Beijing, 27 ago (Prensa Latina) Las provincias del noreste de China interrumpieron hoy su vida socioeconómica y decretaron la emergencia máxima en un esfuerzo por minimizar pérdidas humanas y materiales mientras registran aguaceros torrenciales del tifón Bavi.
Jilin y Liaoning suspendieron la docencia y las labores en oficinas, cerraron negocios y prohibieron concentraciones en lugares públicos, mientras llamaron a la población a cumplir con las disposiciones pertinentes para reducir en lo posible los daños.

El Gobierno central alertó que Bavi es el tifón más fuerte que llegó a la zona, su gran volumen de precipitaciones elevará el cauce de los ríos, provocará inundaciones y, en consecuencia, pondrá en peligro las cosechas de invierno del maíz, soya y arroz.

Según recordó, esos eventos meteorológicos son raros en el noreste del país, pero sí más devastadores para la agricultura.

Jilin, Liaoning y también la vecina Heilongjiang activaron sus departamentos de bomberos y equipos de rescate para movilizarlos ante cualquier contingencia.

El ciclón tocó tierra al amanecer de este jueves por la provincia de Hwanghae del Sur, un poblado de la República Popular Democrática de Corea cercano a la frontera con China.

Reportes meteorológicos precisan que a las 15:00, hora local, se disolvió a 180 kilómetros al este de la ciudad china de Shenyang.

La prensa norcoreana informó desde la mañana sobre aguaceros torrenciales, inundaciones, vientos intensos, la caída de árboles y postes eléctricos, y daños en viviendas de comunidades costeras como Ongjin, Kangryong, Nampo y Haeju.

Los pronósticos indican que una situación similar continuará en las próximas horas.

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