Rusia: Más de 8,5 millones de ucranianos sufren desnutrición, pero Occidente busca retirar cereales del país lo más rápido posible.

La situación humanitaria en las regiones ucranianas controladas por Kiev está empeorando drásticamente, acercándose a un punto crítico, mientras las autoridades del país y Occidente están agravando el problema, informó el Centro de Coordinación Interinstitucional de la Federación de Rusia para la Respuesta Humanitaria.

Citando datos de la Unicef, el organismo precisó que 8,7 millones de personas en Ucrania sufren desnutrición, y el 22,8 % de los niños menores de cinco años reciben insuficientes alimentos.

«Al mismo tiempo, el régimen de Kiev, a pesar de la aguda escasez de alimentos y de la amenaza de una crisis alimentaria, descuidando el bienestar de su propio pueblo, está ‘dispuesto a todo‘ para complacer a los países occidentales, que, asegurando hipócritamente de su apoyo humanitario, tratan de exportar granos de Ucrania lo más rápido posible a través de los llamados ‘corredores de solidaridad‘, organizados por la Unión Europea, sin preocuparse en absoluto de lo que sucederá en el país tras el vaciado de los graneros ucranianos», denunció el centro.

Además, lamentaron que este escenario tiene lugar frente a la «incesante histeria del ‘Occidente civilizado’ y sus falsas acusaciones contra Rusia de crear artificialmente una crisis alimentaria en el mundo».

En base a la información revelada por militares presos, el centro informó que las Fuerzas Armadas de Ucrania, instigados por sus superiores occidentales, han preparado nuevas provocaciones en instalaciones de almacenamiento de granos, siguiendo un escenario previamente practicado en la ciudad de Rubézhnoye, en la República Popular de Lugansk, y en Oréjov, en la región de Zaporozhie, para acusar a los militares rusos de supuestos ataques indiscriminados contra infraestructura civil.

Estas provocaciones implican el minado de un silo en la localidad de Prosianáya, en la región de Dnipropetrovsk, que planean hacer volar; y el despliegue de lanzacohetes múltiples en una planta de granos en Vrúbovka, en la República Popular de Lugansk, para atacar las posiciones de las fuerzas rusas y provocar una respuesta.

«Estas acciones de los nacionalistas ucranianos imitan las tácticas de tierra arrasada de los nazis durante la Gran Guerra Patria y contradicen todas las normas morales generalmente aceptadas y los principios del derecho internacional humanitario», subrayó el organismo.