Bogotá, 26 ago (Prensa Latina) Diversas figuras de la política de Colombia cuestionan hoy la decisión de un juez federal de Estados Unidos que aceptó los argumentos de la defensa del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso y ordenó su deportación a Italia.
El senador por Colombia Humana Gustavo Petro opinó que el presidente del país, Iván Duque, es cómplice de la extradición de Mancuso a Italia.

‘No quisieron tenerlo en Colombia porque les revela la verdad, que desde hace mucho están ligados al narcotráfico y al genocidio en Colombia. Ahora Mancuso debe responder a la justicia internacional’, escribió en su cuenta en Twitter.

Por su parte, el periodista Julián F. Martínez recordó que el 20 de noviembre del 2000, Salvatore Mancuso estuvo con los hoy embajadores de Colombia ante Estados Unidos, Francisco ‘Pancho’ Santos, y Alejandro Ordóñez, ante la Organización de Estados Americanos, coordinando la creación de grupos paramilitares en Bogotá y Bucaramanga.

También el periodista Gonzalo Guillén señaló que Pancho Santos es el encargado de extraditar a Mancuso de Estados Unidos y figura como cómplice suyo, con Alejandro Ordóñez, en la creación de escuadrones de la muerte.

El senador de Polo Democrático Iván Cepeda señaló que alertó desdel principio que con la salida del país de Mancuso se iba a sacrificar una parte significativa de la verdad para las víctimas.

Hoy exigimos al gobierno que haga todo lo necesario para obtener testimonios de Salvatore Mancuso sobre los responsables políticos de los crímenes cometidos por el paramilitarismo, añadió Cepeda.

Salvatore Mancuso Gómez, conocido también por los alias de el Mono Mancuso, Santander Lozada o Triple Cero, es un narcotraficante y exjefe paramilitar, líder de las Autodefensas Unidas de Colombia.

Se demovilizó en 2005 en un acuerdo con el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe y fue extraditado a Estados Unidos en 2008.

Está acusado de cometer miles de crímenes en territorio colombiano, y reconoció su participación en por lo menos 300 asesinatos, incluido el de una niña de 22 meses.

También se le atribuye la autoría como comandante de la masacre de Mapiripán en la que murieron 20 campesinos en estado de indefensión y la masacre de El Aro donde fueron asesinados otros 15, en 1997.

Por esta última masacre, el expresidente Uribe, en prisión preventiva acusado por fraude procesal y manipulación de testigos, rendirá cuenta el 16 de septiembre.

En 2010 Mancuso dijo que recibió órdenes de ‘apoyar al presidente Uribe’ cuando era candidato presidencial por primera vez en 2001.

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