Dos semanas después del asesinato de Marcos Efraín Montalvo, en Tuluá, Valle del Cauca, existen indicios suficientes para sostener que su homicidio está relacionado con las denuncias que él hacia sobre corrupción y bandas criminales locales.

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) conoce que la Unidad Especial de Investigación de la Fiscalía ha desplegado acciones investigativas que indican que el asesinato fue determinado por las denuncias hechas por Marcos Efraín bajo su calidad de periodista.

Esta línea investigativa coincide con la información recogida por la FLIP durante la misión que realizó a Tuluá. Después de entrevistar a decenas de familiares, periodistas y autoridades locales, se confirmó que Marcos se mantenía activo en su trabajo como periodista y que su voz crítica y de denuncia le generaban un alto riesgo.

Sin embargo, y a pesar de esta línea de trabajo y de que el caso está siendo priorizado por un equipo especializado de la Fiscalía, desde la FLIP advertimos que existen dificultades técnicas en la investigación y que los esfuerzos aún no dan cuenta de un resultado concreto y preciso sobre los móviles que condujeron al asesinato de Marcos Efraín.

La falta de confianza por parte de las y los ciudadanos en las instituciones puede dificultar que se recaben testimonios determinantes para esclarecer las circunstancias que rodearon los hechos. La Fiscalía debe acudir a todos los medios de prueba para efectuar una  investigación en un plazo razonable, evitando dilaciones que conduzcan a la impunidad. Una demora excesiva en la investigación de actos de violencia puede constituir por sí misma una violación de las garantías judiciales.

Por otro lado, advertimos nuestra preocupación frente a la ambigüedad que ha mostrado el alcalde de Tuluá, John Jairo Gómez, con declaraciones que le restan relevancia al trabajo y a las denuncias que realizaba Marcos. El alcalde Gómez debe adoptar un discurso público que contribuya a prevenir la violencia contra periodistas. Después de un hecho tan sensible para el gremio, la Alcaldía municipal está llamada a establecer acciones dirigidas a incrementar el respeto y respaldo al ejercicio periodístico.

Cabe recordar que Marcos era ampliamente conocido por sus fuertes críticas a la gestión del alcalde Gómez, así como por sus denuncias de irregularidades y corrupción en la Secretaría de Tránsito.

El asesinato de Marcos Efraín es una tragedia para la comunidad de Tuluá. La ciudadanía perdió una voz crítica y reflexiva, que se valía de su destacada pluma para escribir, durante décadas, sobre diferentes asuntos de interés público. Marcos también inspiró a varios periodistas, reflejando principios sobre el papel del reportero y de la importancia del periodismo como contrapoder, que lo convirtieron en uno de los principales referentes del periodismo local y regional.

Desde la FLIP seguiremos acompañando a los familiares de Marcos en su lucha por conseguir justicia y mantendremos una especial vigilancia frente a los avances en la investigación.