.

Aún en las regiones rurales se construyeron hospitales, el servicio de salud era totalmente gratuito, para los más pobres las medicinas eran gratuitas.

La constitución de 1980 legó la República Democrática de Afganistán, RDAF, todo el pueblo musulmán trabajador.

En la RDAF destacó Anahita Ratebzad quien se graduó en medicina, fue la primera mujer en toda la historia de Afganistán que hizo parte del gobierno, además fue embajadora en Bulgaria y Yugoslavia, de 1980 al 85 fue vicepresidenta del Consejo Revolucionario, esto es una vicepresidencia de Afganistán. Obviamente en 1992 con la caída del gobierno socialista tuvo que huir porque la iban a matar por haber ayudado a que las mujeres aprendieran a leer y escribir y tuvieran los mismos derechos que los hombres.

Los USA para destruir el socialismo afgano financiaron al grupo Al Qaeda, un grupo talibán que fue armado y entrenado por militares y la inteligencia norteamericana. Entre 1992 y 1996 estos grupos armados atacaban a la República Socialista y utilizaban los dineros gringos para incrementar los cultivos de opiáceos. Estados Unidos creó el monstruo que ahora le propinó una humillante derrota y le volvió un caos toda la región y ya antes le asesinó a miles de norteamericanos en su propio territorio. ¡Olvidaron que quien siembra vientos recoge tempestades!