Ursula von der Leyen recordó que la Unión Europea ha introducido seis paquetes de sanciones que, asegura, socavan seriamente la economía de Rusia.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cree que resulta imposible para la Unión Europea (UE) volver a mantener unas relaciones normales con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, según lo declaró durante una entrevista concedida este viernes al programa TSN, del canal ucraniano 1+1.

Von der Leyen indicó que este «terrible» conflicto está en la conciencia del inquilino del Kremlin. «Tiene que pagar el precio que nos hizo pagar. Pagar por el daño que hizo», aseveró. «En consecuencia, hemos introducido seis paquetes de sanciones que socavan seriamente la economía rusa», añadió.

En este sentido, la política belga señaló que las medidas punitivas se volverán más profundas a medida que pase el tiempo. «Por lo tanto, es imposible para nosotros volver a unas relaciones normales con Putin», continúo, al tiempo que expresó su convencimiento de que Ucrania saldrá victoriosa.

Por otra parte, Von der Leyen ha felicitado a los ucranianos por el estatus de candidato a miembro de la UE concedido a Ucrania este jueves por parte del Consejo Europeo. No obstante, cuando le preguntaron si es posible acelerar el proceso de adhesión, dijo que eso depende de las acciones de Kiev.

Reformas y reconstrucción

En este sentido, la jefa de la Comisión Europea comentó que necesitan ver los resultados de las reformas que han solicitado que se lleven a cabo en el país eslavo, incluido el nombramiento de jueces, así como la concreción de avances en la lucha contra la corrupción.

«Tenemos que reconstruir Ucrania», afirmó la jefa del Ejecutivo comunitario, que abogó por empezar lo antes posible. «El primer paso es establecer una plataforma común para que tengamos un plan de recuperación específico, sólido y basado en cosas», agregó.

Sobre esta cuestión, detalló que es necesario convencer a la UE, a EE.UU. y a instituciones financieras internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (FM) para, posteriormente, vincular la inversión con las reformas necesarias.