FEDERACIÓN MÉDICA COLOMBIANA  17 DICIEMBRE 2020 

Con el avance de la enfermedad COVID-19 y el incremento de los contagios, sin duda el sector de la salud, los trabajadores que están en primera línea, han sido los más afectados de forma directa, pues al estar todos los días en contacto con pacientes sus posibilidades de ser contagiados aumentan junto con su tasa de mortalidad.

Una de las preguntas más importantes que se debe plantear es ¿por qué siguen muriendo trabajadores de la salud y por qué los contagios siguen en aumento?

Resulta fácil pensar en una solución pero la verdad es más compleja de lo que parece. Para mitigar el problema de los contagios el Gobierno Nacional tuvo que haber implementado ciertos protocolos que, sumados a la buena dotación de elementos de bioseguridad en el personal de salud, hubieran sido una buena defensa contra el virus. Sin embargo, la realidad es diferente, pues el Gobierno Nacional sí hizo el intento de introducir protocolos de bioseguridad pero dejó al sector de la salud a su suerte y con una pésima dotación de estos elementos, lo que dificulta la tarea de atender pacientes sin que se elimine o se disminuya drásticamente el riesgo de contagio.

“En Colombia esta es una problemática que se está viendo consistentemente muy a pesar de algunas medidas que se hayan tomado, también por la falta de conciencia de la población donde no acata la normatividad de bioseguridad que se debe tomar”, afirma el Dr. Adan Muñoz, presidente del Colegio Médico del Norte de Santander, haciendo énfasis en que hay una irresponsabilidad de la población al no respetar las medidas mínimas de bioseguridad, razón por la cual, entre otras cosas, dicho Colegio Médico expidió una carta el pasado diez de diciembre al gobernador del Norte de Santander Silvano Serrano y al alcalde de San José de Cúcuta, Jario Yáñez, con la finalidad de solicitar una cuarentena obligatoria en toda la ciudad, teniendo en cuenta que Cúcuta en los últimos días ocupó el primer puesto con más fallecimientos por COVID-19.

A su vez, el Dr. Muñoz recalca que el Estado colombiano ha tenido muchas falencias con respecto al manejo de la pandemia, “ha faltado asesoría verdadera de los profesionales que están en línea del frente atendiendo especialmente en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), e igualmente ha faltado comunicación para que las empresas puedan cumplir con la entrega de todos los elementos de bioseguridad”, agrega.

A estas declaraciones se suma el Dr. César Prieto, presidente del Colegio Médico del Valle del Cauca y secretario general de la Federación Médica Colombiana, el cual argumenta que hay carencias en los organismos gubernamentales diseñados para evitar y estudiar la propagación del virus pero que no están cumpliendo sus funciones, “se ha mencionado un Comité Asesor pero que no sabemos exactamente cómo está compuesto, es decir, parece que sí hay médicos y personal científico especializado, pero también hay un gran componente de otras disciplinas y entonces las cosas que se hacen no son muy claras porque unos días se dice una cosa y luego a los pocos días se dice otra cosa completamente contraria”, comenta.

Adicional a esto, se suma el hecho que el Estado colombiano esté ocultando las verdaderas cifras de fallecidos por COVID-19, tanto de trabajadores de la salud como de la población civil, pues hasta finales de octubre había un aproximado de 165 trabajadores de la salud fallecidos a causa del virus y no menos de 90 como lo indicaba el Gobierno Nacional.

Ante esto, el Dr. Muñoz piensa que es un problema el no saber exactamente cuál es el interés de ocultar el verdadero número de muertos por la enfermedad, “tengo que decirlo y con mucha tristeza, en nuestro departamento y especialmente en su capital Cúcuta, llevamos prácticamente 14 profesionales de alto reconocimiento que lamentablemente han fallecido e igual un número importante de personal paramédico y otros trabajadores del área administrativa y de los organismos de salud”, añade, haciendo un llamado a que este tipo de datos no deben ocultarse y, en cambio, hacen parte de la realidad de todo un país.

Además, el Dr. Prieto cree que las cifras reales superan el millón de contagios en el país junto con el número de fallecidos, “las pruebas de ello es lo que está pasando en las UCI, según el Estado, los contagios y fallecimientos están disminuyendo, pero la ocupación de las UCI en algunos sitios del país, por ejemplo aquí en Cali, estuvieron esta semana con el ciento por ciento de ocupación con pacientes COVID”, reafirma. Si la curva de contagios realmente estuviera disminuyendo no se estarían presentando situaciones de sobreocupación en las Unidades de Cuidados Intensivos.

El ser trabajador de la salud últimamente ha sido visto de forma despectiva y como “propagadores” del virus, no se les ha dado el reconocimiento pertinente. Sin embargo el Colegio Médico del Valle del Cauca junto con la Orquesta Filarmónica de Cali decidieron rendir un homenaje al personal de salud fallecido a causa de la enfermedad de COVID-19 y a los que siguen luchando contra el virus en primera línea.

Hasta hoy se han realizado tres presentaciones en Cali, frente al Hospital Universitario del Valle, en la Fundación Valle del Lili y en el Centro Médico Imbanaco. “Pensamos hacer otras dos en Cali y por lo menos unas tres en ciudades intermedias, como para un aliciente al personal sanitario para que vean que todavía hay algunos estamentos que los apoyan en realidad en su lucha tan complicada”, finaliza el Dr. Prieto, presidente del Colegio Médico del Valle del Cauca.

