Por: ANA LUCÍA MARÍN ESCUDERO

Mucho se habla de la necesidad de vivir en democracia y se sostiene que la democracia es una forma de vida, una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales que debe ser practicada en todos los sitios de la cotidianidad : en el hogar, en la escuela, en el sitio de trabajo , en el gobierno, en conclusión en todas las organizaciones de cualquier índole.(políticas , económicas , religiosas, deportivas, culturales, comunitarias, sindicales, familiares etc.…etc.) pero que poco conocemos de ella .

La democracia tiene un serie de implicaciones, para llega a ser sujetos democráticos, entre las que están las pensadas por Estanislao Zuleta
La primera implicación, es la aceptación de cierto grado de angustia, ya que tener que decidir por si mismo, y el pensar por sí mismo es más angustioso que creer ciegamente en alguien.

La democracia implica también la modestia de reconocer que la pluralidad de pensamientos, opiniones, convicciones y visiones del mundo es enriquecedora, y que la propia visión no es definitiva, porque la confrontación podría obligar a cambiarla a enriquecerla. La aceptación del pluralismo nos debe llevar a la democracia, que para Zuleta es MODESTIA, DISPOSICIÓN A CAMBIAR, DISPOSICIÓN A LA REFLEXÓN AUTOCRÍTICA, DISPOSICIÓN A OIR AL OTRO SERIAMENTE.

Afirmó que la democracia implica además, la exigencia al respeto y éste significa tomar en serio el pensamiento del otro: discutir con él sin agredirlo, sin violentarlo, sin ofenderlo, sin desacreditar su punto de vista, sin aprovechar los errores que cometa o los malos ej., que presente tratando de saber qué grado de verdad tiene, pero a la vez implica defender el pensamiento propio. En un debate seriamente llevado no hay perdedores.

La democracia implica, demostrar. Cuando no hacemos el esfuerzo por demostrar somos dogmáticos. La demostración es una gran exigencia de la democracia porque implica la igualdad. Se le demuestra a un igual, a un inferior se le intimida, se le ordena, se le impone, a un superior s ele suplica, se le sucede o se le obedece.

Cuando la verdadera democracia se da, la convivencia pacífica es un resultado natural que lleva construir paz y a mejorar la salud mental de la humanidad.

Dosquebradas, mayo 5 del 2013
ANA LUCÍA MARÍN ESCUDERO