La desaparición del sociólogo Carlos Lanz aún tiene más preguntas que respuestas. Desde el 8 de Agosto hasta la fecha todo apunta hacia una operación de secuestro en la que se manejan diversas hipótesis. El reconocido investigador de la Proxy War, guerra por delegación, concentró gran parte de sus investigaciones recientes a la penetración imperial hacia Venezuela por el eje Cucuta-Catatumbo, con el apoyo de Bases Militares en Colombia, Brasil, Aruba, Bonaire, y Curaçao, por lo que proponía adoptar la defensa integral de ese corredor como un objetivo vital. En Abril de este año Lanz alertaba sobre «el empleo de paramilitares, mercenarios y contratistas en operaciones encubiertas con Fuerzas Especiales entre Estados Unidos y Colombia, que incluirían el asesinato, la tortura, las desapariciones, el sicariato y la guerra sucia». Marcará su desaparición el inicio de esa etapa es una tesis que esta sobre la mesa.

Develando al enemigo

Ex guerrillero, sociólogo, investigador, pedagogo, abrazó la lucha revolucionaria desde muy joven y asumió como un compromiso cambiar las relaciones de explotación y dominación. Su espíritu revolucionario lo llevo a plantear sus luchas en el ámbito económico, jurídico y cultural, en el marco de una visión geopolítica clara. Se le reconoce como un hombre de muchas dimensiones, con una ética profunda en todos los terrenos. En su transitar político teoría y acción fueron siempre de la mano.

«La Criminalización del Presidente Chávez», «Dossier sobre operaciones psicológicas» y «Guerra no convencional y estrategia de amplio espectro», son sus tres libros recientes en los que se reflejan sus investigaciones sobre guerra no convencional y psicológica contra Venezuela.

Para el profesor e investigador Luis Damiani, los estudios de Lanz permiten analizar y develar los movimientos tácticos de los enemigos de la revolución y sus alianzas, permitiendo dar respuestas oportunas y acordes a la realidad.

«Estos análisis de las situaciones de antagonismo, de guerra psicológica de quinta generación a través de la Proxy War, son para analizar los movimientos tácticos del enemigo. Sus investigaciones sobre las alianzas entre Colombia y Estados Unidos y sus aliados en Venezuela, estos últimos aspirantes a futuros administradores de las transnacionales a quienes quieren entregar la riqueza nacional, son razones de peso para secuestrar, matar negociar o querer retener a Carlos».

La desaparición del educador se produce un día después de que la justicia venezolana condenara a 20 años de prisión por conspiración, asociación para delinquir, tráfico ilícito de armas de guerra y terrorismo a los dos estadounidenses que participaron en la incursión militar fallida ‘Operación Gedeón’ en costas venezolanas.

Al respecto y casi como predicción el investigador advertía en sus escritos el año pasado que como consecuencia de la Proxy War, conflicto donde una potencia utiliza a terceros actores (ya sean otros Estados, grupos u organizaciones terroristas) para defender sus intereses, Estados Unidos utilizaría fuerzas títeres como sustitutos, en vez de enfrentarse directamente.

De sus 347 artículos escritos en un portal web nacional, los 20 de este año estuvieron dedicados a la amenaza colombiana, las operaciones clandestinas de Estados Unidos en el país y la necesidad de una estrategia comunicacional y educación liberadora que nos permitiera construir una nueva subjetividad revolucionaria.

En palabras del constituyente Julio Escalona «La prédica de Carlos ha estado dirigida a preservar nuestro espíritu de resistencia y de ofensiva para defender la patria, nuestra cultura, nuestra independencia y la fraternidad con todos los pueblos que marchamos juntos liberando a la humanidad y a la naturaleza. Su ensayo «Guerra no convencional y estrategia de amplio espectro» es de obligatoria lectura y de práctica cotidiana para garantizar la defensa integral y la unidad con todos los pueblos hermanos».

Objetivo militar

Lo que para la familia e investigadores es una operación de secuestro, se produjo desde su hogar en Maracay entre las 11 y 03 y las 11 y 15 am y la última conexión de su celular fue en Tapa Tapa como a las 11 y 45. Desde entonces los cuerpos de seguridad y el Ministerio Publico se han orientado a las investigaciones e inspecciones técnicas, así como experticias telefónicas.

