Lic. José A. Amesty R. | 24-agosto-2021

Al igual que países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Haití, El Salvador, Guatemala, Panamá, Chile, Vietnam, Corea, Palestina, Iraq, Siria, Libia, Yemen, Somalia, Republica Democrática del Congo, Yugoslavia, Afganistán, entre otros, que no se rinden ante las políticas de los EEUU, que no bailan la música que toca el imperio y que injerencian constantemente, Nicaragua está siendo blanco de advertencias, reproches, acusaciones falsas e infundadas contra el gobierno sandinista, entre muchas otras barbaridades.

Los protagonistas de estas acciones son: EEUU, Reino Unido, Suiza, España, México, Colombia, Costa Rica, la OTAN, el Banco Mundial, la Unión Europea UE, Amnistía Internacional, entre muchos otros.

Las dos últimas bestias anteriores, afirman las siguientes asquerosas e ilegitimas declaraciones: “La permanencia de Daniel Ortega, como presidente de Nicaragua, perpetuaría la impunidad por las graves violaciones de Derechos Humanos y crímenes de derecho internacional cometidos bajo su mando”.

Les preguntamos a la UE y Amnistía Internacional: ¿Qué es un crimen internacional? Son los delitos contra el derecho de gentes, genocidio, delitos de lesa humanidad, delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado y piratería.

¿Qué significa que el presidente Ortega se perpetuaría? Pues que los nicaragüenses le habrían vuelto a votar en uso de su derecho que AI no puede limitar. (DRAE: Hacer perpetuo o perdurable algo).

Todo el mundo sabe a qué juegan la UE y Estados Unidos ¿pero a qué está jugando AI? No es la primera vez, también quiso limitar el derecho de los palestinos a defenderse de las gravísimas violaciones de la ley internacional (esta vez verdaderas) por parte de Israel contra aquellos.

La realidad es que EEUU, y muchos de sus vasallos, son regímenes que han socavado la Democracia, han abusado de los Derechos Humanos, han promulgado leyes represivas con graves consecuencias económicas, y han tratado (y lo han hecho) de silenciar a los medios de comunicación independientes, entre muchas otras atrocidades.

En fin, como lo señala el profesor Agustín Velloso, en su artículo “Nicaragua resiste una vez más”, y que es la base de nuestro artículo, falta mucho que añadir sobre la maldad de Estados Unidos, (Afganistán actualmente es una muestra de tantas), pero ahora basta con recordar que es el Estado paria por excelencia; no solamente por el número y lo horroroso de sus crímenes, sino por su necedad sin límites, pues siendo incapaz de ganar una guerra contra un enemigo, siempre muy inferior, lo intenta una y otra vez de oriente a occidente y de norte a sur, sin conseguir otra cosa que muerte, destrucción y odio.

Además, EEUU no debe olvidar, por ejemplo, que Augusto Cesar Sandino inició una guerra de guerrillas en las montañas, que le permitió terminar en pie y vivir para ver, a 5.000 marines salir de Nicaragua en enero de 1933, luego de seis años de lucha. Esta cantidad fue la mayor concentración de tropas estadounidenses, fuera de su territorio antes de la Segunda Guerra Mundial.

También que, en noviembre de 1981, la administración Ronald Reagan, inició su guerra contra el Sandinismo y autorizó a la CIA, 9.5 millones de dólares para crear una fuerza paramilitar contrarrevolucionaria, (los Contrarrevolucionarios, abreviados como la Contra) compuesta básicamente de antiguos miembros de la Guardia Nacional de la derrocada dictadura de Anastasio Somoza.

No deben olvidar también que, el caso Nicaragua contra Estados Unidos fue un caso llevado ante la Corte Internacional de Justicia, por el Gobierno nicaragüense, que acusó a los Estados Unidos de violar el Derecho Internacional al apoyar a la oposición armada, (los contras en su guerra), contra dicho Gobierno y por minar los puertos del país.

