Por: Tony López R (*)

En medio de este riguroso encierro provocado por esta terrible Pandemia, conocí la dolorosa muerte del heroico comandante Guillermo Jiménez Soler, (Jimenito como le decíamos), fundador del Directorio Revolucionario y luchador de primera línea desde el mismo 10 de marzo, cuando el dictador Fulgencio Batista, ejecutó el artero y criminal golpe de estado, e instauró una de la más cruel dictadura de América Latina, apoyada por el gobierno de los Estados Unidos.

Conocí a Jimenito al triunfo de la revolución, cuando en compañía del también querido compañero Miguelito Brugueras, le fuimos a ver a la dirección del periódico Combate, órgano oficial del Directorio Revolucionario que él dirigía y unos años más tarde, nos volvimos a encontrar en la Jefatura de la Dirección de Inteligencia del Minint, situada en el llamado castillito de 51 en Marianao y él se desempeñaba como Jefe de Información y análisis, desde entonces mantuvimos una muy buena amistad y yo disfrute en distintas conversaciones, entre compañeros y amigos, de su vasta cultura.
De su participación en la lucha contra la dictadura y de detalles de aquella epopeyicas acciones llevada adelante por el estudiantado y la juventud de la época y de la que él forma parte inspiradas en el pensamiento de José Martí, Mella y Guiteras, en esas ideas se forjó aquella pleyades de hombres y mujeres que se convirtieron en valientes y audaces combatientes contra la dictadura y que tuvieron en la colina universitaria su principal trinchera. En la década del 50, líderes como Fidel Castro, José Antonio Echevarría, Fructuoso Rodríguez, eran entre otros fuertes inspiradores de lucha, cómo no recordar la marcha de las antorchas del 28 de enero de 1953, encabezada por Fidel, bajando con las antorchas símbolo de rebeldía de la histórica escalinata, allí estuvo Jimenito rindiéndole tributo a José Martí.
Miembro activo del Directorio, participó en numerosas acciones en contra de la dictadura, y se destacó por su valentía, tal como cita mi querido compañero Eduardo Delgado, la acción en el canal 4 de la televisión para interrumpir el programa del esbirro de la juventud batistiana y vocero del tirano llamado Luis Manuel Martínez, acción en la cual participaron Juan Nuiry Sánchez y Guillermo Jiménez Soler, la cual él salió gravemente herido en el abdomen y hasta sus últimos días de su vida sufrió sus secuelas. En esa acción y desde la Universidad ubicado por la calle Ronda y San Miguel, el joven Efigenio Amejeiras Delgado, con una carabina M-1, abrió fuego contra los escoltas de Luis Manuel y carros de la Policía.
En fecha más reciente, febrero del 2017, contacté a Jimenito y le expliqué que, en cumplimiento de las orientaciones de la Secretaria Patriótica Militar Provincial de la Asociación de Combatientes, al compañero Manolito Graña y mi persona nos designaron para coordinar y organizar encuentros mensuales de participantes en la lucha revolucionaria, plan que los jóvenes de la FEU bautizaron con el nombre de Encuentro con la Historia. Él recibió con mucho agrado la invitación y le manifesté que la idea era que pudiera comentar hechos poco conocidos, después del Asalto al Palacio Presidencial y de los sucesos de Humboldt 7. Que no excluía que él aportara datos e información que considerara de interés para los jóvenes estudiantes, la mayoría de la Facultad de Derecho e Historia.
Ese encuentro lo realizamos en el Salón de los Mártires y él estaba bien impresionado porque dijo hacia años, que no había pisado la que fuera la oficina de José Antonio, recorrió el salón y se detuvo frente a cada foto de sus compañeros mártires que se exponen en ese salón e hizo sentidos comentarios de todos aquellos que él conoció y le pidió a los dirigentes de la FEU presentes, que preservaran ese local, que forma parte de la historia de Cuba.
De su conferencia recojo sus principales relatos. Dijo que luego del asalto al palacio y el asesinato de Fructuoso Rodríguez, que había sido designado, Secretario General del Directorio, debido a la muerte de José Antonio, y la salida del resto de los asaltantes al exilio, Fauré Chomon, le comunicó que el acuerdo tomado por la dirección, era que él quedaría en Cuba al frente de la Organización y que una de las tareas era organizar la apertura de un frente guerrillero en el Escambray. Así lo hizo, un elemento importante unitario que él anotó, fue la acogida y apoyo que tuvo de los compañeros Santiago Riera y Enrique Oltuski máximos responsable del Movimiento 26 de julio en la provincia de las Villas. Expresó que en esa época ya había un pequeño destacamento guerrillero del 26, que dirigía Víctor Bordón, con el que también tuvo conversaciones.
