El diálogo entre las partes se produjo luego de la llegada de los insurgentes a Kabul. 

Representantes del movimiento talibán y del Gobierno afgano iniciaron negociaciones para una transferencia pacífica del poder después de que los combatientes rodearon la capital, Kabul, pero prometieron no atacar hasta alcanzar un acuerdo.

El grupo insurgente dio instrucciones a sus combatientes para que se abstengan de la violencia y ofrezcan un pasaje seguro a cualquiera que desee salir de la capital afgana.

“Hasta que se complete el proceso de transición, la responsabilidad de la seguridad de Kabul recae en la otra parte (el Gobierno afgano)”, comentó un portavoz del grupo en un tuit.

Poco después, el Gobierno afgano señaló que se estaban llevando a cabo negociaciones para evitar el derramamiento de sangre en Kabul y completar la transición del poder.

En ese sentido, los talibanes quieren tomar el poder en Afganistán “en los próximos días” a través de una transferencia “pacífica”, declaró este domingo uno de sus portavoces a la cadena británica de noticias BBC.

“En los próximos días, queremos una transferencia pacífica” del poder, declaró Suhail Shaheen, un portavoz talibán radicado en Catar, que forma parte del grupo que participó en las negociaciones celebradas en ese país del Golfo.

“Queremos un gobierno islámico inclusivo… Eso significa que todos los afganos pueden formar parte de ese ejecutivo”, prosiguió Shaheen.

“Veremos eso en el futuro a medida que se lleve a cabo la transferencia pacífica”, subrayó el vocero.