Por Eduardo Rodriguez-Baz
Madrid, 1 ene (PL) Devenida en la tercera fuerza parlamentaria de España en apenas dos años de su irrupción en la política, la agrupación emergente Podemos debatirá el próximo domingo su estrategia tras los resultados electorales del pasado 20 de diciembre.
Ese día los españoles castigaron el tradicional sistema bipartidista, en unas elecciones generales que dejaron el parlamento más fragmentado de la democracia y al derechista Partido Popular (PP) sin el peso suficiente para mantenerse en el poder.
Aunque resultó la fuerza ganadora con 28,7 por ciento y 123 escaños en el Congreso de Diputados, el PP del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, está obligado a los pactos al no alcanzar la mayoría absoluta en la Cámara baja, fijada en 176 asientos.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que junto al PP llevan décadas de alternancia en el ejecutivo, quedó en la segunda posición con 90 diputados y 22 por ciento de respaldo, el peor resultado de su centenaria trayectoria.
Sin embargo, en su primera participación en unos comicios Podemos (centroizquierda) obtuvo 20,6 por ciento de apoyo, con más de cinco millones de sufragios y 69 escaños en el Congreso, y resultó la gran novedad junto al centroderechista Ciudadanos.
La nueva etapa que comenzó tras el 20 de diciembre demandará complejas negociaciones y acuerdos para garantizar la estabilidad en un país que aún no salió de la crisis.
En ese complejo escenario, la cita del domingo del Consejo Ciudadano de Podemos, su máximo órgano de dirección entre asambleas, es vista como la más trascendente desde la fundación del partido liderado por el joven profesor universitario Pablo Iglesias.
El encuentro analizará las posibles vías de acuerdo con el resto de los partidos, en particular con el PSOE, de cara a un entendimiento que facilite la constitución de gobierno de coalición alternativo al de los conservadores de Rajoy.
No obstante, esa eventual alianza pareció alejarse en los últimos días con el rechazo tajante de los socialistas a la celebración de un referendo de autodeterminación en Cataluña, una de los puntos exigidos por Iglesias a la hora de pactar cualquier arreglo.
Pese a este obstáculo, el secretario general de Podemos negó la acusación del PSOE de estar entorpeciendo una negociación al colocar la consulta catalana como requisito irrenunciable.
Por el contrario, la formación emergente colocó como prioridad la aprobación en el Congreso -luego de su constitución el 13 de enero- de una ley de emergencia social para garantizar derechos esenciales como la vivienda, la alimentación y la salud.
Lo fundamental, lo prioritario, es una ley de emergencia social para rescatar a las familias españolas que están sufriendo, precisó el 24 de diciembre el joven profesor universitario.
De todas maneras, PSOE y Podemos apenas reunirían 159 escaños y dependerían de otros grupos parlamentarios para obtener la ansiada mayoría de 176 escaños.
En esa compleja fórmula, el aliado más cercano sería Izquierda Unida, a la que la irrupción de Podemos, más su negativa a ir unidos a las elecciones en un gran bloque de izquierda, la dejó con sólo dos diputados en la Cámara baja.
Un hipotético pacto entre esos tres grupos igual requeriría el soporte de otros.
Como sucedió históricamente en España cada vez que el gobierno de turno necesitó la aprobación de cruciales leyes, los partidos nacionalistas catalanes y vascos, con 25 puestos parlamentarios, serán decisivos a la hora de inclinar la balanza hacia uno u otro bando.
lb/edu
pbolivariana@gmail.com
Follow @pbolivariana
