Por Antonio Rondón García

San Petersburgo, Rusia, 7 jun (Prensa Latina) El presidente ruso, Vladimir Putin, asiste hoy a la sesión plenaria del XXIII Foro Económico Internacional de San Petersburgo, con su similar chino, Xi Jinping, y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, como invitados.

El evento es uno de los más esperados en este foro, que se efectúa desde 1997 y desde 2008 se celebra bajo el patronato de la presidencia rusa. Para esta ocasión, el evento espera superar los 17 mil invitados del pasado año.

La víspera, Putin se reunió con los miembros del Consejo Internacional de Expertos del Fondo Ruso de Inversiones Directas y con los representantes de la comunidad inversionista internacional que acudió a este foro.

El mandatario ruso informó que de enero a abril de este año el superávit del presupuesto federal llegó a los 683 mil millones de rublos (unos 10 mil 496 millones de dólares).

Además, para el 1 de abril último, el saldo positivo del balance comercial de Rusia, según el Banco Mundial, fue de 45 mil 500 millones de dólares, mientras nuestras reservas de divisas se situaron en los 492 mil 200 millones de dólares, destacó el jefe de Estado ruso.

El pasado año, Rusia logró un crecimiento económico de 2,3 por ciento, el más alto indicador desde 2012, remarcó el Presidente, quien estimó que el país parece dejar atrás todas las dificultades y vuelve al camino del crecimiento.

Putin afirmó que, en 2018, la inflación quedó en 4,3 por ciento y este año, aunque creció en los primeros meses, ya se observa una tendencia a la baja.

El mandatario ruso también abordó ayer temas de política internacional en un encuentro con la prensa en esta norteña ciudad rusa, donde reiteró el rechazo de su país a la injerencia foránea en los asuntos internos de Venezuela y de otras naciones.

Para el jefe de Estado, el empleo de métodos de fuerzas como en los casos de Libia e Iraq confirman sus efectos negativos.

Además, recordó que su país de ninguna forma crea bases militares en Venezuela y solo cumple sus compromisos emanados de los contractos de la esfera técnico-militar.

De otro lado, destacó que los nuevos armamentos elaborados por Rusia le permiten defender a este país, incluso, si Estados Unidos decide abandonar el Tratado de Armas Estratégicas Ofensivas.

El mandatario ruso indicó que su última conversación telefónica con Trump le imprimió optimismo sobre la posibilidad de avanzar en tema del desarme. Ambos estadistas consideraron que el dinero de la carrera armamentista se puede destinar a otros objetivos.

De acuerdo con Putin, es necesario que la comunidad internacional inicie negociaciones sobre el tema del desarme estratégico, en un debate donde deben participar todos los países que poseen armas nucleares.

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