castrochavismo


Francisco Antonio Becerra Murgas

El “Castro chavismo”, como aborto gramatical, antagónicamente político, de un tal Uribe en Colombia; y sus verdugos politiqueros, corruptos, paramilitares y desideologizados.

Con esta expresión uribestia, -( animales de raza degenerada, vale decir, CABUNGOS, sin grandeza histórica, política e ideológica, que no han cuadrado el cagajón, porque no son más grandes)-; busca charlatanear, mentir y desorientar al pueblo colombiano y latinoamericano, ofendiendo y amañando sus realidades políticas e ideológicas, para seguir asaltando el erario y asesinando obreros, campesinos, estudiantes, profesionales e intelectuales.

Vocablo usado en forma de agresión mentecata y corrompida, ignorante y antojadiza, con el que intentan referirse a la ideología de dos homéricos y revolucionarios pueblos: Cuba y Venezuela, tratando de manchar sus historias y victorias económico-sociales, ideológicas y culturales, a estas dos sobrehumanas naciones, con sistemas sociopolíticos, en proceso de afianzamiento y equilibrio político. Pero no hablan de la economía comunista superpotencia, como la china, por ejemplo; que se posiciona en el mercado internacional, como segunda potencia mundial, alidada con estas dos naciones libres, camino a la afirmación de la sociedad y la economía socialista. Una economía que no admite corruptos delincuentes, ni parlamentarios ladrones y maricas, ni menos, detrimento del patrimonio público, ni tampoco de delitos de lesa humanidad, como en Colombia sucede a diario. Es a esto a lo que le tienen miedo los corruptos chantajistas, negreros, paramilitares, prevaricadores, electoreros y astutos colombianos. Sin duda histórica: Los perros del uribismo colombiano ladrarán, pero la caravana rebelde y bolivariana, en Colombia y América Latina; sigue victoriosa, su camino indeclinable, al socialismo histórico, humanista y científico.