Adendum:
Un grupo de Médicos denuncia que es muy grave la situación de Salud en Cúcuta y Norte de Santander:

“Las medidas gubernamentales tomadas por el puesto de mando unificado conjunto para la atención de la pandemia de la Covid-19 en el Departamento Norte de Santander el día 11 de diciembre del año 2020, consideramos que son insuficientes y no responden a las necesidades apremiantes que vive el departamento”

“Se insiste (por decreto) en el aislamiento selectivo y el distanciamiento social responsable, medidas que ya fueron implementadas en ocasiones anteriores, las cuales claramente no han sido acatadas por la ciudadanía y ha faltado autoridad para su cumplimiento”

“No se entiende como se insiste en el distanciamiento responsable” (…)

“Esta calamidad pública en nuestra ciudad se ha desbordado alcanzando límites inimaginables, superando la ya extendida capacidad hospitalaria y de camas de cuidado intensivo que apenas logran rescatar el 20 % de quienes pueden acceder a ellas. Esto ha ocasionado que cada día nuestros enfermos estén falleciendo en sus casas por Covid-19 o por la falta de atención de las enfermedades comunes, cuyo daño colateral también está cobrando un sin número de vidas humanas”

“A lo anterior se agrega que para los siguientes días no tendremos insumos hospitalarios, ni medicamentos, necesarios para atender los enfermos, los cuales ya escasean en nuestras instituciones al igual que en el mundo entero. Tampoco habrá quien los atienda por que la creciente afectación del recurso humano en salud está generando incapacidades temporales y permanentes, y todos los días cobra vidas muy valiosas e imprescindibles en estos momentos” (…)

“Insistimos en la necesidad de recurrir al aislamiento social obligatorio como una medida necesaria” (…)

14 de diciembre de 2020

Tomado de federacionmedicacolombiana.com

4 respuestas a «Cada vez son más los trabajadores de la salud fallecidos a causa de la emergencia sanitaria»

