Beijing, 22 mar (Prensa Latina) China exhibe hoy otro avance en la búsqueda de una vacuna contra la Covid-19, luego que científicos militares probaron al primer candidato del país en 108 personas sanas de Wuhan, epicentro aquí del brote de la enfermedad.

Reportes de prensa detallan que los voluntarios se dividieron en tres grupos de 36, sus edades oscilan entre los 18 y 60 años de edad, y ahora están bajo observación médica por 14 días.

Pasado ese período, los expertos le darán seguimiento por seis meses a fin de identificar posibles reacciones adversas.

Se trata de una vacuna recombinante desarrollada por un equipo médico del Ejército Popular de Liberación comandado por la principal experta en bioguerra del país, Chen Wei, y se aplicó a esos individuos tras recibir aprobación del Gobierno el lunes pasado para el ensayo en humanos.

China dio luz verde al proceso 19 horas después que Estados Unidos anunció que administraría a un grupo de ciudadanos el mRNA-1273, su propio candidato de inyección contra la Covid-19.

El medicamento del gigante asiático se obtuvo sobre la base del proceso seguido para crear el del ébola y, según los creadores, cumple con las leyes nacionales, estándares internacionales y saldrá pronto al mercado si resulta exitosa.

Según la prensa local, a diferencia de otras pruebas clínicas los voluntarios no requirieron infectarse con el nuevo coronavirus que provoca la Covid-19 y los investigadores buscarán determinar si la sustancia produce anticuerpos y los vuelve inmune a la afección respiratoria.

Analistas coinciden en que completar el proceso tomará al menos un año antes del lanzamiento oficial del producto.

Aunque científicos dentro y fuera de China trabajan a contrarreloj en múltiples proyectos para obtener una inyección efectiva contra la enfermedad, la Organización Mundial de la Salud indicó que demoraría unos 18 meses en ver la luz alguna realmente efectiva y segura porque el patógeno es nuevo.

La creadora de esta sustancia china, Wei Chen, es especialista en vacunas de ingeniería genética y en 2003 desarrolló un aerosol médico durante el brote de síndrome respiratorio agudo grave (SARS), que permitió evitar el contagio de alrededor de 14 mil trabajadores de la salud.

También es conocida aquí como ‘la exterminadora del ébola’, pues lideró un equipo para crear una inyección contra esa enfermedad.

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