Félix Carrillo Hinojosa

Los tiempos hablan por sí solo y son muchos los factores que llevan a los habitantes de una aldea, región o territorio a decidir sobre la marcha, porque las alternativas que plantean los gobiernos del momento desde su centro de poder y aún los de este tiempo, siempre se quedan a mitad del camino en las reivindicaciones sociales, frente a los temas de la tenencia de la tierra, la educación, el empleo, situación que terminan cercenando derechos fundamentales.

Son muchas las historias que se encuentran desde los lugares insulares hasta el sur de Colombia, donde el abandono en las urbe es tan problemático como el que se vive en las fronteras, donde chocamos con tantos pueblos hermanos, que terminan siendo tierras de nadie y caminantes sin tierra ni ley, cuyo centralismo inhumano lleva al «salvase quien pueda» como única constante, cuyo comportamiento prevalece ante la visión colectiva que debiera imponerse, pero que debido a la fragilidad en la construcción de las diversas políticas públicas, las deudas sociales siguen de pie sin una solución real.

En un lugar campesino de Santander, una jovencita de diecisiete años tuvo que abandonar sus estudios de bachillerato que hacía en Santa Helena de Opón, ante la grave enfermedad de su madre, para dedicarse a atenderla, al igual que a sus hermanos. Al tiempo, todos los días, veía circular mujeres y hombres uniformados que decían ser combatientes de las FARC-EP.

En ese ir y venir, conoció a Eliana, que oficiaba de comandante, quien empezó a contarle lo que vivían al interior de ese movimiento. Un día en que todo se volvió más complicado, no aguantó más y se fue junto con ellos en 1981. Allí ofició como enfermera de combate. En 1983 tomó el nombre de Sandra Ramírez al ser trasladada a Cundinamarca como guardia del Secretariado del Estado Mayor Central. Su imagen se hace pública al ser la radiooperadora de Manuel Marulanda Vélez.

Fue nombrada delegada de ese movimiento insurgente en los diálogos con el gobierno de Juan Manuel Santos que se desarrollaron en la Habana, proceso que generó la firma del acuerdo de paz que tenemos hoy. Al ser constituido el Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, hoy partido Los Comunes, fue elegida miembro de la Dirección Nacional y segunda vicepresidenta del Senado. Ese paso de la FARC-EP, desde las montañas al capitolio es un logro que ayuda a construir democracia, a meterle como corresponde, toda la responsabilidad social, política y económica de un país que ha sufrido los rigores de los sectarismos ideológicos políticos y religiosos, cuyas consecuencias debemos superar con la mayor comprensión posible.

Su pasión por la fotografía le permitió recoger con su lente, los más hermosos paisajes de la Colombia profunda y olvidada que de a pié pudo recorrer durante cuarenta años, al igual que los miles de pasajes, que hablan de lo que significa ser parte de un conflicto interno de una profunda problemática humana. Fue vital en la Comisión exploratoria que dio origen a lo que tenemos como acuerdo, situación que la llevó a ser parte del Consejo Político Nacional de Comunes y como resultado de su gestión como Senadora, fue postulada por la varios sectores de la política como Vicepresidente del Congreso, donde hace parte de la Comisión VI Constitucional, en cuyos temas sobre Derechos Humanos, el campesino y lo que produce la tierra, la comunidad LGBTI, más las políticas integrales que tienen que ver con la educación, las vías de acceso a los productos del campo a la ciudad, la paz y la igualdad de derechos y deberes, son la fuente diaria de discusión y nuevas propuestas para presente y futuras leyes.

Su activa participación en la Bancada Alternativa de Oposición, cuya convergencia es vital para la discusión equilibrada por la vida, la paz y la democracia, construye todos los días, hechos de comprensión sobre los pasos que se han dado y los que han de venir. Es la primera mujer ex guerrillera que llegó a la mesa directiva del Senado como segunda Vicepresidenta, quien vivió una etapa crucial en la vida sentimental del creador de las FARC, Manuel Marulanda Vélez.

Hoy es una de las que lucha junto a tantos excombatientes, por lograr que al acuerdo llegue el cumplimiento, cesen los asesinatos a quienes dejaron el uso de las armas y optaron por la politica como instrumento de diálogo. Los Comunes están de pie con el propósito de demostrarse así mismo y al mundo, que pese a todos los incumplimientos del actual gobierno, confían en que todo tendrá un mejor mañana, y en donde la JEP juega un papel determinante para salir a la otra orilla.

Sandra Ramírez Lobo Silva, nació el 15 de mayo de 1963, en La Paz, Provincia de Velez, Santander. #vocesenoposición

Félix Carrillo Hinojosa