La idea de prohibir a todos los ciudadanos rusos la entrada en los países de la Unión Europea (UE) es una reminiscencia de la política nazi, declaró el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú. En sus palabras, «las lecciones de la historia fueron mal aprendidas por aquellos que promueven violencia apoyándose en la fuerza».

«Hoy asistimos a otra vívida manifestación de la política nazi, cuando la idea rusófoba de prohibir a todos los ciudadanos rusos la entrada en los países de la UE se promueve activamente desde las altas tribunas europeas», enfatizó Shoigú en una sesión plenaria del Primer Congreso Internacional Antifascista.

En respuesta a la operación de desmilitarización y desnazificación en Ucrania, aparecieron los llamamientos para que la Comisión Europea prohibiera la entrada de turistas rusos en la zona sin fronteras de la UE. Estonia, Letonia, Lituania, Finlandia y la República Checa ya anunciaron restricciones de viaje para los ciudadanos rusos. Francia y Alemania se negaron a apoyar la iniciativa alegando el principio de libertad de circulación. El tema se examinará en la próxima reunión ministerial informal de la UE que se celebrará en Praga los días 30 y 31 de agosto.

Europa olvida las lecciones de la Segunda Guerra Mundial

Shoigú señaló al respecto que los principios fundamentales del orden mundial y las evaluaciones jurídicas y políticas del Tribunal de Nuremberg son cada vez más ignorados y revisados por distintos países, en particular, los Gobiernos bálticos.

«En Estonia y Letonia las marchas de los legionarios de las SS se han vuelto tradicionales, se están erigiendo monumentos y obeliscos a los criminales de guerra. Los eslóganes y llamamientos nazis se escuchan abiertamente en las calles de las ciudades lituanas», lamentó Shoigú.

El ministro enfatizó, además, que la principal razón del conflicto armado en Ucrania radica en que muchos de sus habitantes simplemente no aceptaron la política de las autoridades ultranacionalistas de Kiev destinada a rehabilitar el colaboracionismo nazi e incitar al odio hacia todo lo relacionado con Rusia.

«Incluidos los residentes de Donbás, que no apoyaron al régimen gobernante en sus aspiraciones nazis. Entonces se lanzó una brutal operación de castigo contra ellos», indicó.

Apuntó que esos hechos lastiman la memoria histórica de los rusos, ya que la agresión de la Alemania nazi contra la Unión Soviética fue una guerra de aniquilacion total que se cobró la vida de 27 millones de personas. Según el ministro, ningún otro Estado del mundo pagó semejante precio por la victoria.

El auge neonazi es un instrumento del capital anglosajón

En su discurso, Shoigú se centró en la tesis de que los nazis llegaron al poder gracias a su financiación por el capital internacional.

«Es bastante obvio que la cooperación financiera y económica entre los círculos empresariales angloamericanos y los nazis fue uno de los principales factores que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial, que costó a la humanidad bajas humanas sin precedentes», señaló.

Además, subrayó que «las lecciones de la historia las han aprendido mal quienes, confiando en su propio poder, cometen actos de violencia».

«El bombardeo de Yugoslavia, las guerras de AfganistánIrak Libia, el fomento de las estructuras terroristas en Siria. Estos y otros crímenes similares siempre tienen iniciadores y autores. La responsabilidad de estas acciones y sus consecuencias recae enteramente en los dirigentes de EEUU y de la OTAN», concluyó el ministro ruso.

El primer Congreso Internacional Antifascista se celebra en el marco del Foro Internacional Técnico Militar Army 2022. Según el Ministerio de Defensa ruso, «pretende ofrecer una plataforma para defender la verdad histórica sobre la decisiva contribución de la URSS en la derrota del fascismo durante la Segunda Guerra Mundial, así como para resistirse a la propagación de la ideología nazi».