  1. […] Este gobierno se ha caracterizado por negarse al diálogo y la concertación con las organizaciones sindicales, sociales y gremiales, quienes desde los inicios de la pandemia, planteamos al gobierno análisis, propuestas y soluciones para un correcto manejo de la crisis, pero éste ha hecho caso omiso a negociar el pliego de emergencia sobre los problemas más sentidos de la población colombiana en la pandemia, en el que precisamente el primer punto hace referencia a la intervención del Estado del sistema de salud para garantizar la atención en la pandemia, estableciendo todas las medidas de bioseguridad requeridas y la formalización laboral para todos los y las trabajadoras de la salud.Resulta inaceptable que este gobierno en contravía de toda lógica haya decidido seguir delegando en las EPS el manejo de un problema tan grave y éstas, como siempre ha sido su conducta, no han hecho nada correcto en lo pertinente, fieles a su política que entre menos gasten más ganan.Esta política se refleja claramente en la propagación, en el manejo y en los fallecimientos. Duque le ha mentido constantemente al Pueblo colombiano en medio de una crisis sanitaria mundial.La espera de la vacunación cada vez se hace más tortuosa y, entre tanto, la ocupación de las camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) no dan abasto, enfrentándonos a un real colapso de nuestro sistema de salud y un agravamiento de la situación de todos sus trabajadores como un efecto colateral; lo que es más grave, en medio de esta tragedia es que los anuncios del gobierno a mediados del mes de diciembre de 2020, sobre los acuerdos comerciales para adquirir las vacunas, generan una completa incertidumbre… “…adquirir 40 millones de dosis de vacunas contra el Covid 19, Pfizer, 10 millones; AstraZeneca, 10 millones, y estrategia Covax, 20 millones.”El secretismo del gobierno ha desatado todo tipo de debates suspicacias e incredulidad en todos los sectores de la sociedad colombiana. Los colombianos ven con esperanza, pero también con impotencia, cómo países de la región tales como Argentina o Chile ya comenzaron a vacunar, o como Venezuela, Bolivia o Perú ya tienen anuncios y acuerdos firmados para la vacunación, inclusive la pequeña Costa Rica ya avanza en la aplicación de su segunda dosis; mientras, en Colombia no se vislumbra una salida cierta.El país se encuentra entre las mentiras de la Casa de Nariño y los anuncios de su gabinete ministerial en los micrófonos de los medios de comunicación.Otro ejemplo de la confusión y la desesperanza reinantes, son las salidas en falso del presidente Duque, con expresiones como: “…Estamos cerrando los contratos en los próximos días”; … “ya se cerraron los acuerdos”, o posteriormente … “problemas de confusión”, agravándose con formulaciones como la de delegar la compra también en los entes territoriales haciéndolas presas de la voracidad de las multinacionales farmacéuticas, o peor anunciando la posibilidad de que las vacunas sean comercializadas por particulares.La vacuna contra el Covid-19 debe ser rápida, gratuita, costeada por el gobierno nacional y para todos los colombianos. En eso respaldamos las preocupaciones y formulaciones de los sindicatos del sector de la salud, las agremiaciones médicas y las sociedades científicas.Como si fueran pocos los problemas, éstos los agrava el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, por el pésimo manejo en materia económica y las reducidas salidas que ofreció dicho funcionario para la adquisición de las vacunas y los titubeos ante las farmacéuticas, para tomar las decisiones ante algo tan trascendental, como es garantizar la vida de los colombianos con la correspondiente inmunización en el menor tiempo posible.Expresamos nuestra solidaridad con todo el personal de la salud del país y sus justos reclamos, incluidos residentes e internos quienes todos desde marzo de 2020 se encuentran en la primera línea de atención de la pandemia. Reconocemos su talento, compromiso y resiliencia en la protección de la vida de todos los colombianos.Hacemos el llamado a los y las colombianas para que le exijamos al gobierno nacional el fortalecimiento de la red pública hospitalaria y que garantice la gobernabilidad del Sistema de Salud desde lo público y no en cabeza de intermediarios de mercado que es lo único que ha permitido la nefasta ley 100 de 1993; y que se garantice el trabajo digno y decente para todo el personal sanitario en el país a través de la formalización laboral, pago de sus deudas salariales, medidas adecuadas de bioseguridad y giro directo a las IPS de los recursos económicos.Bogotá, 20 de enero de 2021José Diógenes Orjuela GarcíaPresidenteEdgar Mojica VanegasSecretario GeneralLuis Eduardo Varela R.Director Dpto de Salud y Seguridad SocialAdendum:La Oficina de Comunicaciones de la Federación Médica Colombiana denuncia que “Las cifras dadas por el Gobierno Nacional no concuerdan con la realidad en los hospitales”:En los últimos días el país presenció un nuevo pico en la pandemia por COVID-19 en el que los contagios casi duplicaron las cifras del primer pico y las muertes ascienden cada día más. Hasta la fecha Colombia registra un total de 1´956.979 casos confirmados de Coronavirus y 49.792 fallecidos; Bogotá lidera la tasa de contagios con 571.951 casos positivos, le sigue Antioquia con 310.692, Valle del Cauca con 158.021 y Atlántico con poco más de 108.000 casos.Las pasadas fiestas decembrinas, el inadecuado manejo de la pandemia con políticas erráticas insuficientes e inoportunas, por parte de las autoridades sanitarias y las EPSs puesto que no se han hecho la cantidad de pruebas necesarias de manera continua, sumado a la indisciplina de la ciudadanía hizo que los contagios se dispararan y que los hospitales y clínicas, en algunos casos, llegaran al 100% de ocupación, poniendo en graves problemas al sistema de salud al negar la posibilidad de llevar un control satisfactorio de la enfermedad.Para Luis Carlos Leal, médico de profesión y concejal de Bogotá, en el país se mide la emergencia hospitalaria únicamente por la ocupación de las camas UCI, cosa que está mal porque también se debe tener en cuenta la disponibilidad de trabajadores de la salud, la cantidad de medicamentos y los suministros e implementos de bioseguridad.“Yo creo que el hecho de declarar una emergencia debe ser una evaluación global de todo lo que se necesita para atender la misma y de contar con los insumos adecuados para poderla sostener. En estos momentos la emergencia ha sobrepasado la capacidad que tenemos para responder, por lo que se deben tomar acciones diferentes, pero es importante reconocerlo para poder tomar esas acciones”, afirmó.Para corroborar la situación en la que se encuentran los centros de salud y dar cuenta de la emergencia hospitalaria, el Dr. Leal realizó un recorrido por diferentes hospitales de Bogotá con la finalidad de comparar los datos y cifras que da el Gobierno Nacional versus las verdaderas cifras que se ven en los hospitales.Junto a un equipo de la Secretaría de Salud conocieron que la realidad es muy diferente a lo que dice Saludata frente a la cantidad de camas UCI que había en cada hospital; un ejemplo de esto es el hospital Simón Bolívar que, según Saludata había 178 camas UCI disponibles, pero al momento de visitar el hospital se dieron cuenta que sólo había 106 camas para pacientes Covid y 61 camas para pacientes no Covid, que sumado tampoco da las 178 camas que afirma el sistema.En la Fundación Cardio Infantil había el número de camas reportadas en el sistema Saludata, pero el problema aquí era la saturación en urgencias, ya que según el Dr. Leal la tasa de ocupación de urgencias estaba en un 200% e incluso había pacientes con ventilación que llevaban hasta doce horas en espera de una cama en UCI.  En el hospital La Victoria, en el momento de la visita del Dr. Leal, según Saludata, había trece camas UCI pero sólo cinco de ellas eran para pacientes Covid, mientras que en el hospital de Santa Clara se reportaron 47 camas pero sólo 41 eran para pacientes Covid, las seis restantes para pacientes cardiovasculares y no Covid. En el hospital San Blas se reportaron 27 camas y sólo 24 de ellas eran para pacientes Covid.Lo que llama la atención es que en el momento de la visita, los cinco hospitales estaban al 100% de ocupación y no daban, ni dan abasto, con la cantidad de casos que siguen llegando. La pregunta en los hospitales es “¿cuánto tiempo dura una cama libre?”, la respuesta siempre fue la misma y es que no dura más de una hora una cama vacía porque rápidamente algún paciente la ocupa. Por ejemplo al momento de ingresar al hospital Simón Bolívar había 16 camas libres, pero cuando iban a salir, es decir, una hora y media después, ya no quedaba ninguna cama libre y todas estaban ocupadas.Otro hecho que se evidenció fue que la mayoría de los pacientes desconfían del sistema de salud colombiano, pues muchos no aceptan medicamentos, tratamientos, remisiones, algunos no quieren quedarse en un mismo lugar y otros piden que les den de alta para irse a sus casas porque no quieren morir solos en un hospital (…)Otro punto fundamental en el manejo preventivo de la pandemia  son  las vacunas. Desde diciembre el presidente Duque y su Ministro de Salud dijeron que ya se estaban haciendo los pedidos de las vacunas cuando la realidad es que hasta hace poco se pudo dar una fecha para la adquisición de las dosis mediante el pacto COVAX.Uno de los más grandes problemas es el desconocimiento sobre los precios y fechas de entrega de las dosis, pues hasta el momento nadie sabe con exactitud estos datos y las organizaciones muestran su preocupación y descontento al no saber cuánto está gastando el Estado de los recursos públicos para la llegada de la esperada vacuna, pues mientras los demás países de Suramérica se están vacunando, en Colombia los casos aumentan y aún no hay personas vacunadas.“Otro gravísimo error es decir mentiras frente a la vacuna, no ser transparentes y públicos en el tema de negociación de la vacuna y trasladar la responsabilidad a los ciudadanos, porque el presidente Duque ha dicho en muchas oportunidades: no me insistan, no me digan qué fechas porque si me preguntan eso y yo lo digo entonces no nos dan vacunas (sic),  y eso es una completa idiotez” finaliza el Dr.Leal.Las organizaciones científicas, gremiales y sindicales piden que se declare Emergencia Hospitalaria sobre el aumento significativo de los contagios, de fallecidos y la explotación en la que se encuentran los trabajadores de la salud que deben prestar un servicio en pésimas condiciones, sin medicamentos ni elementos de bioseguridad necesarios y suficientes para no poner en peligro sus vidas ni las de sus familiares.Tomado de cut.org.co y federacionmedicacolombiana.com […]

