TONY LÓPEZ R.(*)

En la reunión virtual del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a petición de la representación rusa, se discutió el pasado 20 de mayo la acusación que Venezuela presentó contra los Gobiernos de Estados Unidos y Colombia, en la que dan cuenta de la incursión de un grupo de venezolanos opositores dirigidos por dos mercenarios estadounidenses, que se enfrentaron a las FF: MM venezolanas que le ocasionó 8 bajas y hasta ahora 60 detenidos, entre ellos dos estadounidenses. Los hechos ocurrieron el pasado 3 de mayo por la costa de Macuto, en el estado de la Guaira.

La representación Rusa presentó a los miembros del Consejo de Seguridad la carta del presidente Nicolás Maduro, en la cual acusa formalmente a los presidentes Donald Trump e Iván Duque, de ser los responsables y organizadores de esta acción armada contra la República Bolivariana de Venezuela y dio a conocer las diversa pruebas que así lo demuestran, incluidas las declaraciones de los propios mercenarios norteamericanos, que afirman que su gobierno, no solo está en conocimiento, sino que a través de la empresa que se dedica a contratar mercenarios nombrada Silvercorp USA, cuyo propietario es el exoficial de fuerza especiales de los Estados Unidos, Jordan Goudreau Bochornosa la intervención de Kelly Craf embajadora de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, quien, frente a todas las pruebas y evidencias presentadas, de que su gobierno está comprometido con este acto de guerra, llegó a decir que Estados Unidos, no apoyó esta acción terrorista, y mucho menos utiliza mercenarios, cínicamente argumentó que mercenarios son los militares rusos y cubanos en Venezuela. Ridícula y mentirosa la intervención de la Craf y la del embajador de Colombia Guillermo Fernández de Soto, a la cual me referiré a continuación.

Según el diplomático colombiano “su país es respetuoso de los derechos humanos y de la libre expresión, no así lo es Venezuela, cuyas acciones en derechos humanos son horrorosas y cuyo gobierno ha hundido en la miseria y devastado su economía, incluso ni medicamentos, ni gasolina, para combatir la terrible pandemia que azota a su vecino del norte y que en estos 20 años de gobierno chavista 5 millones de venezolano han emigrado”, un falsa información no llegan a un millón de migrantes venezolanos.

Mala memoria de don Guillermo, quien fuera canciller colombiano en el gobierno de Pastrana y que conoce muy bien el apoyo del presidente Chávez y luego de Maduro a los 4 millones de colombianos que huyeron hacia Venezuela durante los gobiernos de Pastrana, Uribe Vélez y Santos, víctimas del conflicto armado, amenazados por los narco-paramilitares para apropiarse de sus tierras en complicidad con sectores de las Fuerzas Militares en esas acciones criminales.

Es conocido que cerca de 2 millones de colombianos se nacionalizaron venezolanos gracias al concepto solidario y humanitario de ese país, contrario a la discriminación a que son sometidos los venezolanos, en los distintos países a donde han viajado, incluido Colombia migración que no llegan al millón de personas en total. Solamente unos 40 000 mil han regresados de Colombia a Venezuela de unos 230 mil que se habían ido a Colombia, de acuerdo a la información del llamado Plan Vuelta a la Patria.

Le recuerdo al embajador el informe del “Grupo Memoria Histórica. Basta Ya”, que señala que de 1958- 2012 hubo 220,000 muertos y en los gobiernos de Pastrana, Uribe Vélez y Santos, se calculan en 70,000 los muertos. Más personas muertas y desaparecidas que en todas las dictaduras sumadas de Argentina, Chile, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Brasil, en décadas pasadas. ¿De cuál democracia se habla? Si le suman los 300,000 mil muertos de 1946-1957 durante los gobiernos oligárquicos y de la dictadura de Gustavo Rojas Pinillas, la cifra llegaría a las 520,000 mil personas asesinadas, incluido el alevoso asesinato del líder revolucionario Jorge Eliecer Gaitán, un magnicidio que ha marcado la historia de crímenes y violencia en la querida Colombia.

Le precisó al embajador algunos datos sobre graves violaciones de derechos humanos en Colombia, solo en el departamento colombiano de Córdoba, entre 1985 y 2013, hubo 1887 desapariciones forzosas; 132,189 desplazados de sus viviendas y tierras; y asesinados 8, 882 personas. (1). Los municipios de Tierralta y Montería, fueron los mayores afectados, no olvidar que este territorio fue la guarida de los jefes narcoparamilitares Carlos Castaño, Salvatore Mancuso y Diego Fernando Murillo (a) Don Berna.

