La propagación del coronavirus puede depender no solo de la eficacia de las medidas de distanciamiento social, sino también del ambiente donde se propague, apunta un nuevo estudio de la Universidad de Yale.

“El 90% de nuestras vidas en el mundo actual transcurren en interiores en una proximidad muy cercana unos a otros. De lo que no se ha hablado es de la relación de la temperatura y la humedad del aire en interiores y exteriores con la transmisión aérea del virus”, comenta la inmunobióloga y autora principal de la investigación, Akiko Iwasaki.

De acuerdo con los resultados de la investigación publicada en la revista científica Annual Review of Virology, tanto el aire frío y seco invernal como el caliente y húmedo de verano ayuda a que el SARS-CoV-2 —el virus que causa la COVID-19— se propague con más facilidad.

Los experimentos llevados a cabo por el equipo de Iwasaki sobre roedores infectados mostraron que con una humedad del aire entre el 40% y el 60% la capacidad de transmisión del virus resultó ser sustancialmente menor que con una mayor o menor humedad. Los ratones mantenidos al 50% de humedad relativa también fueron capaces de combatir el virus inhalado y mantener una mejor respuesta inmunológica.

Esto podría deberse a que la capacidad de respuesta del sistema inmunológico cae en un clima de baja humedad. Sin embargo, una alta humedad relativa, como la que existe en los trópicos, también ayuda a la propagación de los virus, ya que las microgotas infecciosas transportadas por el aire caen sobre las superficies en el interior y pueden sobrevivir durante períodos más prolongados.

Por eso recomiendo utilizar humidificadores durante el invierno en los edificios”, agrega Iwasaki.

No obstante, los especialistas advierten que su investigación solo analiza la propagación de los virus en aerosoles y no tiene que ver con el contagio mediante superficies y contactos íntimos entre personas. “No importa si vives en Singapur, la India o el Ártico, todavía necesitas lavarte las manos y practicar el distanciamiento social“, concluye Iwasaki.

Al mismo tiempo, la Organización Mundial de la Salud aseguró que la transmisión del coronavirus por medio de aerosoles solo se da en unas determinadas circunstancias, como los hospitales donde los médicos están en un contacto muy próximo de sus pacientes. Sin embargo, para la mayoría de la población el peligro no proviene de los aerosoles suspendidos en el aire, sino de los patógenos sobre las superficies y las pequeñas gotitas generadas cuando una persona infectada tose o estornuda.