pro-argentinaBuenos Aires, 21 feb (PL) La ultraderecha argentina insta hoy a una cruzada regional contra el gobierno de Venezuela esgrimiendo la detención del alcalde de Caracas acusado de conspiración en una abortada intentona golpista con militares.

Tras su arresto el jueves, el Ministerio Público le imputó a Antonio Ledezma delitos de conspiración y por organizar acciones desestabilizadoras contra el gobierno constitucional de Nicolás Maduro.

En rueda de prensa poco concurrida, los diputados de Propuesta Republicana (PRO) Patricia Bullrich, Sergio Bergman y Jorge Triaca dijeron que presionarán a la Cancillería argentina para que emita una condena y llamaron a constituir una delegación del Parlasur en Caracas.

Junto a los legisladores del PRO estuvo la exdiputada Silvana Giudici, ahora presidenta de la Fundación Libertad de Expresión y Democracia (LED), espejo en Argentina de la injerencista organización norteamericana Freedom House.

Lejos de denunciar la acción antidemocrática en la que estuvo involucrado el intendente caraqueño, la cual incluso preveía un bombardeo aéreo contra dependencias gubernamentales y la sede de Telesur en Caracas, estos políticos de la derecha argentina se alinean con los acusados de conspiración.

Bullrich, quien en particular más ha alentado la estridente campaña opositora contra el Ejecutivo de la presidenta Cristina Fernández en torno a la denuncia y muerte del fiscal Alberto Nisman, dijo que también convocarán a la Comisión del Mercosur para impulsar otra declaración.

Por otro lado, organizaciones populares argentinas condenaron la intentona golpista que afrontó el gobierno del presidente Nicolás Maduro, quien hoy alertó sobre un continuado golpismo promovido por Washington, con llamados a la impunidad para sus principales ejecutores dentro de la derecha local.

En un enjundioso análisis sobre la situación venezolana, el politólogo argentino Atilio Borón sostiene que en los más recientes acontecimientos en Venezuela “las huellas de la Casa Blanca aparecen por todos lados”.

“En estas últimas semanas Estados Unidos ha redoblado sus esfuerzos desestabilizadores, pero levantando la apuesta”, advierte el investigador sobre temas políticos.

Refiere que Washington “descarga una batería de medidas de agresión diplomática y sanciones económicas que se montan sobre la campaña de terrorismo mediático lanzada desde los inicios de la Revolución Bolivariana hasta llegar, en los días pasados, a promover un golpe de estado”.

Borón explica en su comentario que el alcalde Ledezma es uno de los firmantes de un comunicado conjunto rubricado “por los líderes fascistas venezolanos”, entre los que menciona a Leopoldo López y María Corina Machado.

Esa proclama fue lanzada días antes de que las fuerzas venezolanas de seguridad abortaran el plan antigubernamental y arrestaran a los implicados.

En esa arenga llamaron a que “ha llegado la hora del cambio”, el cual “no admite más dilaciones”, recuerda el politólogo con lo que quiere demostrar la confabulación de esos referentes de la ultraderecha venezolana en el abortado golpe de Estado.

Y se pregunta por qué si quieren un cambio sin dilaciones, no acuden a la cláusula de referendo revocatorio que está en la Constitución venezolana, o la eluden por el temor a seguir perdiendo en las urnas, cuestiona Borón. rc/mh