Pero dijo, con mucha modestia y espíritu autocritico, que “él se equivocó al llevar para el Escambray a Eloy Gutiérrez Menoyo, decisión que tomó, porque tuvo en cuenta que éste contaba con alguna instrucción militar, al igual que su heroico hermano, que murió en el Asalto a Palacio”. Como se sabe, Eloy se vinculó a los elementos más nocivo del autentisísmo como Nazario Sargent y otros, que terminaron formando el II Frente Nacional, que como muy bien calificó el Che, eran unos come vacas, porque eludieron siempre combatir al ejército de Batista y se dedicaron a chantajear a campesinos y robarles.
Comentó el trabajo y los riesgos que corrieron en el traslado de armas, que una parte de ellas había sido dejada abandonada, por el comando de apoyo a los asaltantes al palacio presidencial y que el compañero Domingo Portela había recuperado. Jimenito, salió para el exterior y se unió a la expedición que desembarcó por Nuevitas, Camagüey, expedición dirigida por Fauré Chomon, participó como ya se dijo en la organización del Frente del Directorio en el Escambray y en las acciones combativas que tuvo dicho Frente y en otras que en unión con las tropas de la columna 8 , dirigidas por el comandante Ernesto Guevara y que concluyó con la toma de Santa Clara, donde el Frente del Directorio se destacó en la toma del Escuadrón 31, donde se desarrollaron fieros combates hasta la rendición.
Esa tarde en el Salón de los Mártires fue una lección de historia que puso de manifiesto, para todos los que estuvimos presente, que estábamos delante de un héroe anónimo de nuestra patria, donde se destacaba sus conocimientos, su conducta revolucionaria, sus firmes principios, su honestidad y honradez, sus posiciones unitarias, sin dejar de reconocer, que hubo sectarismos dañinos, nos dijo “que muchos enemigos de la revolución quisieron utilizar sus siempre posiciones críticas ante lo mal hecho, sus posiciones enfrentadas ante los oportunistas e incluso quienes han querido, para atacar a la revolución, inventar mentiras sobre muchos de nosotros, mentiras de los mediocres y débiles de pensamiento y alma, de algunos que han traicionado las ideas de sus seres más queridos y que las ideas unitarias de Fidel son las que ha primado en todos los revolucionarios que hemos participado en la lucha desde muy jóvenes”, sentenció.
En la conversación con los dirigentes de la FEU y la UJC les dijo que nadie debe olvidar que la FEU tiene el deber de recordar que fue y es la continuadora de las ideas de los hombres que hicieron posible esta revolución cuyos sueños se cumplieron al ponerse siempre al lado de los humildes y los explotados, sobre todo al pensamiento antimperialista de Martí, aquel que fue atacado por los miserables marines yanquis, en el Parque Central y por esa acción la FEU organizó una fuerte respuesta.
Las posiciones de Guillermo Jiménez frente a lo que fue el sistema capitalista en Cuba se expresan en su libro “Los propietarios de Cuba en 1958” y de lo que fue la burguesía cubana. Jimenito desempeñó importantes responsabilidades en los ministerios de Fuerzas Armadas Revolucionarias, del Interior, de Relaciones Exteriores y el Banco Nacional y colaborador del periódico Granma Internacional.
Militante de nuestro glorioso Partido, Guillermo Jiménez Soler se encuentra dentro de sus Fundadores y ostenta varias condecoraciones y reconocimientos de diversas instituciones, fue y será siempre ejemplo para los mejores hijos de nuestra patria, que hoy los vemos, vistiendo las honrosas y humanitarias batas blancas que salvan vidas y brindan esperanza y amor, no solo en su patria, sino también en otros hermanos pueblos, orgullosos de que está es hoy su lucha y con ella honran a Fidel, José Antonio, Frank País, Fructuoso, Camilo, Fauré, el Che y a Jimenito. Gloria eterna a este héroe de nuestra patria.

(*) Periodista, politólogo y Analista internacional.
La Habana, Cuba, 11 de mayo del 2020. 23.30 hrs.