Por José Nicolás Medina Fuentes | 12/06/2021

El jueves LUMA demostró que no basta el poder de un contrato energético impuesto por la fuerza del estado territorial y federal. El manejo de la energía en Puerto Rico no es lo mismo que administrar el suplido de agua o venta de la telefonía por lo que no se puede calcar esas experiencias con Ondeo o la ITT.

Puerto Rico es montañoso, caen lluvias torrenciales, soplan vientos y pasan poderosos huracanes que afectan el enramado de complejos sistemas de energía. Cuando un grupo social o del trabajo monopoliza y domina su saber especializado adquiere un poder inmenso en la sociedad. Así los médicos, los abogados, los sacerdotes, ingenieros tienen conocimientos monopolicos mediante los cuales gestan autonomías y colegiaciones frente al estado y la sociedad civil.

Hace poco circuló una corta respuesta de un celador energético a la periodista Inés Quiles en la que narra con suma sencillez lo vital que es la experiencia y conocimientos de los celadores y otros obreros energéticos en la realidad concreta de Puerto Rico. (1) Son insustituibles a corto y mediano plazo.

Su ausencia forzada de la AEE constituye una grave decisión del gobierno del PNP que causará grandes tragedias y muertes a la población. El fuego ocurrido en Monacillos que dejó sin luz a más de la mitad de la población por razones de negligencia de LUMA como se verá pronto, ilustra la fragilidad de LUMA.

Pronto será mucho más evidente y se convertirá en asunto político central y la atención se centrará en el Gobernador Pierluisi, último responsable de garantizar la electricidad, salud, economía y vida a todos los sectores de la sociedad.

Los celadores y obreros energéticos son imprescindibles y no pueden estar haciendo labores de conserjes, choferes, jardineros, fuera del servicio público o emigrados. Pronto el pueblo se convencerá. Los días de LUMA están contados. Y si Pierluisi se aferra a LUMA tendrá que irse junto a LUMA antes de su término. Será o LUMA o Pierluisi o ambos. Es la necesidad vital que confiere ese poder a los obreros de la energía en esta coyuntura.

Nota:

(1) Por las redes sociales circuló el siguiente escrito de un excelador de AEE a la radioperiodista Inés Quiles:

“Con él respeto que se merece le voy a explicar un poco como trabajamos los celadores de la AEE. Un sistema eléctrico siempre tiene fallas constantes por lo que estas fallas que se están reportando ahora con Luma son fallas comunes en PR: fusibles, transformadores averiados, puentes abiertos, bajantes de líneas o de cajas primarias o lo más simple un conector de un neutral quemado Todas estas son fallas comunes este es el diario de los celadores 4 (los troubleman) de las técnicas esto lo resuelven varios grupos de 2 personas porque dentro de la complejidad del sistema son cosas fáciles de resolver.

Lo que Luma está experimentando es lo que era nuestro diario vivir, ellos no han podido resolver mucho porque tiene pocos empleados y sin el conocimiento adecuado.

El pueblo se sigue quejando de la falta de servicio.

Por otro lado el trabajo en las brigadas (celadores 1, 2 y 3) es distinto nosotros bregamos con las distintas averías: cables partidos, cambio de postes viejos por nuevos, postes partidos, cambio de aisladores, monturas de transformadores, cambio dé crucetas, energizar proyectos nuevos y un sin número de cosas más que nosotros como brigadas trabajamos.

En nuestra isla por cuestiones topógráficas se construyeron líneas en montes o áreas de difícil accesibilidad.( hay que preguntarle a los ingenieros que las diseñaron porque las pasaron por ahí). Estas líneas tienden a fallar por la densa vegetación que crece muy rápido en nuestros montes.

Ahora a lo que quiero llegar es que nosotros como celadores somos pocos imagínate los compañeros podadores que están casi extintos en la AEE porque la misma dejo de reclutar personal en estas 2 áreas ( celadores y podadores ) que son extremadamente esenciales. Muchos compañeros se jubilaron con el pasar de los años y esos empleados no fueron reemplazados, los motivos hay que investigarlos.

Entonces las fallas en la distribución eléctrica aumentaron, pero lo que la AEE no dice es que en vez de reclutar por lo menos podadores para tener las líneas limpias lo que hicieron contratar personal privado pagando mucho más que si fueran empleado de la AEE.

Coincido en que la autoridad hay que reformar y despolitizarla nuestro administradores lastimaron mucho la economía de la agencia para hacerla ver mal y echarnos el pueblo en contra. No se si has visto que mucha gente habla mal de nosotros y éramos los mismos qué haciendo de tripas corazones teníamos la isla prendida.

Me da mucha lástima lo que está pasando y lo que estamos pasando los que como yo, no pasamos a Luma”.

José Nicolás Medina Fuentes Abogado, profesor, escritor de múltiples ensayos, autor del libro La Deuda Odiosa y la descolonización de Puerto Rico (Publicaciones Libre Pensador, 2018), egresado de Harvard, Magna Cum Laude (1987).