  2. […] Este gobierno se ha caracterizado por negarse al diálogo y la concertación con las organizaciones sindicales, sociales y gremiales, quienes desde los inicios de la pandemia, planteamos al gobierno análisis, propuestas y soluciones para un correcto manejo de la crisis, pero éste ha hecho caso omiso a negociar el pliego de emergencia sobre los problemas más sentidos de la población colombiana en la pandemia, en el que precisamente el primer punto hace referencia a la intervención del Estado del sistema de salud para garantizar la atención en la pandemia, estableciendo todas las medidas de bioseguridad requeridas y la formalización laboral para todos los y las trabajadoras de la salud.Resulta inaceptable que este gobierno en contravía de toda lógica haya decidido seguir delegando en las EPS el manejo de un problema tan grave y éstas, como siempre ha sido su conducta, no han hecho nada correcto en lo pertinente, fieles a su política que entre menos gasten más ganan.Esta política se refleja claramente en la propagación, en el manejo y en los fallecimientos. Duque le ha mentido constantemente al Pueblo colombiano en medio de una crisis sanitaria mundial.La espera de la vacunación cada vez se hace más tortuosa y, entre tanto, la ocupación de las camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) no dan abasto, enfrentándonos a un real colapso de nuestro sistema de salud y un agravamiento de la situación de todos sus trabajadores como un efecto colateral; lo que es más grave, en medio de esta tragedia es que los anuncios del gobierno a mediados del mes de diciembre de 2020, sobre los acuerdos comerciales para adquirir las vacunas, generan una completa incertidumbre… “…adquirir 40 millones de dosis de vacunas contra el Covid 19, Pfizer, 10 millones; AstraZeneca, 10 millones, y estrategia Covax, 20 millones.”El secretismo del gobierno ha desatado todo tipo de debates suspicacias e incredulidad en todos los sectores de la sociedad colombiana. Los colombianos ven con esperanza, pero también con impotencia, cómo países de la región tales como Argentina o Chile ya comenzaron a vacunar, o como Venezuela, Bolivia o Perú ya tienen anuncios y acuerdos firmados para la vacunación, inclusive la pequeña Costa Rica ya avanza en la aplicación de su segunda dosis; mientras, en Colombia no se vislumbra una salida cierta.El país se encuentra entre las mentiras de la Casa de Nariño y los anuncios de su gabinete ministerial en los micrófonos de los medios de comunicación.Otro ejemplo de la confusión y la desesperanza reinantes, son las salidas en falso del presidente Duque, con expresiones como: “…Estamos cerrando los contratos en los próximos días”; … “ya se cerraron los acuerdos”, o posteriormente … “problemas de confusión”, agravándose con formulaciones como la de delegar la compra también en los entes territoriales haciéndolas presas de la voracidad de las multinacionales farmacéuticas, o peor anunciando la posibilidad de que las vacunas sean comercializadas por particulares.La vacuna contra el Covid-19 debe ser rápida, gratuita, costeada por el gobierno nacional y para todos los colombianos. En eso respaldamos las preocupaciones y formulaciones de los sindicatos del sector de la salud, las agremiaciones médicas y las sociedades científicas.Como si fueran pocos los problemas, éstos los agrava el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, por el pésimo manejo en materia económica y las reducidas salidas que ofreció dicho funcionario para la adquisición de las vacunas y los titubeos ante las farmacéuticas, para tomar las decisiones ante algo tan trascendental, como es garantizar la vida de los colombianos con la correspondiente inmunización en el menor tiempo posible.Expresamos nuestra solidaridad con todo el personal de la salud del país y sus justos reclamos, incluidos residentes e internos quienes todos desde marzo de 2020 se encuentran en la primera línea de atención de la pandemia. Reconocemos su talento, compromiso y resiliencia en la protección de la vida de todos los colombianos.Hacemos el llamado a los y las colombianas para que le exijamos al gobierno nacional el fortalecimiento de la red pública hospitalaria y que garantice la gobernabilidad del Sistema de Salud desde lo público y no en cabeza de intermediarios de mercado que es lo único que ha permitido la nefasta ley 100 de 1993; y que se garantice el trabajo digno y decente para todo el personal sanitario en el país a través de la formalización laboral, pago de sus deudas salariales, medidas adecuadas de bioseguridad y giro directo a las IPS de los recursos económicos.Bogotá, 20 de enero de 2021José Diógenes Orjuela GarcíaPresidenteEdgar Mojica VanegasSecretario GeneralLuis Eduardo Varela R.Director Dpto de Salud y Seguridad SocialAdendum:La Oficina de Comunicaciones de la Federación Médica Colombiana denuncia que “Las cifras dadas por el Gobierno Nacional no concuerdan con la realidad en los hospitales”:En los últimos días el país presenció un nuevo pico en la pandemia por COVID-19 en el que los contagios casi duplicaron las cifras del primer pico y las muertes ascienden cada día más. Hasta la fecha Colombia registra un total de 1´956.979 casos confirmados de Coronavirus y 49.792 fallecidos; Bogotá lidera la tasa de contagios con 571.951 casos positivos, le sigue Antioquia con 310.692, Valle del Cauca con 158.021 y Atlántico con poco más de 108.000 casos.Las pasadas fiestas decembrinas, el inadecuado manejo de la pandemia con políticas erráticas insuficientes e inoportunas, por parte de las autoridades sanitarias y las EPSs puesto que no se han hecho la cantidad de pruebas necesarias de manera continua, sumado a la indisciplina de la ciudadanía hizo que los contagios se dispararan y que los hospitales y clínicas, en algunos casos, llegaran al 100% de ocupación, poniendo en graves problemas al sistema de salud al negar la posibilidad de llevar un control satisfactorio de la enfermedad.Para Luis Carlos Leal, médico de profesión y concejal de Bogotá, en el país se mide la emergencia hospitalaria únicamente por la ocupación de las camas UCI, cosa que está mal porque también se debe tener en cuenta la disponibilidad de trabajadores de la salud, la cantidad de medicamentos y los suministros e implementos de bioseguridad.“Yo creo que el hecho de declarar una emergencia debe ser una evaluación global de todo lo que se necesita para atender la misma y de contar con los insumos adecuados para poderla sostener. En estos momentos la emergencia ha sobrepasado la capacidad que tenemos para responder, por lo que se deben tomar acciones diferentes, pero es importante reconocerlo para poder tomar esas acciones”, afirmó.Para corroborar la situación en la que se encuentran los centros de salud y dar cuenta de la emergencia hospitalaria, el Dr. Leal realizó un recorrido por diferentes hospitales de Bogotá con la finalidad de comparar los datos y cifras que da el Gobierno Nacional versus las verdaderas cifras que se ven en los hospitales.Junto a un equipo de la Secretaría de Salud conocieron que la realidad es muy diferente a lo que dice Saludata frente a la cantidad de camas UCI que había en cada hospital; un ejemplo de esto es el hospital Simón Bolívar que, según Saludata había 178 camas UCI disponibles, pero al momento de visitar el hospital se dieron cuenta que sólo había 106 camas para pacientes Covid y 61 camas para pacientes no Covid, que sumado tampoco da las 178 camas que afirma el sistema.En la Fundación Cardio Infantil había el número de camas reportadas en el sistema Saludata, pero el problema aquí era la saturación en urgencias, ya que según el Dr. Leal la tasa de ocupación de urgencias estaba en un 200% e incluso había pacientes con ventilación que llevaban hasta doce horas en espera de una cama en UCI.  En el hospital La Victoria, en el momento de la visita del Dr. Leal, según Saludata, había trece camas UCI pero sólo cinco de ellas eran para pacientes Covid, mientras que en el hospital de Santa Clara se reportaron 47 camas pero sólo 41 eran para pacientes Covid, las seis restantes para pacientes cardiovasculares y no Covid. En el hospital San Blas se reportaron 27 camas y sólo 24 de ellas eran para pacientes Covid.Lo que llama la atención es que en el momento de la visita, los cinco hospitales estaban al 100% de ocupación y no daban, ni dan abasto, con la cantidad de casos que siguen llegando. La pregunta en los hospitales es “¿cuánto tiempo dura una cama libre?”, la respuesta siempre fue la misma y es que no dura más de una hora una cama vacía porque rápidamente algún paciente la ocupa. Por ejemplo al momento de ingresar al hospital Simón Bolívar había 16 camas libres, pero cuando iban a salir, es decir, una hora y media después, ya no quedaba ninguna cama libre y todas estaban ocupadas.Otro hecho que se evidenció fue que la mayoría de los pacientes desconfían del sistema de salud colombiano, pues muchos no aceptan medicamentos, tratamientos, remisiones, algunos no quieren quedarse en un mismo lugar y otros piden que les den de alta para irse a sus casas porque no quieren morir solos en un hospital (…)Otro punto fundamental en el manejo preventivo de la pandemia  son  las vacunas. Desde diciembre el presidente Duque y su Ministro de Salud dijeron que ya se estaban haciendo los pedidos de las vacunas cuando la realidad es que hasta hace poco se pudo dar una fecha para la adquisición de las dosis mediante el pacto COVAX.Uno de los más grandes problemas es el desconocimiento sobre los precios y fechas de entrega de las dosis, pues hasta el momento nadie sabe con exactitud estos datos y las organizaciones muestran su preocupación y descontento al no saber cuánto está gastando el Estado de los recursos públicos para la llegada de la esperada vacuna, pues mientras los demás países de Suramérica se están vacunando, en Colombia los casos aumentan y aún no hay personas vacunadas.“Otro gravísimo error es decir mentiras frente a la vacuna, no ser transparentes y públicos en el tema de negociación de la vacuna y trasladar la responsabilidad a los ciudadanos, porque el presidente Duque ha dicho en muchas oportunidades: no me insistan, no me digan qué fechas porque si me preguntan eso y yo lo digo entonces no nos dan vacunas (sic),  y eso es una completa idiotez” finaliza el Dr.Leal.Las organizaciones científicas, gremiales y sindicales piden que se declare Emergencia Hospitalaria sobre el aumento significativo de los contagios, de fallecidos y la explotación en la que se encuentran los trabajadores de la salud que deben prestar un servicio en pésimas condiciones, sin medicamentos ni elementos de bioseguridad necesarios y suficientes para no poner en peligro sus vidas ni las de sus familiares.Tomado de cut.org.co y federacionmedicacolombiana.com […]

