Por Marta Denis Valle*

La Habana (Prensa Latina) Apasionado de la justicia y la verdad, Fidel Castro (Birán, Holguín, 1926-La Habana, 2016) logró en Cuba la realización de los sueños del Héroe Nacional José Martí (1853-1895) y defendió el derecho de todos los pueblos a vivir en un mundo mejor.
Quizás nada defina mejor lo primero que el pensamiento martiano que preside la Constitución de la República de Cuba –vigente desde 1976 a nuestros días- que fue profundo anhelo, al fin logrado: ‘Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre’.

Estudioso desde los filósofos antiguos a los contemporáneos, incluidos los marxistas, fue profundamente patriota cubano y bolivariano; Martí está en las raíces de su pensamiento, siempre abierto al conocimiento universal.

La fuerza del pensamiento martiano estuvo presente en cada momento, antes y después del triunfo de la Revolución Cubana (el primero de enero de 1959), como ética de su accionar.

El 27 de enero de 1960, víspera del natalicio del Apóstol, afirmó en la Plaza de la Revolución en La Habana, durante una cena martiana, ‘Lo único que salva a los pueblos pequeños es la dignidad’.

Este concepto, parte esencial del ideario martiano, fue defendido por Fidel Castro a lo largo de su vida y en la década del 90 sirvió de escudo a la nación en las trincheras de ideas, en defensa de la dignidad plena de los cubanos.

La máxima martiana ‘Ser culto es el único modo de ser libre’ representó un pivote en las transformaciones revolucionarias promovidas por Fidel Castro.

‘Traigo en mi corazón las doctrinas del Maestro y en el pensamiento las nobles ideas de todos los hombres que han defendido la libertad de los pueblos’, expresó en 1953 durante el juicio del Moncada, el más célebre de la Historia de Cuba, en el cual ejerció la autodefensa en su calidad de abogado.

Cuando preguntaron sobre el autor intelectual del asalto al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, dijo que era Martí.

Admirador martiano desde la adolescencia, Fidel Castro Ruz profundizó en las ideas de Martí durante sus meses de prisión, en dos gruesos volúmenes en papel biblia, titulados Obras Completas, publicados en 1948.

Subrayó ‘…el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber…’ (Discurso martiano del 10 de octubre de 1890) e hizo la anotación Releerlo.

‘…es el Apóstol el guía de mi vida y como él me he visto en la amarga necesidad de empuñar las armas para luchar contra la opresión que cierra todos los caminos de paz…’, escribió al salir de la cárcel en 1955.

LA GLORIA DE FIDEL

La ideología y ética humanistas de Fidel, aquel que primero fue deportista, líder estudiantil y juvenil, se formó en el bregar revolucionario desde el Moncada, la prisión, el exilio, la expedición del Granma y la lucha guerrillera, hasta alcanzar talla mundial de estadista.

Su pensamiento militar se comprobó en la práctica de que era posible derrotar la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista, sostenida por un moderno ejército profesional, de cerca de 80 mil hombres, armado y entrenado por Estados Unidos: 17 mil militares cercados en la provincia de Oriente y cinco mil en la ciudad de Santa Clara.

Lector incansable, nutría su saber en diálogos interminables con estudiantes universitarios, en horas de las noches; campesinos, obreros e intelectuales cubanos y visitantes de todas partes, en cualquier lugar o momento.

Una fusión muy especial ocurría entre el máximo líder y el pueblo en plazas colmadas donde se discutían los problemas y situaciones más importantes, desde leyes y programas de la Revolución hasta los peligros de agresión de Estados Unidos.

Fidel concibió una concepción estratégica para la Defensa Nacional, denominada Guerra de todo el pueblo, aplicable también en tiempos de paz, un legado a las sucesivas generaciones frente al bloqueo económico, las amenazas y calumnias, el cerco político y militar de los gobiernos de Washington.

El carisma de Fidel lo acompañó al recorrer numerosos países de América Latina, Europa, Asia y Africa, y también en visitas a EE.UU.

Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre, advirtió en la Cumbre de la tierra, Río 92; llamó muchas veces a eliminar la filosofía del despojo y a considerar la deuda externa impagable.

Desarrolló un sentimiento de solidaridad internacionalista en la ayuda médica desinteresada a numerosos pueblos y en saldar la deuda de gratitud con Africa de donde vinieron miles de esclavos a este país y muchos contribuyeron a su independencia.

Por esa razón, los combatientes cubanos, en gran medida reservistas voluntarios, lucharon junto a namibios y angolanos; más de dos mil dieron su vida allí por la liberación de esos pueblos.

En Cuba tuvo lugar una revolución verdadera que comenzó con la Reforma Agraria, convertir los cuarteles en escuelas, la Campaña de Alfabetización, la Reforma Universitaria y abrir los caminos de la educación y la cultura a todos.

El pensamiento científico y económico de Fidel Castro, manifestado en el curso de las acciones revolucionarias, dio lugar a la capacitación de los recursos humanos con egresados de numerosas especialidades y niveles; así como a la creación de instituciones muy diversas, entre ellas médicas y científicas de excelencia.

Al graduarse de Bachiller, en el Colegio de Belén (La Habana, 1945), de la Orden Jesuita, anotaron en el Anuario:

Fidel Castro (1942-1945). Se distinguió en todas las asignaturas relacionadas con las letras. Excelencia y congregante, fue un verdadero atleta, defendiendo siempre con valor y orgullo la bandera del colegio. Ha sabido ganarse la admiración y el cariño de todos. Cursará la carrera de Derecho y no dudamos que llenará con páginas brillantes el libro de su vida. Fidel tiene madera y no faltará el artista.

En el antiguo Colegio de Belén se fundó en febrero de 1967, el Instituto Técnico Militar José Martí, centro de estudios universitarios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.

*La autora es historiadora, periodista y colaboradora de Prensa Latina

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