Moscú, 2 ago (Prensa Latina) En lugar de solicitar indefinidamente la realización de cumbres internacionales, sería mejor celebrar una interucraniana y llegar así a un entendimiento sobre el contenido de los acuerdos de Minsk, indicó hoy la Cancillería rusa.
Una declaración de políticos ucranianos de que no entienden los puntos de los acuerdos de Minsk, para buscar la paz en el conflicto de Donbass, lleva a pensar en la necesidad de consultas internas sobre ese tema en Ucrania, declaró la vocera de la citada dependencia, María Zajarova.

Los expresidentes ucranianos Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma, Piotro Poroshenko y el actual mandatario Vladimir Zelensky podrían reunirse para llegar a un consenso sobre su entendimiento de los arreglos rubricados en la capital belarusa, sugirió Zajarova.

Dos de esos políticos integraron el Grupo de Contacto Tripartita sobre el conflicto en Donbass, uno firmó los acuerdos de septiembre de 2014 y febrero de 2015 y otro convirtió ese tema en parte crucial de su campaña electoral, recordó la portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores.

La vocera comentó así declaraciones recientes de Kravchuk, quien afirmó que el término de ‘estatus especial’ de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk requería una precisión.

Una cumbre interucraniana sería productiva y no podría culparse a nadie de su fracaso. Además, en ese caso, deberán abstenerse de realizar viajes a París, comentó la portavoz, en alusión a la cumbre del Cuartero de Normandía (Rusia, Francia, Alemania y Rusia), en diciembre pasado.

Los referidos políticos, agregó, conocen bien el tema y dos de ellos nunca antes expresaron dudas sobre el contenido de los arreglos de Minsk, destacó Zajarova.

De acuerdo con lo pactado en la capital belarrusa, se necesita poner fin a las hostilidades, retirar los armamentos pesados de la línea de confrontación, intercambiar prisioneros, decretar una amnistía y establecer garantías sobre un estatus especial de Donbass. Solo después de cumplirse esas condiciones se procede a la organización de elecciones locales en Donetsk y Lugansk y, finalmente, se organiza el regreso del control de Kiev sobre la frontera ucraniana con Rusia, en la región del Donbass.

Moscú demanda el cumplimiento de arreglos rubricados en su momento por representantes de Kiev y las repúblicas rebeldes, con la mediación de Rusia, a la que el gobierno ucraniano considera como nación agresora.

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