Por William Urquijo Pascual

Caracas, 9 may (Prensa Latina) Las autoridades y el pueblo de Venezuela sortean con aplomo un nuevo vendaval de agresiones y planes terroristas dirigidos a derrocar al gobierno bolivariano por medio del asesinato de sus principales líderes y generar un caos social que conduzca a un golpe de Estado.

Gracias a la labor de inteligencia y seguimiento, durante meses, a grupos mercenarios adiestrados en territorio colombiano, con financiamiento y asesoría de personal estadounidense, las fuerzas armadas y organismos de seguridad venezolanos frustraron una incursión paramilitar por el Estado de La Guaira en la madrugada del 3 de mayo.

El presidente Nicolás Maduro aseveró que Estados Unidos está absolutamente involucrado en el fallido intento de infiltrar comandos terroristas para sembrar un escenario de violencia, todo esto en complicidad con el Gobierno de Colombia y sectores de la extrema derecha nacional.

Maduro señaló que la Casa Blanca delegó en la Administración para el Control de Drogas (DEA) y la empresa privada de seguridad SilverCorp la planificación de las acciones encaminadas a generar un magnicidio y golpe de Estado.

Indicó que gracias a la labor de inteligencia, desde el 1 de mayo se tuvo confirmación del comienzo de las operaciones terroristas, lo cual permitió activar de manera oportuna todos los mecanismos de vigilancia y protección en las costas venezolanas.

Asimismo, destacó la oportuna participación de la inteligencia popular en la posterior captura de otros grupos de paramilitares, mientras ?al momento de redactar estas líneas? proseguían las operaciones para neutralizar al resto de los irregulares que lograron tocar tierra.

Contundentes testimonios y pruebas documentales evidenciaron los profundos nexos del Gobierno estadounidense y la extrema derecha de Venezuela con la fracasada incursión terrorista del 3 de mayo.

Las autoridades presentaron materiales fotográficos, de audio y video que vinculan al cabecilla opositor Juan Guaidó ?reconocido por Washington como presidente interino? con la firma de un contrato millonario con el militar estadounidense Jordan Goudreau, propietario de SilverCorp, en el cual se estipulaban los términos de la agresión.

El propio Goudreau declaró al servicio de noticias Bloomberg que su plan fue coordinado con Guaidó tras la rúbrica del convenio por valor de 212 millones de dólares.

Asimismo, el Gobierno venezolano aprobó la captura de los veteranos del ejército norteamericano Luke Denman y Airan Berry, asociados con SilverCorp y vinculados ?según testimonios? al equipo de seguridad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Entre los detenidos se encuentra el jefe de la acción paramilitar Antonio Sequea, capitán desertor de la Guardia Nacional Bolivariana, quien participó en el intento de golpe de Estado del 30 de abril de 2019, liderado precisamente por los cabecillas opositores Juan Guaidó y Leopoldo López.

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(Tomado de Orbe)