  3. […] Este gobierno se ha caracterizado por negarse al diálogo y la concertación con las organizaciones sindicales, sociales y gremiales, quienes desde los inicios de la pandemia, planteamos al gobierno análisis, propuestas y soluciones para un correcto manejo de la crisis, pero éste ha hecho caso omiso a negociar el pliego de emergencia sobre los problemas más sentidos de la población colombiana en la pandemia, en el que precisamente el primer punto hace referencia a la intervención del Estado del sistema de salud para garantizar la atención en la pandemia, estableciendo todas las medidas de bioseguridad requeridas y la formalización laboral para todos los y las trabajadoras de la salud.Resulta inaceptable que este gobierno en contravía de toda lógica haya decidido seguir delegando en las EPS el manejo de un problema tan grave y éstas, como siempre ha sido su conducta, no han hecho nada correcto en lo pertinente, fieles a su política que entre menos gasten más ganan.Esta política se refleja claramente en la propagación, en el manejo y en los fallecimientos. Duque le ha mentido constantemente al Pueblo colombiano en medio de una crisis sanitaria mundial.La espera de la vacunación cada vez se hace más tortuosa y, entre tanto, la ocupación de las camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) no dan abasto, enfrentándonos a un real colapso de nuestro sistema de salud y un agravamiento de la situación de todos sus trabajadores como un efecto colateral; lo que es más grave, en medio de esta tragedia es que los anuncios del gobierno a mediados del mes de diciembre de 2020, sobre los acuerdos comerciales para adquirir las vacunas, generan una completa incertidumbre… “…adquirir 40 millones de dosis de vacunas contra el Covid 19, Pfizer, 10 millones; AstraZeneca, 10 millones, y estrategia Covax, 20 millones.”El secretismo del gobierno ha desatado todo tipo de debates suspicacias e incredulidad en todos los sectores de la sociedad colombiana. Los colombianos ven con esperanza, pero también con impotencia, cómo países de la región tales como Argentina o Chile ya comenzaron a vacunar, o como Venezuela, Bolivia o Perú ya tienen anuncios y acuerdos firmados para la vacunación, inclusive la pequeña Costa Rica ya avanza en la aplicación de su segunda dosis; mientras, en Colombia no se vislumbra una salida cierta.El país se encuentra entre las mentiras de la Casa de Nariño y los anuncios de su gabinete ministerial en los micrófonos de los medios de comunicación.Otro ejemplo de la confusión y la desesperanza reinantes, son las salidas en falso del presidente Duque, con expresiones como: “…Estamos cerrando los contratos en los próximos días”; … “ya se cerraron los acuerdos”, o posteriormente … “problemas de confusión”, agravándose con formulaciones como la de delegar la compra también en los entes territoriales haciéndolas presas de la voracidad de las multinacionales farmacéuticas, o peor anunciando la posibilidad de que las vacunas sean comercializadas por particulares.La vacuna contra el Covid-19 debe ser rápida, gratuita, costeada por el gobierno nacional y para todos los colombianos. En eso respaldamos las preocupaciones y formulaciones de los sindicatos del sector de la salud, las agremiaciones médicas y las sociedades científicas.Como si fueran pocos los problemas, éstos los agrava el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, por el pésimo manejo en materia económica y las reducidas salidas que ofreció dicho funcionario para la adquisición de las vacunas y los titubeos ante las farmacéuticas, para tomar las decisiones ante algo tan trascendental, como es garantizar la vida de los colombianos con la correspondiente inmunización en el menor tiempo posible.Expresamos nuestra solidaridad con todo el personal de la salud del país y sus justos reclamos, incluidos residentes e internos quienes todos desde marzo de 2020 se encuentran en la primera línea de atención de la pandemia. Reconocemos su talento, compromiso y resiliencia en la protección de la vida de todos los colombianos.Hacemos el llamado a los y las colombianas para que le exijamos al gobierno nacional el fortalecimiento de la red pública hospitalaria y que garantice la gobernabilidad del Sistema de Salud desde lo público y no en cabeza de intermediarios de mercado que es lo único que ha permitido la nefasta ley 100 de 1993; y que se garantice el trabajo digno y decente para todo el personal sanitario en el país a través de la formalización laboral, pago de sus deudas salariales, medidas adecuadas de bioseguridad y giro directo a las IPS de los recursos económicos.Bogotá, 20 de enero de 2021José Diógenes Orjuela GarcíaPresidenteEdgar Mojica VanegasSecretario GeneralLuis Eduardo Varela R.Director Dpto de Salud y Seguridad SocialAdendum:La Oficina de Comunicaciones de la Federación Médica Colombiana denuncia que “Las cifras dadas por el Gobierno Nacional no concuerdan con la realidad en los hospitales”:En los últimos días el país presenció un nuevo pico en la pandemia por COVID-19 en el que los contagios casi duplicaron las cifras del primer pico y las muertes ascienden cada día más. Hasta la fecha Colombia registra un total de 1´956.979 casos confirmados de Coronavirus y 49.792 fallecidos; Bogotá lidera la tasa de contagios con 571.951 casos positivos, le sigue Antioquia con 310.692, Valle del Cauca con 158.021 y Atlántico con poco