RESUMEN LATINOAMERICANO  26 FEBRERO 2021 

La exsenadora Piedad Córdoba dirigió una carta al presidente del Paraguay repudiando el asesinato por parte del ejército de las niñas argentinas Lilian Mariana y María Cármen Villalba de 11 y 12 años de edad, y solicitando la aparición con vida de la niña Cármen Elizabeth Oviedo Villalba de 14 años, secuestrada hace varios meses por fuerzas represivas paraguayas. La siguiente es la comunicación enviada:


Señor presidente de la República del Paraguay Mario Abdo Benítez:
De mi consideración:

Estimado presidente, como madre de cuatro hijos, como defensora de Derechos Humanos y mediadora en procesos de paz, me veo profundamente afectada por los asesinatos de María Carmen y Lilian Mariana Villalba, el 2 de septiembre de 2020, crímenes ejecutados por la Fuerza de Tarea Conjunta de su país. A la vez, la posterior desaparición de Carmen Elizabeth «Lichita» Villalba, de 14 años, el 30 de noviembre de 2020, nos mantiene en la angustia y el dolor, la desesperación de no saber dónde está.

Señor presidente, estos crímenes de lesa humanidad tienen mucha similitud con los hechos horrendos y deleznables que en Colombia son denominados falsos positivos, que alcanzan la escalofriante cifras reconocidas hasta hoy de 6.546 víctimas. Personas ejecutadas en inexistentes enfrentamientos.

En el caso que nos ocupa, se impone el reclamo de ¡Justicia! por las dos niñas fusiladas y la urgente necesidad de buscar a Carmen Elizabeth Lichita, desaparecida en zonas donde controlan las fuerzas militares a su cargo.

Por otra parte, Paraguay ha firmado numerosos pactos sobre Derechos Humanos y respecto de la protección de la niñez, hecho que vemos con beneplácito. Por eso le solicitamos que se pongan en marcha, los mecanismos que de ellos derivan para la inmediata aparición con vida de Lichita y la urgente Justicia para los crímenes de Lilian y María.

Señor presidente, estoy segura que usted puede brindar satisfacción a estas demandas y mitigar el dolor que ahoga en el sufrimiento a los familiares y ofende la conciencia universal.

Lo saluda atentamente:

Piedad Córdoba Ruiz

Ex candidata a presidenta de Colombia.

Ex senadora.

Directora de Derechos Humanos de la Internacional Antiimperialista de los Pueblos en Defensa de la Humanidad y la Naturaleza

24 de febrero de 2021

Adendum:

Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, “Lichita”, de 14 años, se encuentra desaparecida en Paraguay desde el 2 de septiembre pasado.

Es hija de los militantes del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), Carmen Villalba y Alcides Oviedo, detenidos desde hace tiempo, y prima de Lilian Mariana y María Carmen Villalba, ambas argentinas, asesinadas por las Fuerzas Armadas de Paraguay.

El régimen Paraguayo dijo que las niñas eran “terroristas”, pero la verdad es otra.

El pasado 2 de septiembre, en la zona de Yby Yaú, Departamento de Concepción, Paraguay, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) conformada por policías y militares supuestamente atacó un campamento del EPP y las mató.

¿Qué hacían dos niñas de 11 y 12 años en un campamento guerrillero, en medio del monte paraguayo?

Habían viajado para conocer a sus respectivos padres, militantes guerrilleros del EPP. “Era el sueño de sus vidas, conocer a sus papás” afirma Myriam la madre de una de las niñas.

Los militares quemaron los uniformes que según ellos llevaban puestos, borraron toda evidencia y tiraron los cuerpos en fosas comunes en cajas de cartón.

El régimen de Paraguay que conduce Mario Abdo Benítez informó inicialmente que las víctimas eran personas adultas, integrantes de la guerrilla, y que fueron abatidas en un enfrentamiento.

La presión internacional logró la exhumación de los cadáveres, que habían sido enterrados sin autopsia en la localidad paraguaya de San Pedro.

Parece una historia sacada del siglo pasado… Un grupo de guerrilleros en el monte, combatiendo una “democracia oligárquica” a la que identifican como hija directa (con todas sus prioridades y ensañamientos) de la dictadura de 35 años de Alfredo Stroessner (1954-1989).

Los sucesivos gobiernos desde la década del ‘90 le endilgan al EPP vínculos con el narcotráfico y los medios al servicio de la burguesía Paraguaya lo catalogan como “banda delictiva”.

El último hecho de alto impacto protagonizado por el EPP fue el ataque, en 2016, a un camión militar que circulaba por la zona donde opera el grupo y provocó la muerte de ocho uniformados. Entonces Mario Abdo Benítez era Presidente del Senado, y dos años después, en 2018, asumió la Presidencia de la Nación.

Abdo Benítez es hijo del ex Secretario Privado del dictador Alfredo Stroessner y desde el inicio de su gestión caracterizó al EPP como un grupo delictivo, ajeno a planteamientos políticos.

Y, al igual que sus antecesores, autorizó acciones en la selva del Comando Sur de los Estados Unidos, bajo el pretexto de los supuestos vínculos de la guerrilla con el narcotráfico. Las filtraciones de Wikileaks permitieron determinar el pedido a la DEA para la utilización de tecnología norteamericana en el seguimiento y persecución del grupo.