También olvidó la acusación que tienen altos funcionarios y mandos militares del gobierno de Uribe Vélez (2002-2010) ante la Corte Penal Internacional por los falsos-positivos que cobró la vida de entre 3000 a 10,000 mil jóvenes inocentes. Tampoco parece que recuerda, que después de firmados los Acuerdos de Paz de La Habana, en noviembre del 2016 a la fecha, cerca de 1200 líderes y lideresa sociales y más de 250 ex combatientes y familiares han sido asesinados, una buena parte de esos crímenes se han realizado durante el gobierno que el embajador Fernández de Soto representa.

Que su gobierno mantiene ilegalmente prisioneros a más de 300 ex guerrilleros que fueron amnistiados por la Corte Constitucional en diciembre del 2016. Y que las Naciones Unidas le están exigiendo al gobierno de Duque de que cumpla con los Acuerdos de La Habana, del cual se está burlando.

Y en ese hermano país, al que el embajador señala como ejemplo de democracia, también olvidó que allí fueron asesinado entre 1986 y 1991, tres candidatos a la presidencia de la república, de militancia revolucionarias o de izquierda y también un honesto y prestigioso candidato liberal asesinado por el Cartel de Medellín, por sus posiciones frente al narcotráfico y a favor de la extradición.

Fernández de Soto, enfatizó de cómo “el chavismo ha llevado a Venezuela al caos y a provocar una grave crisis económica, incluyendo hoy día la situación petrolera y de combustible”, lo que el embajador no dijo que desde que Maduro asumió la presidencia los gobiernos de Barak Obama y de Trump, se dedicaron, no solo a conspirar para derrocar la Revolución Bolivariana, también usaron como armas las ilegales sanciones económicas y el bloqueo a nivel nacional e internacional de sus cuentas bancarias y del comercio de alimentos y medicinas.

Literalmente Estado Unidos, Gran Bretaña y Portugal se han robado altísimas sumas de dinero perteneciente al Estado Venezolano, 33,000 millones de dólares fueron a las arcas del banco Federal de Estados Unidos, Gran Bretaña se apropió de 5 toneladas de oro y Portugal 1200 millones de dólares. Hoy, al igual que lo que hacen con Cuba, el gobierno de Estado Unidos bloqueó todo tipo de comercio de alimentos, medicamentos y combustible, acción que califica para llevar a estos países a la Corte Penal Internacional y acusarlos de genocidio.

El embajador colombiano, así como los representantes de la Unión Europea, representados en el Consejo de Seguridad, desconocieron las ilegales sanciones y lógico no hicieron mención a esto hechos, pues ellos están claros que estos son actos ilegales e imposible de justificar.

Así lo denunció el embajador venezolano Samuel Moncada, ante el Consejo, abundando y aportando datos muy importante sobre la acción terrorista y la responsabilidad de los gobiernos de Estados Unidos y Colombia, precisó como estos mercenarios confesaron que fueron entrenados en Riohacha, departamento de la Guajira, un dato muy importante porque evidencia el grado de compromiso del gobierno de Iván Duque Márquez con estos señores del crimen organizado, porque muchos de ellos están vinculados al narcotráfico y el gobierno colombiano cínicamente viene negando.

Lo que es importante subrayar que la mayoría de los integrantes del Consejo de Seguridad, se manifestaron a favor de una solución política y pacífica entre la oposición y el gobierno de Nicolás Maduro, teniendo en cuenta el consenso que se imponía en contra de cualquier acto de violencia o de fuerza contra Venezuela y para impedir que se aprobara una resolución a favor de Venezuela en el Consejo de Seguridad, la embajadora Craf, optó por utilizar el veto, lo que significó una derrota para Estados Unidos y un importante triunfo diplomático para Venezuela.

Esta derrota también significa que el gobierno de Trump ha quedado con las manos atadas y eso favorece a Venezuela y que la estrategia de Rusia y China dio resultado, ahora le resulta muy difícil al gobierno de Trump retener los buques que llevan el combustible a Venezuela o cualquier otra nave iraní, porque no tendría ningún respaldo de la ONU o internacional y en el caso de un ataque los barcos iraní violaría una ley interna aprobada por el Congreso de los Estados Unidos “Ley anti guerra contra Irán”, por lo que cualquier acto contra una embarcación iraní, sería un acto de guerra, lo que en la actual coyuntura electoral, sería aprovechado por los demócratas para plantear un juicio político contra Donald Trump.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana, Cuba 22 de mayo del 2020. 23.30 hrs.
Bibliografía consultada:
Por las sendas del Uberrimo. Ed. Zeta. Iván Cepeda y Alirio Uribe.