NELSON LOMBANA SILVA 

El libertador Simón Bolívar murió el 17 de diciembre de 1830 en la quinta de San Pedro Alejandrino (Santa Marta), hace 188 años. Desapareció físicamente ante la división de la clase dirigente del momento y política leonina, ambiciosa e imperialista de Francisco de Paula Santander.

Fue sepultado con camisa rota y prestada, completamente ignorado por la clase dominante y la ingratitud de muchos generales que sucumbieron ante el deslumbramiento del oro y la avaricia del poder.

Murió sí, pero su pensamiento, sus ideas, siguen vigentes, continúan brillando en el amplio firmamento de América. Lo que no hizo Bolívar está por hacer, dijo el héroe cubano José Martí.

“Su pensamiento político, su ideario, delineado en sus innumerables proclamas, documentos y cartas; ideas que aún hoy, siguen siendo debatidas, defendidas, atacadas  y deformadas por partidarios y adversarios”, señala el doctor Iván Guillermo Rincón Urdaneta, ex embajador de la hermana república Bolivariana de Venezuela en Colombia. Agrega: “Bolívar está hoy más vigente que nunca”.[i]

Tuvo la capacidad visionaria para advertir la política imperialista y nociva de Estados Unidos en contra de los pueblos americanos. “Pareciera que los Estados Unidos de Norteamérica, estuvieran predestinados por la Divina Providencia a plagar de miseria los pueblos en nombre de la libertad”, dijo. ¿No es vigente esta cruda realidad?

Propuso la unidad del continente americano, desde Méjico hasta Chile, dejando por fuera a este país, por cuanto nada nos era común a él: Ni el idioma, ni la religión, ni las costumbres, ni la idiosincrasia. ¿No es vigente esta cruda realidad?

Su pensamiento abarca temas de suma actualidad. A manera de ejemplo: La igualdad social, la educación popular gratuita, la libertad, el Estado Social de Justicia, el Latinoamericanismo, su postura antiimperialista y anticolonialista, etc.

Bolívar luchó a brazo torcido por estos ideales, ideales que siguen siendo una utopía en nuestro país y nuestro continente. Está por materializar en la realidad, luego su pensamiento tiene vigencia.

No es gratuito que los historiadores burgueses persistan en presentarnos un Bolívar del pasado, atrapado en las estatuas, bustos y monumentos. Es más: Un simple militar. Bolívar además de ser un extraordinario estratega, fue un pensador, un político, comprometido de pies y manos con la causa noble de los pueblos. Por eso, sus ideas no pierden vigencia, por eso su pensamiento es considerado subversivo, revolucionario.

Su pensamiento lo saca del laberinto el comandante Hugo Chávez Frías a partir de 1998. Lo hace brillar en su patria y en el continente y poco a poco lo va materializando en la praxis. Ese proyecto lo ha continuado desarrollando el actual presidente de esta hermana república, Nicolás Maduro Moros.

Por eso la rabia de los Estados Unidos contra este país, pues a partir de Chávez, el pueblo no se ha dejado robar sus recursos naturales, su soberanía y su dignidad. Le habla de igual a igual al imperio, levantando la frente, no como nuestro gobierno colombiano que anda de rodillas con la mirada pegada al piso en signo de extrema sumisión.

Los ideales del Libertador se materializan poco a poco. Por eso, Estados Unidos prepara invadir esta nación, le tiene asco a la democracia, a la justicia social y desea apoderarse nuevamente de las riquezas del país sudamericano.

Maldito gringo recibirá el polvo anegado en sangre de su derrota, porque las ideas vigentes de Simón Bolívar son fuertes, poderosas e invencibles. Bolívar vive, esta actual, no hay dudas.

[i] RINCON URDANETA, Iván Guillermo. Bolívar, héroe, genio y pensamiento universal. Editorial Kimpres SAS. 2016. Página consultada 76.