Washington, 15 jun (Prensa Latina) Estados Unidos continúa hoy marcado por las protestas a favor de la justicia racial, luego de un fin de semana en el que muchas ciudades volvieron a ser escenario de manifestaciones.

Cuando se cumplen este lunes tres semanas del asesinato del afronorteamericano George Floyd a manos de la policía en Minneapolis, Minnesota, las movilizaciones desatadas tras ese deceso mantienen las denuncias contra la brutalidad policial y llaman la atención sobre otras muertes recientes de hombres negros.

Este domingo miles de manifestantes se unieron a una oración cerca de la Casa Blanca como parte de una manifestación organizada por la Iglesia Bautista de Alfred Street y la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color.

La caminata matutina comenzó en el Museo Nacional de Historia y Cultura Afronorteamericanas y terminó en la Plaza Black Lives Matter (Las vidas negras importan), nombre dado recientemente por la alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, a una sección de dos cuadras en la capitalina Calle 16, donde está pintada esa frase en letras mayúsculas amarillas.

También ayer miles de personas se reunieron en el Paseo de la Fama de Hollywood, en Los Ángeles, California, y marcharon juntas hacia West Hollywood para denunciar la injusticia racial y apoyar los derechos de la comunidad Lgbtq.

En el sitio web de ese evento los organizadores publicaron una declaración en la que anunciaron una protesta ‘en respuesta directa a la injusticia racial, el racismo sistémico y todas las formas de opresión’.

Algunos activistas se reunieron alrededor de la estrella del presidente del país, el republicano Donald Trump, en el Paseo de la Fama, y exigieron su destitución debido a su retórica divisiva e insensibilidad con los problemas de justicia racial, reportó el diario Los Angeles Times.

En Atlanta, Georgia, la indignación creció entre los participantes en las manifestaciones de las últimas semanas después del deceso el viernes pasado del hombre negro Rayshard Brooks, de 27 años, quien recibió tres tiros de la policía luego de que dos oficiales blancos trataron de ponerlo bajo custodia y él se resistió.

Tal hecho provocó la renuncia de la jefa de la policía de la ciudad, Erika Shields, y el despido del oficial que disparó, Garrett Rolfe, en tanto autoridades locales anunciaron que una decisión acerca de si presentar o no cargos contra el agente debe será tomada en los próximos días.

Este fin de semana hubo protestas, además, en otras localidades como Palmdale, en el norte del condado de Los Ángeles, California, donde la semana pasada fue hallado el cuerpo del afronorteamericano Robert Fuller colgado de un árbol en una plaza pública.

Aunque inicialmente los oficiales locales calificaron lo sucedido de suicidio, activistas y residentes pidieron una investigación sobre el deceso, algo que también demandaron cientos de personas en una marcha el sábado.

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