Por Adalys Pilar Mireles

El Cairo, 10 jun (Prensa latina) El secretario general de la organización Al-Fatah en Egipto, Mohamed Ghareeb, advirtió hoy que podría estallar otra intifada como respuesta al plan israelí de anexar a su territorio partes de Cisjordania.

Nadie puede predecir hasta dónde llegará la ira popular, la reacción puede adoptar muchas formas, además de las manifestaciones, alertó el dirigente en diálogo con Prensa Latina.

El gobierno de Israel planea avanzar con su proyecto anexionista a partir del cercano julio, pese al rechazo de organizaciones y numerosas voces de la comunidad internacional.

Ante tal perspectiva ?añadió-, la cual discrepa de las propuestas previas para solucionar el conflicto, el liderazgo palestino dejó sin efecto los tratos con Tel Aviv incluidos los acuerdos de Oslo (1993), que incluyen acápites referidos a cuestiones de seguridad tanto en la franja de Gaza como en Cisjordania.

En esa última zona viven unos 700 mil colonos judíos dentro de asentamientos ilegales.

Dicha determinación significa, además, detener todo tipo de coordinación y comunicación entre las dos partes, puntualizó.

Al referirse a las gestiones de la Autoridad Palestina (AP) y otros organismos, Ghareeb subrayó que están en marcha iniciativas desde el punto de vista diplomático a fin de recabar apoyo del resto del mundo.

‘Nuestro pueblo -agregó- que sufre la ocupación, medidas arbitrarias y agresivas, hará todo lo posible a fin de detener la anexión, pero necesita la solidaridad de muchos países para impedir que el régimen sionista la lleve a vías de hecho’.

Necesitamos trabajar unidos por el establecimiento de un estado palestino independiente, insistió el dirigente del Movimiento de Liberación Nacional (Al-Fatah).

La AP rechazó de plano el programa israelí que considera en consonancia con el polémico Acuerdo del Siglo, presentado en enero por el presidente estadounidense, Donald Trump.

En virtud del mismo los palestinos gozarían de una autonomía limitada dentro de una patria discontinua y el cotizado valle del Jordán quedaría en manos de Tel Aviv.
Asimismo declara a Jerusalén, reivindicada por los dos lados, como capital indivisible de Israel.
La aplicación del proyecto impulsado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, destruiría cualquier horizonte de paz en la región, enfatizó recientemente el máximo líder de la AP, Mahmoud Abbas.

La primera intifada o revuelta de las piedras (elemento de defensa de los jóvenes palestinos) surgió en 1987 para enfrentar la ocupación israelí y las insostenibles condiciones derivadas de ella como las restricciones de movimiento y la represión sistemática de la población civil.
En los últimos días los palestinos volvieron a las calles con banderas y pancartas para decir No a la anexión parcial de Cisjordania.

oda/ap