Londres, 25 ene (Prensa Latina) Wikileaks atribuyó hoy a la presión de los abogados y seguidores de Julian Assange, la decisión de las autoridades penitenciarias de Belmarsh de trasladarlo del confinamiento en solitario a un pabellón con otros reclusos.

El traslado fue una enorme victoria para el equipo legal de Assange y para los activistas dentro y fuera de la cárcel, que insistieron durante semanas para que se pusieran fin al castigo, aseguró Joseph Farrell, en un vídeo que circula este sábado en las redes sociales.

Según Farrel, quien se identifica como embajador de Wikileaks, los reclusos pidieron en varias ocasiones al gobernador de esa prisión de máxima seguridad ubicada al este de Londres que pusiera fin al confinamiento en solitario del periodista australiano, por considerarlo injusto.

Aclaró, no obstante, que pese a su traslado ayer a un área donde convivirá con otros 40 presos, todavía existen serías serias preocupaciones por el tratamiento que se le está dando a Assange en Belmarsh.

Aún tiene dificultades para acceder a sus abogados, aseveró el portavoz del portal que difundió cientos de miles de documentos secretos de la diplomacia y los militares estadounidenses, y de otros gobiernos del mundo.

Assange está encarcelado desde el 11 de abril pasado, fecha en que el gobierno de Ecuador le retiró la protección diplomática otorgada siete años atrás, y permitió que la Policía británica entrara a su embajada en Londres para arrestarlo.

Tras ser condenado de forma expedita a 50 semanas de cárcel por violar una fianza concedida por la justicia británica en 2012, el ciberactivista de 48 años de edad fue enviado a Belmarsh, donde deberá esperar a la celebración el mes próximo aquí de un juicio de extradición a Estados Unidos.

De ser entregado a los fiscales norteamericanos, Assange podría ser condenado a 170 años de cárcel, en virtud de los 17 cargos que se le imputan, los cuales incluyen desde conspiración para cometer espionaje hasta piratería informática.

El juicio de extradición iniciará a finales de febrero próximo en Londres, y podría extenderse por varias semanas, de acuerdo con el cronograma adelantado esta semana por la Corte de Magistrados de Westminster.

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