La Paz, 9 nov (Prensa Latina) Venezuela recuperó hoy su sede diplomática en la capital administrativa de Bolivia, tras ser saqueada por grupos violentos durante el golpe de Estado contra Evo Morales en noviembre pasado y la ruptura de relaciones.

El presidente Nicolás Maduro declaró que el canciller Jorge Arreaza, al frente de la delegación venezolana que participó la víspera en la toma de posesión del mandatario Luis Arce, y del vicepresidente David Choquehuanca, entregó una carta al gobierno con la solicitud del permiso para el nuevo embajador Alexander Yánez.

Dentro del inmueble, Arreaza agradeció la lucha del pueblo boliviano por el restablecimiento de los nexos con la nación bolivariana y la victoria contundente del Movimiento Al Socialismo (MAS) en las elecciones generales del 18 de octubre pasado con más del 51 por ciento.

Yánez, actual vicecanciller, fue acompañado también por la embajadora saliente Crisbeylee González, y por movimientos sociales partidarios del restablecimiento de las relaciones entre ambos países.

González celebró el regreso de la representación diplomática venezolana y recordó que ‘en nuestra amada Bolivia nos declararon personas non gratas hace un año y hoy en la alegría y el abrazo del pueblo volvemos’, difundió Correo del Alba en su cuenta de Twitter.

Asimismo, destacó el acompañamiento de Arreaza, quien ha librado grandes batallas en el ámbito internacional en momentos tan difíciles para la política, el derecho y la diplomacia, continúa el documento. Por otra parte, Isabel Vizcarra, coordinadora del espacio de reflexión y debate Café Semilla Juvenil, recordó los actos vandálicos contra la sede diplomática y las declaraciones de la canciller del régimen golpista, Karen Longaric, de reconocer al diputado opositor Juan Guaidó como presidente de Venezuela.

‘Estamos viniendo a recuperar lo que es de Venezuela’, concluyó Vizcarra.

Arce anunció el 26 de octubre pasado la intención de reanudar el diálogo con la nación bolivariana, roto por la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez.

Los miembros de la delegación diplomática venezolana en Bolivia regresaron el 17 de noviembre de 2019 a su país en una ruptura implícita y coyuntural de las relaciones entre ambos países latinoamericanos, como consecuencia de la asonada golpista.

González, jefa de esa misión durante 10 años, denunció en aquel momento la persecución permanente y progresiva de la que fue objeto todo el personal luego del golpe.

‘Es tanta la agresión que se atrevieron a acercarse a la embajada de Venezuela para allanarla, lo cual constituye una violación flagrante a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas’, manifestó la diplomática.

oda/nmr