Y que la Corte sentenció: “Los Estados Unidos, al entrenar, armar, equipar, financiar y abastecer a las fuerzas de la contra o de otra manera alentar, apoyar y ayudar en la ejecución de actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua, ha actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de su obligación según el Derecho Internacional consuetudinario de no intervenir en los asuntos de otro Estado”.
Por otro lado, como ejemplo, recordemos el papel risible de España en relación a Nicaragua: España se ha unido al coro de los imperialistas y colonialistas, considerando que tienen “derecho” no sólo a intervenir en los asuntos internos del país centroamericano, sino que ha pretendido dar lecciones, sin tener ninguna autoridad moral, ni política para ello.
En definitiva, la política exterior de España se ha plegado una vez más a los dictados estadounidenses. En los medios se ha denunciado la búsqueda bochornosa de una palmadita y un apretón de manos televisado entre los dos presidentes, Biden y Sánchez, para dejar constancia de la buena sintonía del imperio (en decadencia) con España.
También es patente la dependencia de España en cuanto a la geopolítica de Estados Unidos, en particular con la presión sobre China y Rusia. Esa sintonía con la política exterior de Estados Unidos es la guía de la política exterior de España.
Sigamos recordando que, hace apenas tres años, que el imperio norteamericano, intentó acabar con el gobierno sandinista. Para ello usó sus manuales de intervención subversiva, un puñado de vende patrias, un grupo de malandros y otro de lumpen-proletarios dentro y fuera del país.
Nos referimos al golpe de Estado, en abril de 2018, abortado por el gobierno sandinista y la población. Esa intentona fue analizada por expertos extranjeros y locales y fue publicada con la documentación recogida durante los días de los sucesos y posteriormente.
Más reciente en este año 2021, el estadounidense Ben Norton, desenmascara a los que atacan al gobierno sandinista. Lo hace en un artículo titulado “Cómo USAID, fachada de la CIA, creó el aparato mediático anti-sandinista en Nicaragua”, publicado el primero de junio de 2021, en el portal de The Gray Zone.
Se trata de un extenso estudio que aporta testimonios, documentos, fotografías, capturas de pantalla, otros, que ejemplifica perfectamente lo que hacemos junto con Estados Unidos y otros estados delincuentes contra Nicaragua, señala Norton, como, por ejemplo, lo que hicieron en el golpe de Estado al presidente Evo Morales, como en muchos otros países, acción que siguen haciendo actualmente.
El autor Norton señala, que esto se hace con dineros que aporta USAID, quien ha gastado al menos $10 millones, específicamente en medios de comunicación de oposición en Nicaragua, desde 2009. De ese dinero, USAID envió más de $7 millones a la Fundación Chamorro entre 2014 y 2021.
Este financiamiento externo, es la fuerza principal que mantiene a flote a la oposición de derecha de Nicaragua, especialmente dado que las encuestas muestran que tiene un apoyo de un solo dígito entre la población en general.
Finalmente, los estados miembros de la Unión Europea, han entregado millones a la Fundación Chamorro, utilizando al influyente grupo de oposición para financiar los medios de comunicación de derecha. Sólo en 2020, la fundación recibió €831.527 (más de $1 millón de dólares), de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), un brazo del poder blando de Madrid que sigue el modelo de USAID.
La financiación occidental, se ha visto reforzada con millones de dólares del National Endowment for Democracy (NED), de Washington, otra fachada de la CIA que existe para impulsar el cambio de régimen en todo el mundo. Entre 2016 y 2019, la NED proporcionó al menos $4,4 millones, a grupos de oposición nicaragüenses, incluidas organizaciones de medios, según registros públicos, aunque es probable que sea una subestimación.
La prominente red de oposición sensacionalista, 100% Noticias, por ejemplo, que es financiada por USAID, a través de la Fundación Chamorro, transmitió regularmente llamados a los nicaragüenses a derrocar a su gobierno durante el violento intento de golpe de 2018.
En fin, la familia Chamorro, ha sido durante mucho tiempo uno de los activos más confiables del Tío Sam en la región. Un clan oligárquico descendiente de los colonialistas españoles, la dinastía Chamorro, cuenta con siete ex presidentes de Nicaragua, que se remontan al primer jefe de estado de la república en la década de 1850.
Finalmente, no es errado el título de este artículo, al señalar que son jaurías de bestias los anteriores. Miserables, con el pueblo nicaragüense, que lo único que quiere y por lo cual lucha de todas las formas posibles, es vivir y trabajar en paz.

José A. Amesty R.