Barcos de las fuerzas de seguridad venezolanas en Macuto, Venezuela, 3 de mayo de 2020.Manaure Quintero / Reuters

Según el enviado ruso ante la ONU, la reciente violación de la soberanía en Venezuela plantea una amenaza directa a la paz del país.

Dmitri Polianski, enviado ruso ante la ONU, ha indicado este miércoles durante una reunión del Consejo de Seguridad del organismo sobre Venezuela que la reciente violación de la soberanía en el país latinoamericano “plantea una amenaza directa a la paz” en el mismo.

Rusia ha distribuido un borrador de declaración del Consejo de Seguridad de la ONU para la prensa que insta a abandonar la interferencia externa en los asuntos de Venezuela, indicó Polianski, embajador adjunto de Rusia ante el organismo.

“Hemos preparado un borrador de declaración del Consejo de Seguridad para la prensa. Creemos que un texto tan breve, políticamente neutral y conciso no generará ninguna objeción significativa por parte de los miembros del Consejo”, dijo.

De acuerdo con el texto del borrador, “los miembros del Consejo discutieron los recientes acontecimientos en Venezuela y relacionados con ella” y “rechazan las amenazas de uso de la fuerza, según lo dispuesto en la Carta de la ONU” y también “reafirman las resoluciones pertinentes que condenan el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, y sobre el uso de mercenarios”.

“Los miembros del Consejo de Seguridad instaron a solucionar la situación en Venezuela a través del diálogo entre los propios venezolanos sin interferencia externa por medios políticos pacíficos de acuerdo con el Capítulo VI de la Carta de la ONU en el marco de su Constitución y con pleno respeto a la soberanía y la integridad territorial de Venezuela”, reza el documento.

El enviado ruso ha agregado que Rusia no cree en las declaraciones de las autoridades estadounidenses que niegan la participación de Washington en el intento fallido de incursión en Venezuela a principios de mayo. “Las autoridades estadounidenses dicen que no tienen nada que ver con esto. Nos alegraría creerles, pero no podemos explicar por qué dos ciudadanos estadounidenses planeaban tomar como rehén al presidente legítimo de Venezuela y llevarlo a EE.UU. ¿Con qué propósito, déjenme preguntarles?”, dijo Polianski.

Por su parte, la representante permanente de EE.UU ante la ONU, Kelly Craft, aseguró que su país “no tiene nada que ver” con el reciente intento de incursión.

“¿Y cómo encaja esto con el constante mensaje de las autoridades estadounidenses a Caracas de que consideran todos los escenarios posibles, entre ellos el reciente anuncio de una recompensa de 15 millones de dólares por la captura del presidente Maduro? ¿Quién más podría estar detrás de la aventura de estos mercenarios? ¿Nepal? Los datos proporcionados al Consejo por el representante permanente de Venezuela ante la ONU en su carta del 13 de mayo hablan por sí mismos”, continuó el diplomatico ruso.

La semana pasada, Venezuela denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU que Colombia y EE.UU. organizaron, entrenaron, financiaron y protegieron a “grupos armados de mercenarios y terroristas”, implicados en el intento fallido de incursión marítima a territorio venezolano durante el 3 de mayo.

Se trata de un crimen de lesa humanidad, ejecutado con circunstancias agravantes, pues usó como ventaja militar la presencia de una mortal pandemia que afecta a toda la humanidad”, indica la denuncia.

La madrugada del pasado 3 de mayo, un grupo subversivo intentó ingresar al territorio de Venezuela por la costa centro-norte del país a bordo de lanchas rápidas, que fueron interceptadas y repelidas por las fuerzas de seguridad. Varios participantes del intento fallido de la incursión fueron capturados.