más de 108.000 casos.Las pasadas fiestas decembrinas, el inadecuado manejo de la pandemia con políticas erráticas insuficientes e inoportunas, por parte de las autoridades sanitarias y las EPSs puesto que no se han hecho la cantidad de pruebas necesarias de manera continua, sumado a la indisciplina de la ciudadanía hizo que los contagios se dispararan y que los hospitales y clínicas, en algunos casos, llegaran al 100% de ocupación, poniendo en graves problemas al sistema de salud al negar la posibilidad de llevar un control satisfactorio de la enfermedad.Para Luis Carlos Leal, médico de profesión y concejal de Bogotá, en el país se mide la emergencia hospitalaria únicamente por la ocupación de las camas UCI, cosa que está mal porque también se debe tener en cuenta la disponibilidad de trabajadores de la salud, la cantidad de medicamentos y los suministros e implementos de bioseguridad.“Yo creo que el hecho de declarar una emergencia debe ser una evaluación global de todo lo que se necesita para atender la misma y de contar con los insumos adecuados para poderla sostener. En estos momentos la emergencia ha sobrepasado la capacidad que tenemos para responder, por lo que se deben tomar acciones diferentes, pero es importante reconocerlo para poder tomar esas acciones”, afirmó.Para corroborar la situación en la que se encuentran los centros de salud y dar cuenta de la emergencia hospitalaria, el Dr. Leal realizó un recorrido por diferentes hospitales de Bogotá con la finalidad de comparar los datos y cifras que da el Gobierno Nacional versus las verdaderas cifras que se ven en los hospitales.Junto a un equipo de la Secretaría de Salud conocieron que la realidad es muy diferente a lo que dice Saludata frente a la cantidad de camas UCI que había en cada hospital; un ejemplo de esto es el hospital Simón Bolívar que, según Saludata había 178 camas UCI disponibles, pero al momento de visitar el hospital se dieron cuenta que sólo había 106 camas para pacientes Covid y 61 camas para pacientes no Covid, que sumado tampoco da las 178 camas que afirma el sistema.En la Fundación Cardio Infantil había el número de camas reportadas en el sistema Saludata, pero el problema aquí era la saturación en urgencias, ya que según el Dr. Leal la tasa de ocupación de urgencias estaba en un 200% e incluso había pacientes con ventilación que llevaban hasta doce horas en espera de una cama en UCI.  En el hospital La Victoria, en el momento de la visita del Dr. Leal, según Saludata, había trece camas UCI pero sólo cinco de ellas eran para pacientes Covid, mientras que en el hospital de Santa Clara se reportaron 47 camas pero sólo 41 eran para pacientes Covid, las seis restantes para pacientes cardiovasculares y no Covid. En el hospital San Blas se reportaron 27 camas y sólo 24 de ellas eran para pacientes Covid.Lo que llama la atención es que en el momento de la visita, los cinco hospitales estaban al 100% de ocupación y no daban, ni dan abasto, con la cantidad de casos que siguen llegando. La pregunta en los hospitales es “¿cuánto tiempo dura una cama libre?”, la respuesta siempre fue la misma y es que no dura más de una hora una cama vacía porque rápidamente algún paciente la ocupa. Por ejemplo al momento de ingresar al hospital Simón Bolívar había 16 camas libres, pero cuando iban a salir, es decir, una hora y media después, ya no quedaba ninguna cama libre y todas estaban ocupadas.Otro hecho que se evidenció fue que la mayoría de los pacientes desconfían del sistema de salud colombiano, pues muchos no aceptan medicamentos, tratamientos, remisiones, algunos no quieren quedarse en un mismo lugar y otros piden que les den de alta para irse a sus casas porque no quieren morir solos en un hospital (…)Otro punto fundamental en el manejo preventivo de la pandemia  son  las vacunas. Desde diciembre el presidente Duque y su Ministro de Salud dijeron que ya se estaban haciendo los pedidos de las vacunas cuando la realidad es que hasta hace poco se pudo dar una fecha para la adquisición de las dosis mediante el pacto COVAX.Uno de los más grandes problemas es el desconocimiento sobre los precios y fechas de entrega de las dosis, pues hasta el momento nadie sabe con exactitud estos datos y las organizaciones muestran su preocupación y descontento al no saber cuánto está gastando el Estado de los recursos públicos para la llegada de la esperada vacuna, pues mientras los demás países de Suramérica se están vacunando, en Colombia los casos aumentan y aún no hay personas vacunadas.“Otro gravísimo error es decir mentiras frente a la vacuna, no ser transparentes y públicos en el tema de negociación de la vacuna y trasladar la responsabilidad a los ciudadanos, porque el presidente Duque ha dicho en muchas oportunidades: no me insistan, no me digan qué fechas porque si me preguntan eso y yo lo digo entonces no nos dan vacunas (sic),  y eso es una completa idiotez” finaliza el Dr.Leal.Las organizaciones científicas, gremiales y sindicales piden que se declare Emergencia Hospitalaria sobre el aumento significativo de los contagios, de fallecidos y la explotación en la que se encuentran los trabajadores de la salud que deben prestar un servicio en pésimas condiciones, sin medicamentos ni elementos de bioseguridad necesarios y suficientes para no poner en peligro sus vidas ni las de sus familiares.Tomado de cut.org.co y federacionmedicacolombiana.com […]

