Por Mario Muñoz Lozano

Moscú, 18 mar (Prensa Latina) La República Autónoma de Crimea celebra hoy el séptimo aniversario de su reunificación con Rusia, hecho que devolvió la paz y la tranquilidad para sus habitantes, según el presidente de su Consejo Supremo, Vladimir Konstantinov.
Este miércoles, la presidenta del Consejo de la Federación de Rusia (cámara alta del parlamento), Valentina Matvienko, felicitó a los residentes de esos territorios y rechazó los cuestionamientos a la reunificación.

Durante una sesión plenaria del Consejo, la diputada instó a no buscar argumentos para dudar de la voluntad de la mayoría de los residentes de la península.

Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró en días recientes que su país responderá ante cualquier provocación que pueda planearse contra Crimea, cuando se cumplen siete años de su reunificación con Rusia.

‘No dudamos que nuestros organismos correspondientes disponen de toda la información necesaria sobre cualquier provocación que pueda tramarse, especialmente en un día tan importante’, manifestó Peskov, según la agencia de noticias Sputnik.

Sin duda, el tema de la reunificación de Crimea es fuente de controversias, sin embargo para Konstantinov, ‘lo principal es que los crimeanos volvieron a su espacio civilizatorio, a su patria’, según manifestó en entrevista reciente para la agencia de noticias RIA Novosti.

Señaló que ya la población del lugar ‘no necesita luchar y defender el idioma ruso y su historia, no hay necesidad de probar cualquier cosa. Estamos en casa’, apuntó el jefe del parlamento de Crimea.

El político reconoció los grandes cambios ocurridos durante los últimos siete años: ‘Los beneficios sociales y los salarios en la región han aumentado varias veces. Se están construyendo carreteras, jardines de infancia, reviven pueblos’, dijo.

Destacó además la construcción del puente de Crimea, elevado sobre el estrecho de Kerch y que la enlaza con Rusia; de la nueva terminal del aeropuerto internacional de Simferópol; y de la autopista Tavrida, que une la península con la ciudad de Kerch hasta Sebastopol.

Konstantinov consideró que el volumen de cambios es asombroso. ‘Los crimeanos son optimistas sobre el futuro. Ya han dado el paso principal en sus vidas cuando regresaron a su patria’, dijo.

El 11 de marzo de 2014, el Consejo Supremo de Crimea y el Ayuntamiento de Sebastopol, en el contexto de una crisis política y un cambio de poder en Ucrania, aprobaron una declaración de independencia para la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol.

Cinco días después se celebró un referendo en la península con una participación de más del 80 por ciento de los votantes, durante el cual el 96,77 por ciento de la República de Crimea y el 95,6 por ciento de Sebastopol votaron por la reunificación con Rusia.

Y el 18 de marzo se firmó un acuerdo sobre la admisión de ambos territorios a la Federación de Rusia.

Sin embargo, el Gobierno de Ucrania sigue considerando a Crimea parte de su territorio, pero ocupado temporalmente, por lo que la península se ha convertido en fuente de conflicto constante entre Kiev y Moscú durante estos siete años.

Tal posición es respaldada desde 2014 por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, que lanzaron un grupo de sanciones económicas contra Rusia.

La UE aplicó dos rondas de medidas contra Moscú en julio y septiembre de 2014, que se han venido extendiendo desde entonces, las cuales abarcan los sectores financiero, de energía y de defensa, así como los artículos de doble uso.

En respuesta, Moscú embargó importaciones agroalimentarias provenientes de esos países, lista negra que se mantiene e incluye los cárnicos, lácteos, pescados, mariscos, frutas, verduras y frutos secos.

Las autoridades rusas han declarado en reiteradas ocasiones que los habitantes de Crimea, de manera democrática, en pleno cumplimiento del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, votaron a favor de la reunificación con Rusia.

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