El EPP planteó una “lucha contra la democracia de los ricos, excluyente, fascista y criminal. Una parte de esos esclavos sublevados ha decidido tomar las armas por una nueva sociedad con justicia social” y señala que sus enemigos son:

“Los lacayos imperiales que vinieron aliados a las fuerzas de ocupación, a destruir lo más adelantado y progresista del siglo XIX”

Según datos de la organización OXFAM, publicados en julio de 2017, “Paraguay presenta la distribución de la tierra más desigual del mundo, con una pequeña élite latifundista e importante participación de propietarios extranjeros, que concentran casi toda la superficie agrícola y ganadera, mientras que la inmensa mayoría de familias campesinas e indígenas carecen de tierra suficiente para subsistir”.

El 90 por ciento del territorio cultivable está en manos de 12 mil grandes propietarios, mientras que el 10 por ciento restante se reparte entre 280 mil pequeños y medianos productores, agrega el informe.

En ese contexto, nace y se desarrolla el “Ejército del Pueblo Paraguayo”.

Myrian Villalba habla con seguridad cuando explica los motivos de la existencia y acciones del EPP, pero se le entrecorta la voz cuando recuerda a Lilian Mariana.

– Myrian, ¿qué pasó?

– “Soy la mamá de Lilian Mariana y tía de María Carmen, las niñitas que fueron ejecutadas el 2 de septiembre en la zona Yby Yaú, departamento de Concepción. Ejecutadas por miembros de las Fuerzas de Tareas Conjuntas, que es la unión de policías y militares que se crearon para combatir al EPP”.

– ¿Por qué estaban ahí?

– “Las dos niñitas estaban ahí porque querían conocer a los papás, que son dos diferentes. Este fue el sueño de toda su vida, ir a verlos. El destino nos deparó esta situación. La familia está convencida que las niñas fueron tomadas vivas, que fueron torturadas, que fueron ejecutadas por estos policías y militares”.

La familia, las organizaciones que la acompañan, la Gremial de Abogados que desde Argentina representa a las madres de las niñas, difunden la foto sonriente de Lilian Mariana y María Carmen, con la denuncia de su asesinato y el reclamo de Justicia.

En cambio, el Gobierno de Paraguay “en principio comenzó a especular mucho con las informaciones, en principio dijo que las víctimas eran personas adultas, que eran militantes de la guerrilla y especularon hasta que al final el médico forense de la fiscalía dijo que se trataba de adolescentes de entre 15, 16 y 17 años”.

Pero después “al presentar los documentos de las criaturas, no tuvieron otra que reconocer que se trataba de dos niñitas de 11 y 12 años, que fueron ejecutadas, torturadas, tiradas en una fosa común, en una caja de cartón. Ni siquiera el certificado de defunción existe. Como animalitos las pusieron en una caja”, denuncia Myrian.

Desde entonces se multiplican las dificultades para que la familia pueda acceder al expediente judicial. La abogada paraguaya Daisy Irala Toledo presentó un recurso para que se reconozca a las madres de las niñas como víctimas y por tanto puedan querellar y acceder al expediente. Pero cada uno de los recursos fue rechazado.

“El Gobierno paraguayo, acompañado por la fiscalía, el juzgado, todas las instituciones trataron de cubrir el atroz crimen que cometieron contra estas dos niñitas. Quemaron los uniformes que supuestamente estas niñas tenían. Intentaron deshacerse de todas las evidencias para cubrir su crimen”, señala Myrian.

– ¿Pudieron recuperar los cuerpos?

– “No, no pudimos llevarlas a Misiones. En principio estábamos con la idea de repatriar los cuerpos porque nuestra intención es no dejar esto impune. No se puede asesinar así a dos niñitas y que quede como si nada pasó. Eso está queriendo hacer el Gobierno. Es más, se viene contra la familia (Villaba) por todos lados, lo que están queriendo es culpar de todo a la familia”.

“En principio estábamos con la idea de la repatriación, pero fue grande nuestra sorpresa en medio del dolor; sentimos la emoción de la solidaridad del Pueblo de San Pedro (Paraguay) que nos dijo que ellos recibieron los cuerpitos”.

La presión internacional logró la exhumación de los cuerpos, el retiro de la fosa común donde los habían tirado. Y su posterior entierro en el cementerio de San Pedro. “El consulado argentino con otras instituciones y la presión de la familia logramos que se haga la exhumación y que se le entregue los cuerpitos a la familia. Y por eso no hicimos la repatriación, en San Pedro nos pidieron que se queden las niñas ahí”.

Las madres de Lilian Mariana y María Carmen solicitaron que integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense viajaran a Paraguay para participar de una autopsia, “porque nunca se les hizo un estudio a las niñas”, pero el pedido no fue atendido.

Myrian vive en la ciudad de Puerto Rico, Misiones (Argentina), desde hace diez años, hasta donde llegó escapando de lo que, denuncia, es una “larga persecución por parte de fuerzas policiales y militares”, porque tiene “familiares que son miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo”.

Entre esos familiares están los padres de las dos niñas asesinadas. Los padres a los que Lilian Mariana y María Carmen no conocían porque estaban ocultos en la selva. Los padres a los que, escondidas, viajaron a ver. Los padres que ahora, también, pelean por la memoria de sus hijas.

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ERAN NIÑAS – Aparición con vida de Lichita – Campaña Internacional
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#EranNiñas #DóndeEstáLichita
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Con información de Resumen Latinoamericano, politicaobrera.com y enestosdias.com.ar