  4. […] Este gobierno se ha caracterizado por negarse al diálogo y la concertación con las organizaciones sindicales, sociales y gremiales, quienes desde los inicios de la pandemia, planteamos al gobierno análisis, propuestas y soluciones para un correcto manejo de la crisis, pero éste ha hecho caso omiso a negociar el pliego de emergencia sobre los problemas más sentidos de la población colombiana en la pandemia, en el que precisamente el primer punto hace referencia a la intervención del Estado del sistema de salud para garantizar la atención en la pandemia, estableciendo todas las medidas de bioseguridad requeridas y la formalización laboral para todos los y las trabajadoras de la salud.Resulta inaceptable que este gobierno en contravía de toda lógica haya decidido seguir delegando en las EPS el manejo de un problema tan grave y éstas, como siempre ha sido su conducta, no han hecho nada correcto en lo pertinente, fieles a su política que entre menos gasten más ganan.Esta política se refleja claramente en la propagación, en el manejo y en los fallecimientos. Duque le ha mentido constantemente al Pueblo colombiano en medio de una crisis sanitaria mundial.La espera de la vacunación cada vez se hace más tortuosa y, entre tanto, la ocupación de las camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) no dan abasto, enfrentándonos a un real colapso de nuestro sistema de salud y un agravamiento de la situación de todos sus trabajadores como un efecto colateral; lo que es más grave, en medio de esta tragedia es que los anuncios del gobierno a mediados del mes de diciembre de 2020, sobre los acuerdos comerciales para adquirir las vacunas, generan una completa incertidumbre… “…adquirir 40 millones de dosis de vacunas contra el Covid 19, Pfizer, 10 millones; AstraZeneca, 10 millones, y estrategia Covax, 20 millones.”El secretismo del gobierno ha desatado todo tipo de debates suspicacias e incredulidad en todos los sectores de la sociedad colombiana. Los colombianos ven con esperanza, pero también con impotencia, cómo países de la región tales como Argentina o Chile ya comenzaron a vacunar, o como Venezuela, Bolivia o Perú ya tienen anuncios y acuerdos firmados para la vacunación, inclusive la pequeña Costa Rica ya avanza en la aplicación de su segunda dosis; mientras, en Colombia no se vislumbra una salida cierta.El país se encuentra entre las mentiras de la Casa de Nariño y los anuncios de su gabinete ministerial en los micrófonos de los medios de comunicación.Otro ejemplo de la confusión y la desesperanza reinantes, son las salidas en falso del presidente Duque, con expresiones como: “…Estamos cerrando los contratos en los próximos días”; … “ya se cerraron los acuerdos”, o posteriormente … “problemas de confusión”, agravándose con formulaciones como la de delegar la compra también en los entes territoriales haciéndolas presas de la voracidad de las multinacionales farmacéuticas, o peor anunciando la posibilidad de que las vacunas sean comercializadas por particulares.La vacuna contra el Covid-19 debe ser rápida, gratuita, costeada por el gobierno nacional y para todos los colombianos. En eso respaldamos las preocupaciones y formulaciones de los sindicatos del sector de la salud, las agremiaciones médicas y las sociedades científicas.Como si fueran pocos los problemas, éstos los agrava el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, por el pésimo manejo en materia económica y las reducidas salidas que ofreció dicho funcionario para la adquisición de las vacunas y los titubeos ante las farmacéuticas, para tomar las decisiones ante algo tan trascendental, como es garantizar la vida de los colombianos con la correspondiente inmunización en el menor tiempo posible.Expresamos nuestra solidaridad con todo el personal de la salud del país y sus justos reclamos, incluidos residentes e internos quienes todos desde marzo de 2020 se encuentran en la primera línea de atención de la pandemia. Reconocemos su talento, compromiso y resiliencia en la protección de la vida de todos los colombianos.Hacemos el llamado a los y las colombianas para que le exijamos al gobierno nacional el fortalecimiento de la red pública hospitalaria y que garantice la gobernabilidad del Sistema de Salud desde lo público y no en cabeza de intermediarios de mercado que es lo único que ha permitido la nefasta ley 100 de 1993; y que se garantice el trabajo digno y decente para todo el personal sanitario en el país a través de la formalización laboral, pago de sus deudas salariales, medidas adecuadas de bioseguridad y giro directo a las IPS de los recursos económicos.Bogotá, 20 de enero de 2021José Diógenes Orjuela GarcíaPresidenteEdgar Mojica VanegasSecretario GeneralLuis Eduardo Varela R.Director Dpto de Salud y Seguridad SocialAdendum:La Oficina de Comunicaciones de la Federación Médica Colombiana denuncia que “Las cifras dadas por el Gobierno Nacional no concuerdan con la realidad en los hospitales”:En los últimos días el país presenció un nuevo pico en la pandemia por COVID-19 en el que los contagios casi duplicaron las cifras del primer pico y las muertes ascienden cada día más. Hasta la fecha Colombia registra un total de 1´956.979 casos confirmados de Coronavirus y 49.792 fallecidos; Bogotá lidera la tasa de contagios con 571.951 casos positivos, le sigue Antioquia con 310.692, Valle del Cauca con 158.021 y Atlántico con poco más de 108.000 casos.Las