El Fiscal General de la República, Tarek William Saab, informo en su cuenta twitter que se realizó la notificación correspondiente a la Interpol y fueron enviados los oficios respectivos a los organismos públicos, toda vez que se interrogaron a personas que aparecen en trazas telefónicas el día de la desaparición.

Damiani teme, aunque quisiera equivocarse, que los enemigos de la revolución bolivariana tras sus constantes fracasos han entrado a partir del secuestro de Lanz en una nueva etapa. Un cambio de táctica hacia el terrorismo, el secuestro, la desaparición forzosa y la violencia.

En opinión de su hijo Alex Lanz, todo conlleva a que su padre está secuestrado. Una operación con varias posibles causas: las denuncias e investigaciones sobre las operaciones de Estados Unidos, Colombia y aliados externos e internos contra Venezuela, posible información sobre actuaciones de sectores internos en conspiración contra la revolución o sectores interesados en conocer sus fuentes de información.

«No hay ninguna comunicación con las personas que se llevaron a papa. La única forma que el haya salido es con alguien de suma confianza, que se lo llevo o lo entrego a otro. Mi papa no es una persona determinante en el gobierno o con poder de decisión, aunque si un referente revolucionario importante. No tiene grandes propiedades. Ni sufría de depresión, ni de problemas graves de salud. Se lo llevan para amenazarlo, presionarlo, no sabemos».

En agosto del 2019 Lanz expondría a la agencia de noticias Sputnik, “Elliott Abrams ha dicho en una de sus declaraciones que estamos en la etapa «del asedio al asalto» Es asfixia, por supuesto, pero como elemento preparatorio no de un desembarco de marines, sino de una estrategia militar híbrida, donde hay combinación de medios convencionales y no convencionales. Es decir, se hace uso de nuevos actores, como bandas criminales, fuerzas de operaciones especiales, narcotraficantes. Son fuerzas que no tienen membresía. Esas serán las que harán el trabajo sucio”.

En otros artículos sostiene «Poca atención se le presta al eje Cúcuta-Catatumbo, excepto en la caracterización tradicional de actividades delictivas que allí tiene lugar. No obstante, el empleo de ese corredor estratégico será vital para el desarrollo de la guerra subsidiaria contra Venezuela. Tampoco es que la tercerización de la guerra sea un invento reciente. Lo particular es que Estados Unidos lo enlaza con algo que aparece en su doctrina conjunta y que se llama «el dominio concreto del espectro o de amplio espectro», que consiste en la simultaneidad del ataque enemigo, la combinación y permanencia de sus múltiples aspectos».

Una tesis que resume en un tuit de Abril de este año de su cuenta @comunicadores21 «A través del outsourcing de inteligencia se emplean paramilitares, mercenarios y contratistas en operaciones encubiertas que incluye el asesinato, la tortura, las desapariciones, el sicariato, la guerra sucia. Tales fuerzas híbridas están asociadas a las FFMM colombianas».

Para el educador y oficial retirado William Izarra, Lanz ha caído en un plan terrorista como objetivo de guerra. Un elemento del escenario de confrontación que constituye una fuente que estimula, promueve o inspira actos que fortalecen al contrincante.

«Carlos es un factor que le genera temor al imperio, o al adversario como fuerza multinacional, por la capacidad que tiene de comprender la racionalidad del adversario y crear alternativas para combatirlo y derrotarlo. Neutralizando a Carlos, restan espiritualidad a los combatientes revolucionarios y a sus colectivos».

Pero si la desaparición de Lanz es parte de una operación psicológica de desmoralización, la misma por el contrario activó a cientos de organizaciones sociales nacionales e internacionales en su búsqueda. Comunicados, actos, campañas en twitter, son algunas de las expresiones del poder popular organizado hoy desplegado junto con los cuerpos de seguridad.

En opinión de Damiani detrás de esta acción estaría la intencionalidad de sacarlo del ámbito político e intimidar al movimiento revolucionario para el que es un ejemplo. Un nuevo fracaso, porque como sostiene, Carlos está presente en sus ideas, escritos y propuestas y hay una gran movilización que sin miedo no lo va a dejar caer en el olvido.

Anahí Arizmendi