pasadas fiestas decembrinas, el inadecuado manejo de la pandemia con políticas erráticas insuficientes e inoportunas, por parte de las autoridades sanitarias y las EPSs puesto que no se han hecho la cantidad de pruebas necesarias de manera continua, sumado a la indisciplina de la ciudadanía hizo que los contagios se dispararan y que los hospitales y clínicas, en algunos casos, llegaran al 100% de ocupación, poniendo en graves problemas al sistema de salud al negar la posibilidad de llevar un control satisfactorio de la enfermedad.Para Luis Carlos Leal, médico de profesión y concejal de Bogotá, en el país se mide la emergencia hospitalaria únicamente por la ocupación de las camas UCI, cosa que está mal porque también se debe tener en cuenta la disponibilidad de trabajadores de la salud, la cantidad de medicamentos y los suministros e implementos de bioseguridad.“Yo creo que el hecho de declarar una emergencia debe ser una evaluación global de todo lo que se necesita para atender la misma y de contar con los insumos adecuados para poderla sostener. En estos momentos la emergencia ha sobrepasado la capacidad que tenemos para responder, por lo que se deben tomar acciones diferentes, pero es importante reconocerlo para poder tomar esas acciones”, afirmó.Para corroborar la situación en la que se encuentran los centros de salud y dar cuenta de la emergencia hospitalaria, el Dr. Leal realizó un recorrido por diferentes hospitales de Bogotá con la finalidad de comparar los datos y cifras que da el Gobierno Nacional versus las verdaderas cifras que se ven en los hospitales.Junto a un equipo de la Secretaría de Salud conocieron que la realidad es muy diferente a lo que dice Saludata frente a la cantidad de camas UCI que había en cada hospital; un ejemplo de esto es el hospital Simón Bolívar que, según Saludata había 178 camas UCI disponibles, pero al momento de visitar el hospital se dieron cuenta que sólo había 106 camas para pacientes Covid y 61 camas para pacientes no Covid, que sumado tampoco da las 178 camas que afirma el sistema.En la Fundación Cardio Infantil había el número de camas reportadas en el sistema Saludata, pero el problema aquí era la saturación en urgencias, ya que según el Dr. Leal la tasa de ocupación de urgencias estaba en un 200% e incluso había pacientes con ventilación que llevaban hasta doce horas en espera de una cama en UCI.  En el hospital La Victoria, en el momento de la visita del Dr. Leal, según Saludata, había trece camas UCI pero sólo cinco de ellas eran para pacientes Covid, mientras que en el hospital de Santa Clara se reportaron 47 camas pero sólo 41 eran para pacientes Covid, las seis restantes para pacientes cardiovasculares y no Covid. En el hospital San Blas se reportaron 27 camas y sólo 24 de ellas eran para pacientes Covid.Lo que llama la atención es que en el momento de la visita, los cinco hospitales estaban al 100% de ocupación y no daban, ni dan abasto, con la cantidad de casos que siguen llegando. La pregunta en los hospitales es “¿cuánto tiempo dura una cama libre?”, la respuesta siempre fue la misma y es que no dura más de una hora una cama vacía porque rápidamente algún paciente la ocupa. Por ejemplo al momento de ingresar al hospital Simón Bolívar había 16 camas libres, pero cuando iban a salir, es decir, una hora y media después, ya no quedaba ninguna cama libre y todas estaban ocupadas.Otro hecho que se evidenció fue que la mayoría de los pacientes desconfían del sistema de salud colombiano, pues muchos no aceptan medicamentos, tratamientos, remisiones, algunos no quieren quedarse en un mismo lugar y otros piden que les den de alta para irse a sus casas porque no quieren morir solos en un hospital (…)Otro punto fundamental en el manejo preventivo de la pandemia  son  las vacunas. Desde diciembre el presidente Duque y su Ministro de Salud dijeron que ya se estaban haciendo los pedidos de las vacunas cuando la realidad es que hasta hace poco se pudo dar una fecha para la adquisición de las dosis mediante el pacto COVAX.Uno de los más grandes problemas es el desconocimiento sobre los precios y fechas de entrega de las dosis, pues hasta el momento nadie sabe con exactitud estos datos y las organizaciones muestran su preocupación y descontento al no saber cuánto está gastando el Estado de los recursos públicos para la llegada de la esperada vacuna, pues mientras los demás países de Suramérica se están vacunando, en Colombia los casos aumentan y aún no hay personas vacunadas.“Otro gravísimo error es decir mentiras frente a la vacuna, no ser transparentes y públicos en el tema de negociación de la vacuna y trasladar la responsabilidad a los ciudadanos, porque el presidente Duque ha dicho en muchas oportunidades: no me insistan, no me digan qué fechas porque si me preguntan eso y yo lo digo entonces no nos dan vacunas (sic),  y eso es una completa idiotez” finaliza el Dr.Leal.Las organizaciones científicas, gremiales y sindicales piden que se declare Emergencia Hospitalaria sobre el aumento significativo de los contagios, de fallecidos y la explotación en la que se encuentran los trabajadores de la salud que deben prestar un servicio en pésimas condiciones, sin medicamentos ni elementos de bioseguridad necesarios y suficientes para no poner en peligro sus vidas ni las de sus familiares.Tomado de cut.org.co y federacionmedicacolombiana.com […]

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